Las comunidades indígenas del norte del Cauca denunciaron dos ataques armados perpetrados en la noche del miércoles 15 de octubre por disidencias de las Farc, bajo el mando de alias Iván Mordisco. En los hechos, un comunero resultó herido y dos menores de edad, previamente rescatadas del reclutamiento forzado, fueron secuestradas nuevamente.
El primer ataque se registró en la vereda Los Andes, jurisdicción del municipio de Corinto, donde miembros del Frente Dagoberto Ramos atacaron a comuneros del resguardo indígena Páez. Durante el enfrentamiento, resultó herido Álvaro Campo, integrante de la comunidad. Este hecho según la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin), se produjo pocas horas después de que comuneros retuvieran a tres presuntos integrantes del mismo frente en busca de información sobre el paradero de Tevi Muñoz, un comunero desaparecido tras haber sido secuestrado por ese grupo armado.
El segundo incidente ocurrió en el municipio de Suárez, en el sector de Timba, donde hombres armados interceptaron a una comisión humanitaria de la Guardia Indígena que trasladaba a dos menores de 14 y 15 años, rescatadas de un proceso de reclutamiento forzado. Los vehículos fueron atacados, sus llantas perforadas, y los agresores se llevaron a las jóvenes, mientras retuvieron a la comisión. De acuerdo con las comunidades, este ataque fue ejecutado por la estructura Jaime Martínez, una de las facciones más activas en el norte del Cauca.
Una integrante de la comisión relató que los hombres armados interceptaron su caravana, los hicieron descender de los vehículos y revisaron su contenido. “Nos preguntaron qué llevábamos; respondimos que nada. Nos agredieron, nos hicieron abrir los carros y dispararon contra las llantas. Se llevaron la camioneta en la que estaban las niñas que acabábamos de rescatar”, afirmó.
La Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca condenó los hechos y llamó a las comunidades a mantenerse en alerta máxima. “Repudiamos estos actos de violencia que atentan contra nuestra autonomía y autodeterminación. Exigimos a los grupos armados que cesen el reclutamiento de nuestros jóvenes y dejen a nuestras familias en paz”, señaló la organización en un comunicado.
La Acin también pidió la intervención del Ministerio Público y de los organismos de derechos humanos para garantizar la seguridad de las comunidades afectadas y acompañar las labores humanitarias.
Las autoridades indígenas denunciaron que los ataques hacen parte de una estrategia de las disidencias para “desestructurar el proceso organizativo y político del movimiento indígena”, aunque reiteraron su compromiso con la resistencia y la defensa del territorio.
La situación en el norte del Cauca continúa siendo crítica por la presencia de múltiples grupos armados que disputan el control territorial, lo que mantiene en constante riesgo a las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes que habitan la región.









