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(ESPECIAL) ¿Qué está pasando en el Ejército Nacional? TERCERA PARTE: «Sin Inteligencia, sin estrategia y en desarticulación»

El problema actual del Ejército desde el punto de vista operativo está en lo que llaman la «desarticulación»

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Redacción IFM
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(ESPECIAL) ¿Qué está pasando en el Ejército Nacional? TERCERA PARTE: «Sin Inteligencia, sin estrategia y en desarticulación»

En la segunda parte de este informe especial, se dio a conocer el método de la desfinanciación y cómo, desde el Gobierno, se ha dado un programa soterrado para dejar al Ejército sin recursos para operar, pero se le exige al mismo nivel, para culpar a la institución de su capacidad. Todo esto desmoraliza las tropas.

El problema actual del Ejército desde el punto de vista operativo está en lo que llaman la «desarticulación». Sobre esto hacen especial énfasis los entrevistados, quienes hablaron con IFMNOTICIAS bajo reserva de sus identidades.

Explican que con la purga efectuada por el gobierno de Gustavo Petro, se fue la experiencia y sin ella, no hay suficiente personal capacitado o con el conocimiento que pueda elevar la calidad de la Inteligencia y Contrainteligencia, la base de toda operación táctica. Señalan que es tan grave la situación que ni siquiera hay suficiente personal que opere los equipos que, en su momento, entregaron varios gobiernos, entre ellos, el de los Estados Unidos.

Se trata de equipos de alta tecnología de triangulación, radares, monitoreo, interceptación de señales de radio de la guerrilla. Con esa purga se fueron muchos de los que conocían los códigos empleados por los insurgentes y narcotraficantes, lo que permitía adelantarse en operaciones estratégicas. Todo esto, era inteligencia y contrainteligencia.

Explican que entre la purga y la falta de recursos, se ha tenido que renunciar a la presencia de efectivos militares, informantes, sacar infiltrados en ciertas zonas del país, personal que era fundamental. Insisten en que hay muchos de los equipos de triangulación que no tienen quien los opere, inclusive hay equipos guardados sin poder operar porque no tienen mantenimiento programado, aun siendo tecnología de última generación. Varios de estos equipos, indican, están desactivados, entonces, las cosas se complican.

Esto conlleva una proceso de desarticulación en el flujo de la información interna y con ello, una desarticulación de las diferentes áreas de acción. Explican los entrevistados que no hay un flujo de órdenes en secuencia, muchas de ellas se dan contradictoriamente o simplemente llegan tarde o no llegan. «Para que un Ejército funcione se debe tener una coordinación perfecta en el flujo de la información para que las órdenes fluyan, pero esto no se está dando» señalan con preocupación.

La desarticulación ha llevado, entre otras cosas, a errores militares que se han cobrado vidas inútilmente, según cuentan los entrevistados, porque «terminan, por ejemplo, en un combate, sin quien pueda proveer a tiempo de munición, o que haya evacuación o apoyo aéreo» explica, siendo así como terminan arriesgando las vidas en operaciones que pudieron ser exitosas.

Pero con la falta de Generales y de oficiales formados en el tiempo, los mandos lo han tenido que ejercer valiosos hombres, pero con menor experiencia o cuyo campo de experticia, no corresponde al cargo asumido. En este sentido, las líneas se han roto y es cuando se viene presentando la desarticulación.

Explican que han unidades que están prácticamente operando solos, no hay claridad entre la orden y la interpretación de la misma cuando baja a lo operativo y enfatiza que esta desarticulación, también se da entre la orden y los recursos disponibles para cumplirlos.

Así, por ejemplo, se da una orden para una operación que requiere una logística que proviene de diferentes áreas, pero alguna de ellas no tiene como entregar lo que le corresponde. Por ejemplo, se fija día y hora para que una tropa llegue a un operativo, pero al momento de movilizar a los soldados, no hay transporte; o se da la orden y toda la logística está lista, pero no hay información de inteligencia que permita avanzar, aunque esté la orden.

Explican que de este tamaño están las cosas, desde lo más simple hasta lo más complejo y que esto ha llevado a recriminaciones y molestias internas, pues en oportunidades se acusa de desobedecer órdenes cuando en realidad es que no hay manera de cumplirlas.

Los entrevistados no quisieron profundizar en los problemas de incomodidad que hay entre las líneas de mando. En el Ejército se venía respetando la tradición del mando y el poder por rango y antigüedad. Con la purga, muchas personas sin el tiempo ni la antigüedad, quedaron en niveles de quienes sí lo tienen y la interlocución se rompe, más cuando, señalan se han dado casos en que oficiales de menor rango o antigüedad, dan órdenes a quienes tienen mayor rango o antigüedad o interlocutan en el mismo nivel.

Explican que si bien esto no es constante, se han presentado casos y que, como tal, también ha generado desarticulación, porque la incomodidad lleva a rencillas que limitan la articulación. «un general en mando, no le obedece a un coronel y esto molesta, aunque les ha tocado actuar a regañadientes», señalan al complementar que esto al tiempo baja la moral de las tropas.

Recuerdan que en Colombia, los comandantes de brigadas siempre habían sido los mandos en rango de Brigadier General, pero que hoy se tiene casos en los que Coroneles son comandantes de Brigada y no Generales.

Revisando as reseñas periodísticas, IFMNOTICIAS recordó el caso del Coronel Carlos Eduardo Luque quien asumió como comandante de la Sexta Brigada del Ejército con sede en Cúcuta, en diciembre del año pasado, y quedó al mando de una brigada que tiene una gran exigencia, por cuanto debe controlar el Catatumbo. Igualmente, está el caso del coronel Julio Arturo Pinzón Gutiérrez, quien asumió como comandante de la Tercera Brigada, en julio del 2023; o el caso del Coronel Edilberto Darío Martín Daza, quien asumió como comandante de la Décima Octava Brigada en el 2022; solo por citar algunos casos.

No obstante, el Ejército de Colombia es un organismo de tradición, fuerte y compacto, comprometido y con lealtad a la Constitución y la Ley, por lo que, como dicen los entrevistados, los problemas seguramente serán superados, pero alertan de cómo lo que está pasando, es un momento oscuro en la historia militar.

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