(OPINIÓN) ¿Y ahora qué viene?
Una vez terminados los escrutinios y confirmado el triunfo de Abelardo De La Espriella por parte del Consejo Nacional Electoral quien anunció el fin del proceso con un 99.99%.
El candidato Iván Cepeda se pronunció públicamente reconociendo el triunfo de Abelardo De la Espriella y se espera que con responsabilidad política y democrática el presidente Petro oficialmente lo haga, aunque en sus consabidos trinos indicó que iniciarían el empalme y estaba listo para terminar su mandato. Esperamos que así lo haga para que el país comience un proceso de transmisión de mando de manera seria y organizada.
De otra parte, existe la preocupación que no sea de esta manera, sino que el presidente Petro cuestione los resultados y utilice su poder mediático y gubernamental para desestabilizar la nación y así crear un estado de conmoción interior con el fin de no entregar el poder y exigir unas nuevas elecciones. En un hipotético caso como este, se enfrentaría a los organismos de control del Estado y de las altas cortes y al congreso de la República, sin saber cuál sería la posición de las fuerzas militares, si obedecer a la democracia y al presidente electo o alinearse con el presidente saliente aferrado al poder.
Pero tomando el asunto por la parte positiva de una transición seria, ordenada como debe ser y seguramente lo sea, el presidente electo De la Espriella, según sus propuestas y estilo seleccione una nómina ejemplar de ministros que garanticen la ejecución con el conocimiento y desarrollo del plan de gobierno propuesto. De la Espriella manifestó que se encargará de gobernar junto a todos los colombianos, es decir en las regiones ocupándose de sus necesidades y problemas para encontrar soluciones, principalmente de paz y progreso. De ser así como es su intención, el vicepresidente Restrepo tendrá un importante papel para contribuir con su experiencia en el manejo de Estado conjuntamente con el gabinete bajo la dirección del presidente y modelo de gobierno que, de ser así, sería de gran eficiencia con resultados positivos frente a la situación que atraviesa el país.
Por lo pronto De la Espriella ya ha recibido solidaridad y apoyo de los gobiernos de Estados Unidos, de algunos países latinoamericanos y naciones europeas, como de Israel, respaldo que permitirá el fortalecimiento de la imagen y relaciones internacionales, así como el fortalecimiento e incremento del comercio bilateral; de igual manera el fomento del turismo, las exportaciones y desde luego la confianza inversionista.
Dentro de los grandes retos está la lucha efectiva por acabar con los grupos delincuenciales y narcotraficantes que tanto daño le hacen al país, devolver la seguridad a aquellas regiones gravemente afectadas por este terrible fenómeno. Dar garantía al sistema de salud ampliándolo a los sectores más pobres y vulnerables, incentivar la educación conforme a las nuevas tendencias, garantizar el derecho a tierras de la comunidad campesina y fomentar su producción agropecuaria. Potenciar a la juventud en el emprendimiento abriendo nuevos canales de negocios y, en fin, tantas otras cosas que se requieren para dar un auténtico salto de progreso, paz y armonía entre los colombianos.
Quienes votamos por dar un giro de 180 grados al rumbo del país tenemos la esperanza de que este nuevo gobierno con total respeto de las instituciones, la separación de poderes y de la democracia actúe con respeto y resultados. Por lo anterior es responsabilidad de este nuevo presidente cumplir lo prometido, actuar con la altura que el país se merece y devolver la confianza al elector, abrigando la esperanza a los colombianos.
Ya terminó la campaña, de manera que debe iniciarse la construcción de la imagen del nuevo gobierno. El “Tigre”, que fue un símbolo maravilloso para la campaña ya cumplió su cometido; el ademán de “Firmes por la patria” contribuyó a la exaltación del sentimiento nacional, total que ahora hay que dejarlo atrás como un símbolo de unión entre los colombianos.
Esperamos haber acertado en la elección de Abelardo De la Espriella como nuevo presidente de Colombia para que quede registrado en la historia como verdadero adalid de la democracia y ejemplo para la juventud que se interesa por la política. ¡Eso es lo que se viene ahora!
Noticias relacionadas
(OPINIÓN) “Colombia es una sola y todos somos Colombia” Por: John Jairo Llano Cano
Después de cada proceso electoral pareciera que Colombia se parte en dos. Los discursos de la…
(OPINIÓN) Voto-fusil: ¿Solo la punta del iceberg? Por: Eduardo Mackenzie
El “voto-fusil” es el tema principal que emerge, en mi opinión, tras el triunfo heroico y…
(OPINIÓN) Amor puro, vivo. Por: Marta Palacio
La MADRE es la cuna del amor. La historia de la humanidad ha sido "manejada" por los hombres; la…