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(OPINIÓN) Rompiendo el espejo. Por: Álvaro Ramírez González

Superado el incidente después de la elección del presidente del Senado. En buena hora, el propio presidente Abelardo De la Espriella salió en un video a saludar y a felicitar al senador Honorio Henríquez y a anunciar que gustoso trabajarán juntos, sin ninguna limitación.

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(OPINIÓN) Rompiendo el espejo. Por: Álvaro Ramírez González

Para los picapleitos es una posición arrodillada del perdedor. Yo estoy del lado de quienes celebran que haya entendimiento y paz entre el expresidente Álvaro Uribe y su partido el Centro Democrático, y el Tigre, nuevo presidente de Colombia, que aún no se ha posesionado.

No tiene por qué existir una rivalidad o batalla entre esos dos líderes que representan lo mismo y que juntos deberán recuperar el país desbaratado, endeudado y bañado en sangre que mal entrega Gustavo Petro, pero sin la menor duda, este incidente deja profundos estragos al interior del Centro Democrático.

Esa votación coincidente con el Pacto Histórico fue un detonante de la desintegración del partido. Eso me dicen por miles los mensajes que me llegan por las redes. Nunca había visto yo una avalancha de desencanto y molestia con el expresidente Uribe como ahora.

Tanto así que yo veo muy claro ese proceso de desintegración del Centro Democrático, ya una vez, hace pocos días, los votos uribistas migraron solos desde la candidatura de Paloma Valencia a la del Tigre. Solo ese fenómeno evidente justifica un desplome tan brutal de Paloma en la primera vuelta (1.6 millones de votos )

He explicado ampliamente que fue la equivocada decisión de elegir a Oviedo como compañero de fórmula la que acabó con Paloma y le dio un duro garrotazo a Uribe y al Centro Democrático.

Estos hechos no tienen discusión alguna, están claramente soportados en cifras. Por estar informando sobre esta confusa situación, he recibido los más brutales ataques de los furibistas.

A pesar de que ya conté mi cercanía, amistad, admiración y respeto por Álvaro Uribe, miles reclaman su retiro y piden que deje trabajar tranquilo al Tigre. No soy yo, pero de cierta manera, los hechos muestran que tienen razón.

Esa votación en el Senado al lado del Pacto Histórico fue lapidaria para el Centro Democrático, así la maquillen y la perfumen. Eso enfurece a los furibistas. Romper el espejo no resuelve su gordura amigos furibistas.

Yo he tratado de ser lo más objetivo posible a la hora de narrar y analizar los últimos acontecimientos, pero no les cabe en su dura cabezota que Uribe y el Centro Democrático puedan haberse equivocado. A pesar que las cifras lo demuestran.

El Centro Democrático está vivo y cuenta con 17 senadores y 30 representantes a la Cámara. Será sin duda protagonista en la etapa de construcción de la “ Patria Milagro “, que propuso el Tigre.

Pero estos últimos acontecimientos van a golpear muy duro al Centro Democrático y coincido con que Uribe, que gobernó dos periodos y puso dos presidentes más (Santos y Duque), debe buscar ya sus cuarteles de invierno. Desde la distancia puede estar en permanente contacto con la clase política que siempre lo ha visitado.

Reiniciar su programa de dictar conferencias por todo el mundo y dar línea y luz a su partido, pero debe dejar cuanto antes el protagonismo político que ya no le luce. Como decía mi madre: “Amor no quita conocimiento”

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