Saltar al contenido

(OPINIÓN) Las matemáticas ya eligieron a Abelardo Presidente. Por: Mateo Arjona

A pocas horas de la segunda vuelta presidencial, el economista y consultor en marketing estratégico Mateo Arjona expone en esta columna las conclusiones de un modelo estadístico de elaboración propia con el que proyecta el resultado electoral. Desde una posición abiertamente favorable a la candidatura de Abelardo de la Espriella, el autor sostiene que los datos, las simulaciones probabilísticas y el comportamiento observado en la primera vuelta apuntan a una alta probabilidad de victoria del aspirante, al tiempo que advierte sobre los riesgos que, a su juicio, podrían alterar el desenlace de la jornada democrática.

IFMNOTICIAS-02
IFMNOTICIAS-02
3 min lectura
Escuchar artículo
(OPINIÓN) Las matemáticas ya eligieron a Abelardo Presidente. Por: Mateo Arjona

No he ocultado nunca mi apoyo a Abelardo de la Espriella. Lo he acompañado públicamente durante esta campaña porque además de ser mi amigo, creo en sus ideas, en su carácter, en su determinación, en su coherencia y en la posibilidad de un país distinto.

Precisamente por eso he procurado someter mis expectativas políticas a algo más exigente que el entusiasmo de una campaña: los datos.

Durante los últimos meses he construido y actualizado un MEPE —Modelo Estocástico de Proyección Electoral— con un propósito muy concreto: estimar cuál es el resultado más probable de esta elección a partir de la evidencia disponible. No se trata de una encuesta.

No se trata de una intuición. No se trata de un deseo.

Se trata de un modelo probabilístico que integra resultados oficiales, desempeño histórico de las encuestas, transferencias electorales, participación esperada, comportamiento territorial y simulaciones Monte Carlo para estimar escenarios de segunda vuelta.

Y hoy, a pocas horas de que Colombia elija Presidente, mi conclusión es clara: matemáticamente, Abelardo de la Espriella será el Presidente de la República de Colombia.

La razón principal está en la calidad de los datos observados.

Con excepción de AtlasIntel Tracking que tuvo un error medio de apenas 1,31 puntos porcentuales, buena parte de las encuestadoras ubicaban a Abelardo en la primera vuelta entre el 20% y el 35% de intención de voto, el resultado oficial terminó siendo 43,7%. La diferencia no fue marginal. Fue una diferencia extraordinaria que evidenció la existencia de un electorado que no estaba siendo capturado adecuadamente por buena parte de los instrumentos de medición tradicionales.

Por esa razón, en el modelo MEPE las encuestas no reciben el mismo peso estadístico. Las firmas que demostraron mayor capacidad predictiva reciben una ponderación superior. Las que mostraron mayores desviaciones reciben una ponderación menor.

Posteriormente ejecuté 200.000 simulaciones Monte Carlo variando simultáneamente participación electoral, error muestral, transferencias de voto, voto en blanco, nulos, abstención diferencial y comportamiento territorial.

El resultado fue extraordinariamente consistente.

En el 85% de los escenarios simulados Abelardo resultó ganador.

El escenario central del modelo proyecta una votación por Abelardo cercana al 53,8% frente al 46,2% de Iván Cepeda.

Traducido a votos, esto equivale aproximadamente a:
• Abelardo de la Espriella: 12,7 millones de votos.
• Iván Cepeda: 10,9 millones de votos.

Una diferencia cercana a 1,8 millones de sufragios. Naturalmente, ningún modelo estadístico elimina por completo la incertidumbre.

La estadística trabaja con probabilidades, no con certezas, puesto que: Las matemáticas no votan. Las matemáticas no hacen campaña. Las matemáticas no sienten simpatías ni antipatías. Y las matemáticas no consideran objetivamente el fraude electoral y si Abelardo no llegase a ganar mañana, habría una alta probabilidad de que fuese por la combinación del Voto Fusil + Compra de votos + Maquinarias corruptas; todo esto desplegado en la periferia del país.

No olvidemos que en la primera vuelta hubo cientos de mesas con el 100% de los votos por Cepeda, algo que es probabilísticamente imposible.

Por eso, a pesar de que los números nos acompañan, debemos votar masivamente para que el diferencial sea tan grande que recoja toda la trampa posible.

Hoy y siempre... #FirmePorLaPatria

— Mateo Arjona, Economista y Consultor en Marketing Estratégico.

Compartir:

Noticias relacionadas