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(OPINIÓN) Las gavillas que acosan al tigre. Por: Álvaro Ramírez González

Estoy seguro que el Tigre jamás imaginó lo berraco que era manejar este país. Con un Estado famélico en sus finanzas y atosigado de compromisos económicos, ya imposibles de atender, el arranque de este nuevo gobierno será muy duro. Como nunca lo imaginaron.

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(OPINIÓN) Las gavillas que acosan al tigre. Por: Álvaro Ramírez González

No se imaginan tampoco ustedes el alud de lagartos y lobistas en todos los niveles, que merodean hoy alrededor del Tigre, intentando “una aproximación”. Está casi armado su gabinete ministerial y ya hay algunos trabajando en Washington, y eso presagia un buen despegue para el nuevo gobierno.

Al otro lado y pegados de La Paz de La Habana, que no ha sido más que un derroche multimillonario de recursos del Estado y un mar de impunidad para las Farc, que ya no son un grupo insurgente sino tres, están Juan Manuel Santos, cerebro del robo del plebiscito; la defensora del pueblo, Iris Marín; la Fiscal General de la Nación, Luz Adriana Camargo y la ONU con Guterres su inútil y lagarto director general.

Todos quieren protagonismo frente al nuevo gobierno, que dará por terminados todos esos inútiles y costosos procesos de paz. Además de una JEP, tribunal hecho para la impunidad de los terroristas y las condenas para soldados y policías tribunal inútil que también cuesta una millonada.

También tiene su “bonche”, el gobierno con aliados que consideraba suyos como el Centro Democrático y el expresidente Uribe. Hay un profundo desacuerdo sobre los candidatos a las presidencias de Senado y Cámara. Eso evidencia las malas relaciones del gobierno del Tigre con el expresidente Uribe y el CD. Quién lo hubiera imaginado.

Grave, porque sin este partido a su lado, el gobierno no tendría jamás mayoría en ninguna de las dos Cámaras para el trámite de sus proyectos y reformas.

El Tigre llegó con sus votos y sin deudas, pero en adelante enfrentará muchas confrontaciones y negociaciones, si quiere que su gobierno marche. De otro modo, no lo hará.

Arreglar este país maltrecho toma tiempo y todos estos conflictos consumen y destruyen ese recurso escaso que es el tiempo y desgastan, desbaratan al presidente que se convierte en el tiro al blanco de todos.

Ojalá el tigre lo entienda rápido y pare en seco estas inútiles y dañinas confrontaciones. La campaña terminó. Tiempo de negociar.

Sobremesa: Duro armar la patria milagro con tantos opositores y conflictos. Durísimo.

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