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Abelardo De La Espriella lanzó ultimátum a jefes del ELN y las FARC y fijó plazo para su entrega

Desde Cúcuta, en medio del proceso de empalme territorial, el presidente electo endureció su discurso frente a los grupos armados ilegales y advirtió acciones contundentes si no se someten a la justicia.

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Abelardo De La Espriella lanzó ultimátum a jefes del ELN y las FARC y fijó plazo para su entrega

Un mensaje directo y sin matices marcó la intervención del presidente electo Abelardo De La Espriella durante su visita a Cúcuta, donde avanza el proceso de empalme territorial. En un tono firme, el mandatario entrante anunció que dos cabecillas de estructuras armadas ilegales fueron declarados objetivos militares y estableció un plazo de un mes para su entrega voluntaria.

Se trata de alias ‘Alfred’, señalado como integrante del Frente Guerra Nororiental del ELN, y alias ‘Andrey’, vinculado al Frente 33 de las disidencias de las FARC. Ambos operan en una de las zonas más complejas en materia de orden público en el país, en la región del Catatumbo, donde persisten enfrentamientos, economías ilegales y presencia de múltiples actores armados.

Durante su intervención, De La Espriella fue enfático en el mensaje que envía a estas estructuras. “Para declarar a alias Alfred, del Frente Guerra Nororiental del EEDN y alias Andres, del Frente 33 de la FARC, Objetivo Militar del Gobierno del PIB, tienen un mes para entregarse, de lo contrario, vamos a ir por ustedes y les vamos a dejar caer todo el peso de la ley y del Estado de Derecho”, afirmó.

El pronunciamiento se da en un momento clave, mientras el nuevo gobierno define su hoja de ruta en materia de seguridad y política frente a los grupos armados ilegales. A diferencia de enfoques anteriores basados en negociaciones o diálogos, el mensaje del presidente electo sugiere una línea más dura, centrada en la acción del Estado y el sometimiento a la justicia.

El escenario escogido para este anuncio también resulta significativo. Norte de Santander ha sido históricamente uno de los departamentos más golpeados por la violencia, con presencia del ELN, disidencias de las FARC y otras estructuras criminales. En este contexto, el pronunciamiento busca enviar una señal de autoridad en una región donde el control territorial ha sido disputado durante años.

Más allá del ultimátum, el mandatario también aprovechó su intervención para enviar un mensaje de cercanía con la ciudadanía local. “Gracias, queridos amigos, por estar aquí. Y es un placer regresar a este departamento de patriotas, de gente trabajadora”, expresó ante los asistentes.

Analistas consideran que este tipo de declaraciones anticipan lo que podría ser la política de seguridad del nuevo gobierno, con un énfasis en el fortalecimiento de la fuerza pública y en la recuperación del control institucional en zonas estratégicas. Sin embargo, también advierten que el reto será traducir estos anuncios en resultados concretos, en medio de un panorama complejo y con múltiples actores en disputa.

El plazo de un mes fijado por el presidente electo abre ahora un compás de espera que será determinante para medir la respuesta de estos grupos armados. De no producirse una entrega voluntaria, el Gobierno entrante tendría que demostrar su capacidad operativa para ejecutar las acciones anunciadas.

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