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(OPINIÓN) La mala educación es la fuente de todos nuestros males. Por: Luis Guillermo Suárez Navarro

Si nos remontamos a la historia, los imperios conservaban su poder impidiendo que la población adquiriera conocimiento para mantenerla subyugada; igual ha sucedido en nuestro país desde hace varias décadas, como una forma de mantener el poder político y el control de los territorios por medio del cacicazgo.

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(OPINIÓN) La mala educación es la fuente de todos nuestros males. Por: Luis Guillermo Suárez Navarro

Si escuchamos las declaraciones hechas por quienes han impuesto el progresismo y manipulado el poder en Latinoamérica, como en México AMLO y Sheinbaum, en Venezuela Chávez y Maduro, Lula en Brasil y Petro y Cepeda en Colombia, como un libreto del Foro de São Paulo, siempre lo han dicho: "La mejor forma de mantener el poder es manteniendo al pueblo en la ignorancia y la pobreza porque esa es la forma de mantener de su lado al pueblo y conservar los votos.

En esta contienda electoral, si observamos la tendencia de las votaciones obtenidas por la izquierda, vemos que todo el cinturón de regiones de la costa atlántica, la Pacífica, también la Orinoquía, incluyendo territorios indígenas que ocupan el 37% de nuestra nación y en Bogotá a donde han migrado muchos reductos de las regiones enunciadas, esos son los votos que figuran en el mapa de calor del comportamiento electoral del Pacto Histórico.

No es por casualidad que miraron esas zonas como una oportunidad, es porque descubrieron que desde tiempo atrás el establecimiento político se ha sostenido por los mensajes prometedores en época de elecciones y quienes los asimilan son los que han sido sometidos al abandono, la ignorancia y la falta de oportunidades.

La educación debe estar dedicada a transmitir a la comunidad el conocimiento, la ciencia y la tecnología, pero en Colombia un grupo de educadores que pretenden adoctrinar a la juventud la han tomado para sí como suyo promoviendo la ideología comunista, el odio y la división casi irreconciliables entre las clases sociales.

FECODE es un ejemplo de esa distorsión que se le ha imprimido a la educación primaria, igualmente en las universidades por la facilidad de alienar a los jóvenes con la idea del facilismo, del todo se puede, la envidia y las frustraciones, porque también ello alimenta la ideología que se quiere imponer en Colombia.

La educación requiere de un cambio drástico, enérgico y con decisión; no se trata de imponer uno u otro sistema o ideología, sino apoyando a los educadores que antepongan el conocimiento de los niños y jóvenes generándoles confianza y oportunidades y quitarle ese control perverso a los pocos que quieren mantener la ideología marxista, porque la educación debe estar por encima de todos los intereses mezquinos que le quieren imponer.

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