Sobre la reforma a la salud
Van algunos puntos sobre la nefasta reforma a la salud. Me referiré sólo a hechos, no a mi opinión, que es que esta reforma es una chambonada histórica.
Por. Mauricio Santamaria
Van algunos puntos sobre la nefasta reforma a la salud. Me referiré sólo a hechos, no a mi opinión, que es que esta reforma es una chambonada histórica.
1. Tres ministros de reconocida capacidad técnica, conocimiento del sistema de salud
Cecilia López, fue presidenta del ISS (Instituto de los seguros sociales), a José Antonio Ocampo, le tocó la implementación de la ley 100 en 1994-98 y Alejandro Gaviria, fue ministro de salud; salieron del Gobierno por oponerse a la reforma.
2. La coalición de Gobierno se desbarató por la reforma y la intransigencia del mismo para hacerle cambios en un proceso cómo el que surten los proyectos importantes. El Partido Liberal, el partido de la U y el partido conservador; dijeron muchas veces que el proyecto era inconveniente y que el Gobierno les había “mamado gallo” en las mesas de concertación, en las que acordaban cosas que no se incluían. El gobierno perdió mayorías lo cual complicó el trámite de los proyectos en el Congreso, como laboral y pensional. Claramente se dieron un tiro en el pie (menos mal).
3. Desde que se radicó la reforma se han hecho encuestas que indagan por la percepción de los pacientes sobre el sistema y/o sobre si quieren la reforma. Una de estas encuestas la hizo el propio Ministerio de Salud. Todas muestran que el 70-80% de los pacientes califican el servicio como bueno o excelente y menos del 10 como malo. De manera importante, la encuesta de MinSalud encuentra que en el régimen Subsidiado (la población pobre e informal) califica MEJOR al sistema que los del Régimen Contributivo. La población de menores ingresos valora muy bien la atención. Y repito esta encuesta la hizo el Ministerio de Salud, no la oposición, ni la oligarquía, ni los neoliberales. En todas, entre el 70 y el 75% NO quiere la reforma del gobierno.
4. Pero no son sólo los encuestados los que valoran el sistema. Evaluadores serios y de amplio reconocimiento contradicen a Gustavo Petro cuándo dice que la reforma hay que hacerla porque tenemos uno de los peores sistemas de salud del mundo. The Economist, The Lancet y la OMS consideran que es uno de los mejores. Hace una semana The Economist lo puso como el sexto en el mundo, por encima de Alemania, Holanda, Francia y lejos de los latinoamericanos. Es muy claro que el que se equivoca es el presidente.
5. Todos los actores del sistema, con la excepción de los hospitales públicos, han expresado su desacuerdo. Sobresalen las Asociaciones de Pacientes que argumentan que la reforma segmenta la atención, impone más trámites y rompe la ruta de atención. Les preocupan los pacientes de enfermedades crónicas y alto costo en pobreza.
6. TODOS los exministros de salud de Colombia, hemos dicho que la reforma será muy inconveniente para los pacientes, especialmente de bajos ingresos. Existen cosas por arreglar sí, pero lo que se propone es un exabrupto que tendrá consecuencias trágicas. Esta no es la manera de arreglar los problemas.
7. He hablado personalmente con algunos congresistas del Pacto Histórico que me dicen que saben que la reforma es mala y me piden argumentos y datos para debatir. Obviamente no son los de tan bajo nivel como Agmeth Escaf, Wilson Arias, o María José Pizarro, que apoyan la reforma sin siquiera entender cómo funciona un sistema de salud.
8. Ante toda esta abrumadora evidencia, tanto de la inconveniencia de la reforma para las poblaciones más pobres, como para el mismo Gobierno en su gobernabilidad, yo me pregunto 1) ¿por qué insisten tanto en una reforma tan mala y regresiva? Y 2) si insisten, ¿por qué son tan intransigentes y no negocian nada? ¿Esperan que una reforma tan importante pase por un debate democrático sin cambio? Mis posibles respuestas son:
– lo que quieren de verdad es coger la plata de la salud (80 billones) para controlar políticamente todo, especialmente la política regional.
– como dice hoy en un tuit Andrés Mejía, ¿quieren que la reforma se caiga para decir que la oligarquía sabotea las reformas y radicalizarse aún más?
No se me ocurren más explicaciones. ¿Ustedes qué opinan?

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