Saltar al contenido

(OPINIÓN) Un voto responsable. Por: Diego Arango O

A solo tres días de la elección presidencial en segunda vuelta, los colombianos nos disponemos a depositar nuestro voto por uno de los dos candidatos escogidos para dirigir el país por los próximos cuatro años.

IFMNOTICIAS-03
IFMNOTICIAS-03
4 min lectura
Escuchar artículo
(OPINIÓN) Un voto responsable. Por: Diego Arango O

Es un voto muy responsable y por lo tanto no podemos dejarnos llevar por las emociones, simpatías y parafernalia de las campañas en que muestran a los candidatos de una manera espectacular más allá de su verdadero contenido y propuestas.

Tampoco se puede dar total crédito a la inmensa cantidad de memes, videos y promociones que se muestran en las redes sociales como TikTok, Facebook, Instagram, YouTube y otras. Algunos contenidos informan razonablemente, pero otra enorme cantidad son fakes o falsos, que mucha gente realiza por medio de la inteligencia artificial en videos prefabricados con imágenes y voces de los candidatos construidas por la IA. De manera que lo serio y responsable es ver y analizar sus entrevistas reales, propuestas y compararlas para ubicarse personalmente en alguna de ellas y así saber con responsabilidad cuál candidato lo favorecería más a usted, a su familia y desde luego al país.

Esto no es asunto de ideología, ni de escuchar promesas de incrementos salariales que de no obedecer a porcentajes razonables disparan el costo de la vida tal como sucedió con la pasada alza del salario básico en el 23%, que por recibir unos pesos más, el costo de los alimentos, transporte, servicios públicos y muchas otras cosas se dispararon. Pero en general tampoco es de escuchar promesas de reducción de la “brecha social”, término utilizado por los activistas de izquierda para seducir electores, igualmente poner más impuesto a los empresarios para generar desempleo, tampoco de estatizar el servicio de salud y demás aspectos de la producción nacional.

El asunto es dónde cada persona y familia se ubica para obtener solución a los enormes problemas que nuestro país atraviesa como son la creciente inseguridad y estancamiento de la fuerza pública, el decremento de la producción, la producción y exportación de drogas psicoactivas y el consumo entre nuestra población. En fin, son muchos los problemas y situaciones que se deben arreglar y eso es tarea urgente del próximo presidente.

Ahora bien, los dos candidatos que compiten el domingo 21 de junio son diametralmente opuestos: el candidato de la izquierda del Pacto Histórico Iván Cepeda, ha propuesto un gobierno continuidad del actual de Gustavo Petro, pero con mayor profundidad y si bien se sabe este mandato ha sido el más irresponsable, corrupto, ineficiente y perjudicial para la estabilidad, seguridad, así como el desarrollo social y económico del país, que de resultar elegido Cepeda, continuar con ese régimen presagia un desastre social, político, económico, democrático y de inseguridad total para Colombia.

De otra parte, un nuevo candidato como Abelardo De la Espriella un outsider, es decir que no se ubica políticamente en ningún partido, aunque sus propuestas y perfil son claramente de derecha. Este candidato, quien recibe el apoyo de los partidos tradicionales que manejan una importante votación y quizás lo más relevante, representan una mayoría en el Congreso de la República, lo cual le permitiría una mejor gobernabilidad para aplicar sus propuestas de seguridad que parten del fortalecimiento de las fuerzas militares, el combate frontal a la delincuencia, devolver la paz y tranquilidad a las zonas rurales tan afectadas por esos grupos criminales y desde luego el control a las ciudades de la delincuencia común.

De otra parte, De La Espriella ofrece apoyar, fortalecer e impulsar la empresa privada, garantizar la estabilidad del sistema de salud y la educación, así como restablecer la dignidad de Colombia afectada en su imagen internacional, atraer capitales extranjeros que inviertan e impulsar el turismo receptivo. En fin, este candidato brinda verdaderas garantías de mejoramiento y prosperidad; por tal motivo es que tanto mi familia como mi persona votaremos por Abelardo de La Espriella en la esperanza que se produzca un giro de 180 grados en el país, componiendo nuestro destino como nación.

Por estas razones, con todo respeto y consideración me tomo el atrevimiento de proponerles lo mismo por el bien de un gran país que es Colombia: “Un voto responsable”.

Compartir:

Noticias relacionadas