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SecSeguridad de Bogotá alertó que la automatización no puede reemplazar la vigilancia humana en edificios y conjuntos residenciales

La Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia de Bogotá hizo un llamado a administradores, consejos de administración y residentes de propiedad horizontal para que evalúen los riesgos antes de sustituir la vigilancia presencial por sistemas automatizados. La entidad señaló que la incorporación de nuevas tecnologías requiere controles, protocolos y supervisión permanente para evitar vulnerabilidades en la seguridad de las copropiedades.

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SecSeguridad de Bogotá alertó que la automatización no puede reemplazar la vigilancia humana en edificios y conjuntos residenciales
Foto: Cortesía

Ante el crecimiento de la implementación de sistemas tecnológicos para controlar el acceso y la vigilancia en edificios y conjuntos residenciales, la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia emitió una alerta dirigida a las copropiedades de Bogotá sobre los riesgos que pueden presentarse cuando estos mecanismos sustituyen completamente la supervisión humana.

La entidad indicó que herramientas como la portería remota, los accesos biométricos y las aplicaciones móviles representan alternativas para modernizar los esquemas de seguridad, pero advirtió que su implementación debe estar acompañada de una gestión integral del riesgo.

El pronunciamiento se sustenta en un análisis desarrollado por el programa de Asistencia Integral a la Denuncia (AIDE), el cual revisó diferentes casos atendidos por la entidad y encontró patrones que evidencian debilidades en algunas copropiedades que migraron hacia modelos automatizados sin mantener procedimientos adecuados de control y seguimiento.

Según la Secretaría, la incorporación de tecnología no elimina la necesidad de contar con responsables de la supervisión, protocolos de operación y mecanismos de reacción frente a incidentes. La entidad explicó que automatizar procesos no implica prescindir del control humano, ya que todo sistema requiere monitoreo permanente y procedimientos claros para responder ante cualquier eventualidad.

Entre las situaciones identificadas durante el análisis figuran controles insuficientes para el ingreso de personas, cámaras de seguridad instaladas sin monitoreo permanente, registros audiovisuales que dificultan reconstruir los hechos después de un incidente, limitaciones para verificar el acceso de visitantes, contratistas y proveedores, así como problemas derivados de fallas de conectividad o interrupciones en el suministro de energía sin planes de contingencia establecidos.

Uno de los aspectos sobre los cuales hizo énfasis la Secretaría corresponde al control de accesos. La entidad indicó que diversas copropiedades han implementado sistemas de portería remota, lectores biométricos, credenciales digitales y aplicaciones móviles con el propósito de agilizar el ingreso y reducir costos operativos. Sin embargo, advirtió que cuando estas herramientas funcionan sin una evaluación previa de riesgos o sin respaldo operativo suficiente, pueden disminuir la capacidad para prevenir hechos delictivos o responder oportunamente ante situaciones sospechosas.

En ese sentido, la Secretaría recordó que el ingreso de personas continúa siendo uno de los puntos más sensibles dentro de cualquier esquema de seguridad residencial. Por ello, recomendó establecer procedimientos definidos para autorizar el acceso de visitantes, domiciliarios, proveedores y contratistas, así como mecanismos de verificación y trazabilidad que permitan identificar quién ingresó, en qué momento y bajo qué autorización.

La entidad también señaló que la instalación de cámaras de vigilancia, por sí sola, no garantiza la protección de una copropiedad. Explicó que la utilidad de estos dispositivos depende de que funcionen correctamente, cuenten con monitoreo permanente, generen alertas cuando se presenten situaciones anómalas y permitan una reacción por parte de los responsables de la seguridad.

Otro de los aspectos abordados en la alerta está relacionado con la protección de datos personales. La Secretaría recordó que el uso de tecnologías como reconocimiento facial, lectores de huellas dactilares y otros sistemas biométricos implica el tratamiento de información sensible, por lo que las copropiedades deben cumplir con las normas sobre protección de datos, establecer quiénes tendrán acceso a la información y definir protocolos para su administración y conservación.

Como parte de las recomendaciones, la entidad invitó a los administradores y consejos de administración a realizar diagnósticos de riesgo antes de modificar los sistemas de vigilancia, fortalecer los procedimientos para el control de accesos, contar con planes de contingencia frente a fallas tecnológicas o cortes de energía y documentar cualquier incidente que permita mejorar los protocolos de respuesta.

La Secretaría también contextualizó estas recomendaciones con las cifras de seguridad en la ciudad. De acuerdo con los registros oficiales, entre enero y el periodo analizado de 2026 se denunciaron 3.113 hurtos a residencias, frente a 3.037 casos reportados durante el mismo periodo de 2025, lo que representa un incremento de 76 hechos, equivalente al 3%. Mientras otros delitos patrimoniales registran reducciones, el comportamiento del hurto a viviendas mantiene esta modalidad entre las prioridades de prevención para las autoridades distritales.

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