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Un adiós a Angélika Molina: la artista de la voz dulce y los mensajes sentidos

Hablar de Angélika Molina es entrar a navegar por un mundo en donde la música es el resultado de todo: de la inspiración, de la realidad, del amor, de las emociones, de la salvación del alma, de la vida… Hoy, la industria musical está de luto con su partida; una muerte de una mujer joven, …

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Redacción IFM
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Un adiós a Angélika Molina: la artista de la voz dulce y los mensajes sentidos

Hablar de Angélika Molina es entrar a navegar por un mundo en donde la música es el resultado de todo: de la inspiración, de la realidad, del amor, de las emociones, de la salvación del alma, de la vida…

Hoy, la industria musical está de luto con su partida; una muerte de una mujer joven, hija, hermana, esposa, mamá, y amiga, que deja corazones rotos; pero que sin miedo a equivocarnos, su paso por la tierra será trascendental

Angélika es sinónimo de lucha, de valentía, de pasión y perseverancia. Una mujer que nació en el nido de una familia para la cual el arte es un principio básico de vida; en donde tienen claro que la cultura es un agente de transformación de la sociedad; y ella sí lo que lo supo hacer.
Su abuelo crítico de arte y gran impulsor del arte moderno en el país. Su abuela escritora y músico por afición tocaba el acordeón de teclas y cantaba.

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En un homenaje al que Angélika a través de sus plataformas digitales llamó «en la biblioteca de los abuelos», la artista antioqueña destacó un poema de su abuelo llamado «Cuando las lámparas», al que quiso darle vida con su sonido característico, su estilo, y su alegría. «Versos de Leonel Estrada a su musa María Helena», mencionó Angelika.

Angelika, tal y como indicó su familia, “de pequeña solía cantar con su madre a la guitarra, canciones de María Helena Walsh y Piero, hacían parte de su repertorio”.

Para ella nunca hubo barreras; desde su sana terquedad, Angélika estaba convencida que no era necesario moldearse a imagen y semejanza de nadie; que no tenía que imitar a otros, y que, sin lugar a dudas, no iba a adaptarse a otro género que no fuera el que resonara con su vida para poder ser aceptada comercialmente. Ella siempre fue así: determinada y proyectada a sus sueños; a lo que su alma le susurraba.

Foto cortesía

En el 2013 el país empezó a ser testigo de una gran artista, de quien en poco tiempo se convertiría en un referente de la música creada con amor. Fue así entonces como la voz angelical y el carisma de Angélika fueron tendencia. Su primer sencillo «¡Oh Boy!», marcó el inicio de una carrera artística de una mujer que con su historia dejará una huella imborrable.

Unos meses después llegó su álbum «Un día a la vez», y con un lanzamiento cargado de la magia que la caracterizaba, el Museo El Castillo fue testigo de un momento íntimo alrededor de su familia y sus amigos, quienes desde el minuto cero apostaron por ella.

«Una música que suena a pop-folk»:

Unos años atrás, Angélika con el que fue su primer proyecto «Moveré la Tierra» en el año 2010, se encargó de mostrarle al mundo que su música tomaba elementos del folk, y cada que era necesario, la artista paisa le contaba al mundo que «a través de instrumentos tradicionales y basándose en la guitarra para componer, tomaba elementos naturales como las cuerdas y las percusiones para reunir características del folk que le daban un toque diferente a su música».

Angélika fue influenciada por cantautoras norteamericanas y europeas, y su experiencia viviendo en otro país, la llevó a encontrarse con sus pasiones de la infancia: la música francesa.

Así como fue como nació el «Caramelo Folk», un sonido «único, orgánico, romántico e íntimo», así como ella misma lo describía, y que sin duda, dejó muchos «caramelos de indie-folk» en los corazones de los fanáticos.

Su esposo, Rikki, siempre fue un gran compañero de sueños para ella; le ayudó con su imagen gráfica, fue su fotógrafo personal y profesional, el papá de su hijo, y un gran aliado en cada uno de los pasos que Angélika dio sobre la tierra. Más de veinte años de relación no fueron en vano, y su amor, será eterno.

Esta artista se convirtió entonces en la favorita para todo tipo de público, y en la más deseada para todos los eventos locales y nacionales: ferias, festivales, lanzamientos, matrimonios, y celebraciones empresariales y personales, se peleaban las fechas para contar con la presencia de Angélika, quien con sus canciones sentidas, su ukelele, y su energía honesta y arrolladora, se robaba aplausos y miradas.

Más adelante, y después de grandes éxitos como «Te quiero tal cual», «No lloraré», «Se nos acaban las palabras», «Meet me in the sun», «Melancolía», y otros más, la carrera de Angélika tuvo un alto inesperado; un diagnóstico que parecía estar tratando de robarle sus sueños, la sorprendió en el año 2015 sin estar preparada.

Sin embargo, la cantautora nunca perdió la fe, y fueron sus ganas de vivir y de seguir construyendo su mensaje, las que la sanaron en su momento y le permitieron continuar creando música para el alma.

Aquella experiencia la llevó a replantear su vida, entendiendo sus prioridades y definiendo su verdadera misión en el universo. Así fue como se reconectó con su sueño de infancia: ser mamá, y después de someterse a algunos tratamientos por años, llegó su hijo Salvador como un regalo de esa segunda oportunidad que le había regalado la vida.

En el 2022 su música volvió de nuevo a estar en boca de los colombianos, y con su último álbum al que le dio el nombre «Flores de Mar», Angélika plasmó en diez canciones un «despertar de la consciencia».

Foto cortesía

Para mostrarle al mundo esta verdadera obra de arte que había creado, Angélika aprovechó el momento para rendirle un profundo homenaje a sus abuelos, Leonel Estrada y María Helena Uribe, el cual contó con un concierto en formato sinfónico con la orquesta Iberacademy, dirigida por el maestro Julio César Sierra, y donde presentó “Farolito”, el primer sencillo de «Flores de Mar», producido por Toby Tobón.

El 2023 llegó oficialmente este proyecto, llevándose todos los méritos y dejando un sin número de enseñanzas; como si ella supiera que esos serían sus últimos meses en la tierra. Brilló en diversos escenarios; sus canciones se distribuyeron en las listas de reproducción para toda ocasión; fue invitada a distintos festivales como Circulart en el Teatro Pablo Tobón Uribe; sorprendió de manera positiva al público del Claustro Comfama de San Ignacio, y una vez más, se robó el corazón de sus seguidores.

En el mes de enero este año, Angélika realizó a través de sus redes sociales una conmovedora publicación para su hijo Salvador de 5 años, y que hoy cobra sentido: «Salvador, nunca me olvides. Llevas muchos meses preguntando ¿Cuándo cumples 5 y medio? El 15 de enero que el papá nos tomó estas fotos los cumpliste… Y me pregunto, ¿Por qué será tan importante este momento para ti? Quisiera prometerte que estaré siempre aquí, así, contigo. Cuidándonos y cuidando tus pasos. Y me estoy aferrando lo más posible a este cuerpo, para estar lo más posible. Pero la vida es efímera e incierta. Solo aquí donde se unen el cielo y el mar, te quiero prometer que, si algún día te falto, búscame en la luna, esa que tanto me inspira, y en las estrellas, desde allí estaré mirándote y cuidándote».

Así también lo hizo en cada una de las canciones de su último álbum, por medio de sus letras le dijo a sus familiares y amigos lo que sentía y lo que quería; y ese es ahora su legado.

Hoy sus familiares y amigos lloran por su partida, pero le sonríen al recuerdo de una mujer que le dejó grandes aportes a la industria del arte de Medellín.

«Es realmente una noticia muy triste. Fue una gran mujer, una gran compositora. Tuvimos la oportunidad de hacer muchos conciertos; ella siempre estaba creando; ya tenía en mente otra serie animada; muy conectada con la educación infantil; sus letras preciosas. Ella fue el claro ejemplo de lo que es luchar por su música», mencionó Julio César Sierra, director y productor; quien además la recuerda como «un ser humano hermoso», y pretende que los demás podamos «seguir el ejemplo de su tenacidad, de su esfuerzo por su música».

Por otro lado, Toby Tobón, su productor y amigo, muy conmovido indicó que: “Se nos ha ido de este plano Angélika Molina, una gran amiga, una persona que he querido y que quise con el alma. Pude compartir con ella muchos momentos increíbles haciendo música. Sus letras, su mensaje, su positivismo, y esa fuerza de llevar a la mujer a otro nivel de una manera tan positiva y tan sana. Una madre excepcional entregada a su familia. Esa dedicación a su carrera y esa música tan bella que desafortunadamente por su partida no va a poder seguirse expandiendo. Flores del Mar fue un disco que pudimos hacer juntos, con el que lloré con ella a la par, porque fue un disco muy profundo; tan lleno de vida y de mensajes tan bonitos”. Tobón, concluyó diciendo: “a quienes no la conocieron, invito a que la escuchen, Angélika Molina, ella será inmortal.”.

De igual manera, Octavio Arbeláez, director de Circulart, le contó a IFMNOTICIAS que: «La noticia de la partida de Angélika Molina me toma por sorpresa. Estoy muy apesadumbrado tanto por la pérdida que para la escena musical de Medellín, Antioquia y Colombia significa la partida de Angélica como por las circunstancias en que ocurren. Una artista íntegra, enorme con una poética maravillosa que lograba atraparnos con sus sonidos y sus gestos, con sus puestas en escena y conducirnos a territorios donde el amor y la vida eran sin ninguna duda el signo con el que conseguía que todos terminásemos entonando una canción. Es muy triste y lo lamento muchísimo en el alma y espero que todos acompañemos con una plegaria muda la partida de Angélika Molina»

Su profesora de canto y amiga, Gisela Zivic, le dijo también a IFMNOTICIAS que: “más que Angélica, para mí es Angelain. Yo la bauticé Angelain. Yo la acogí a los 18 años, fui su primera maestra de canto, su mentora, la que la empujó, la que le dije, sí se puede, vamos adelante. Luego amigas, vivimos juntas. Ella no era una persona que de vez en cuando la veía, sobre todo del año 2002 hasta el año 2012. Fueron diez años muy, muy intensos juntas. Vivimos en Bogotá, vivimos en Madrid, en la casa de ella. Después ella vino a mi casa. Yo le entregaba mi casa, se quedaba en mi casa. Hizo parte de Prolírica de Antioquia, que es mi fundación de Ópera Zarzuela, Opereta y musicales. Estuvo con nosotras en musicales, fue una de las protagonistas de la Leyenda de Nubia y luego en el 2012 yo regresé a Colombia a vivir, conoció cuando parí a mi hijo, momentos hermosos, cuando se casó le canté, hermosa en su casa; es mi amiga y estuve con ella anoche y antes de anoche en la clínica dándote besos, Angelain, muchos besos en la frente, en el cachete, en la oreja, tocando tu nariz; sabes que te adoro, que te amo”.

Angélika, tocaste los corazones de muchos. Desde IFMNOTICIAS encenderemos una luz para acompañarte en tu partida, y unos unimos en todas las oraciones para que desde el cielo le transmitas la paz que diste en la tierra a tu esposo «Rikki» y a tu hijo «Salvi»; a tus padres, tus hermanos y a todos tus allegados. Así como lo dijeron tus familiares, nos encargaremos de que la gente siga escuchando tu música, porque sabemos que «ese era el mensaje que querías entregar».

Descansa en paz, Angélika

Sobre Angélika Molina:

Nació en Medellín en el año 1983. Hija de Gustavo Molina y María Isabel Estrada. Quinta de seis hermanos. Esposa de Rikki, mamá de Salvador (5 y medio). Sus abuelos paternos, Carlos I Molina y Alicia Nuñez. Sus abuelos maternos, Leonel Estrada y María Helena Uribe.

Desde pequeña demostró su pasión por la música, estudió piano y guitarra, más tarde alternó sus clases de técnica vocal con Gisela Zivic.

Angélika se graduó de Negocios Internacionales de la Universidad EAFIT, con Máster en Canto Profesional en la Academia del Arte de Madrid (España 2009).

En 2009, compartió escenario con Manuel Villalta, exdirector de la banda y de todos los músicos de Miguel Bosé, para Antena 3.

“En 2010 grabó su primer EP “Moveré la Tierra” con a Brian Hunt (Russian Red) y en 2014 lanzó su primer álbum larga duración “Un día a la vez”, producido con Felipe Álvarez (Monsieur Periné) y Toby Tobón. En 2015 compuso el tema central para la Feria de las Flores “Te Quiero tal Cual”, de Caracol. En 2022 presentó su último trabajo musical Flores de Mar, en un regreso a la esencia, a la raíz y a los ancestros. Un florecer a la vida que surgió de un proceso personal de sanación, y en los tiempos en que vivimos, es su mejor regalo, cantado en un ramillete de flores, para entregar mensajes de luz, gratitud y amor”.

Angélika fue reconocida nacional e internacionalmente. Sus éxitos como «Baila mi Corazón», fueron virales en Spotify Colombia. Además, es de destacar que, su primer álbum la hizo merecedora de dos nominaciones a los premios Shock como artista revelación femenina.

En sus 15 años de trayectoria musical, los cuales celebró en el 2023 en el homenaje a sus abuelos, compartió escenario con artistas como Bebe, Esteman, Fonseca, Marlango, Andrés Cepeda, Piero, Molotov, Nortec y Mojito Light, entre otros.

Para escuchar la música de Angélika Molina, contagiarse de su «Caramelo Folk» y rendirle un homenaje a su recuerdo, visita:

Angelika Molina – YouTube

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