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Chats revelaron cómo falsa capitana de la Policía logró infiltrarse en espacios de seguridad militar

Nuevas pruebas conocidas por la Fiscalía muestran fragmentos de conversaciones entre Luisa Fernanda Salgado Fernández, quien se hacía pasar como capitán de la Policía, y mandos militares del Batallón de Fuerzas Urbanas (BAFUR).

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Redacción IFM
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Chats revelaron cómo falsa capitana de la Policía logró infiltrarse en espacios de seguridad militar

Nuevas pruebas conocidas por la Fiscalía muestran fragmentos de conversaciones entre Luisa Fernanda Salgado Fernández, quien se hacía pasar como capitán de la Policía, y mandos militares del Batallón de Fuerzas Urbanas (BAFUR).

Los registros dan cuenta de la cercanía que alcanzó con miembros de la institución y de cómo obtuvo acceso a espacios restringidos vinculados a la seguridad presidencial.

En los documentos dados a conocer por la W Radio aparece comunicación directa con el mayor Pedronel Jiménez Cárdenas, comandante del BAFUR No. 5, y con otros uniformados de inteligencia.

En los mensajes se observa cómo la mujer se presentaba con identidad institucional falsa, reportaba novedades operativas, recibía coordenadas y participaba en la organización de reuniones de carácter reservado. En uno de los chats registrados el 21 de abril, se lee cómo se le entrega información sobre cambios en reuniones y la participación de altos mandos. En otros, se muestra a la supuesta capitana informando sobre ingresos a formaciones y agradeciendo instrucciones recibidas.

Los investigadores establecieron que Salgado no actuaba sola. Junto a ella aparecen involucrados dos miembros activos del Ejército: el mayor Pedronel Jiménez y el sargento segundo Cristian Padilla Villanueva, quienes según la investigación le habrían facilitado acceso a instalaciones militares y reuniones de alto nivel. La Fiscalía habla de al menos cinco encuentros en los que la mujer participó como si fuera parte de la institución, pese a que su identidad era falsa.

La red operaba con base en un local comercial en el centro de Bogotá, que funcionaba como fachada de detectives privados y comercio de ropa. Desde allí, según las pesquisas, se organizaban las actividades de infiltración. La mujer, de 33 años, se hacía pasar por “capitán Esthefany Salgado”, portaba un carné falso, un radiocomunicador y llegó a ingresar en al menos 36 reuniones tácticas, varias en el Batallón Guardia Presidencial.

El 19 de septiembre fueron capturados cuatro implicados: dos militares activos, la falsa oficial y un hombre detenido en flagrancia por porte de armas. La Fiscalía imputó a tres de ellos por concierto para delinquir agravado, simulación de investidura o cargo, revelación de secreto y fraude procesal. Ninguno aceptó los cargos.

El caso encendió alertas por el nivel de información al que habría tenido acceso la red. La hipótesis principal apunta a que buscaban apropiarse de cargamentos de droga y otros elementos incautados, aunque otra línea de investigación evalúa si pretendían recopilar datos relacionados con la agenda y seguridad del presidente Gustavo Petro.

La investigación continúa para establecer si la información recolectada terminó en manos externas y si había órdenes de un nivel superior detrás de la operación.

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