(OPINIÓN) Se acabó la guachafita. Por: Álvaro Ramírez González
“Ni un derecho menos para quien marcha, ni un espacio más para quien destruye” Esa frase del ministro del Interior, Rodrigo Lara, define claramente el sentido del decreto que está pronto a salir sobre la intervención de la fuerza pública frente a los desórdenes.
Fue publicado un borrador del decreto en cuestión, seguramente para el Gobierno papar la opinión pública al respecto. Las marchas, concentraciones, manifestaciones o protestas están claramente permitidas por la Constitución Nacional, pero con el visto bueno del Gobierno Petro, más de un 98% de ellas se volvieron violentas y destructoras de todo lo que encuentran a su paso.
El país ha visto con horror cientos de esas manifestaciones públicas, que se dedicaron a quemar buses, estaciones de TransMilenio, CAI’s y al saqueo de almacenes y supermercados.
Las universidades públicas, como la Nacional, la Distrital, la Pedagógica, la UIS, la del Valle y la de Antioquia, se convirtieron, además de reclutaderos de terroristas, en verdaderas fábricas de armas, bombas y explosivos,
Únete al canal de WhatsApp de IFMNOTICIAS para estar informado de manera oportuna y con detalle. IFMNOTICIAS · Información de VerdadUnirmePetro acabó el ESMAD, aunque lo tuvo que rehabilitar con otro nombre; se diseminaron por todo el territorio nacional los bloqueos de vías, las capuchas y los ataques a la fuerza pública con bombas y armas.
Las Universidades también bajo Petro, se volvieron el refugio infranqueable de terroristas; la fuerza pública tenía prohibido ingresar a las universidades, los policías eran agredidos con armas de fuego, bombas e incendiados con gasolina. Toda una criminal alcahuetería del Gobierno Petro.
Con ese decreto próximo a salir, se les acabó la guachafita. Toda la bandola de congresistas del Pacto Histórico puso el grito en el cielo. “Nos están conculcando los derechos constitucionales”, argumentan.
¿Es constitucional bloquear las vías cuando en contrario la Constitución consagra la libre movilidad por todo el territorio nacional? ¿Es un derecho constitucional la destrucción de las estaciones de TransMilenio, la quema de buses e incendiar policías con gasolina? ¿Esos son los derechos que reclaman a gritos los mamertos?
Pues se les acabó la guachafita; las manifestaciones pacíficas serán acompañadas por la fuerza pública, las violentas serán duramente reprimidas como corresponde.
Se acaban definitivamente las capuchas, los bloqueos y la prohibición a la fuerza pública de ingresar a las universidades; total tolerancia con las manifestaciones pacíficas, pero mano muy dura, durísima, con las violentas como tiene que ser y que chillen los mamertos.
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