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(OPINIÓN) Gobierno degenerado. Por: Diego Arango

Es lamentable el momento por el que está atravesando nuestro país. Colombia que ha sido una nación edificada sobre los valores cristianos, nuestros anteriores gobiernos aun con los errores de la política y democracia, han tratado de llevar esta nación adelante, pero este gobierno del presidente Gust

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Redacción IFM
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Gobierno degenerado. Por: Diego Arango

Es lamentable el momento por el que está atravesando nuestro país. Colombia que ha sido una Nación edificada sobre los valores cristianos, nuestros anteriores gobiernos aun con los errores de la política y democracia, han tratado de llevar esta Nación adelante, pero este gobierno del presidente Gustavo Petro ha sido algo inusitado, sorprendente por la manera de conducir un país pujante que promete y avanza aún en medio de los males que ha tenido que afrontar.

Lo cierto es que duele el calificativo de “gobierno degenerado”, creo que ningún colombiano cualquiera que sea su condición hubiese deseado un gobierno bajo las condiciones del actual. Se entiende por degeneración, la acción o efecto degenerativo, la descomposición, la decadencia, degradación, declive, empeoramiento, corrupción, depravación, declinación y algunos otros aspectos que encierra entrar en esa condición.

El gobierno Petro, a más de inepto y perverso, está llevando a Colombia a una cloaca que solo satisface al ego del mandatario. Un gobierno que en los tres años que lleva no ha entregado ningún resultado positivo a la población, no ha sido capaz de cumplir con sus promesas de campaña ni de estructurar un gabinete ministerial serio e idóneo que requiere un gobierno, es increíble que más de un centenar de ministros, viceministros y altos funcionarios han pasado sin dejar nada, solo escándalos, igualmente miles de funcionarios ineptos nombrados por intereses políticos.

Se ha evidenciado una corrupción sin precedentes en el país, lo mismo que favorecer a delincuentes y criminales nombrándolos gestores de paz, un presidente que no trabaja, que se la pasa enviando trinos según sus ocurrencias, estado emocional, etílico o alucinógeno, viajando por el mundo con ínfulas de salvador universal y utilizando los recursos nacionales para su satisfacción personal, una primera dama gozando de una nómina de servidores para sus gustos y placeres personales, que no vive ni siquiera en Colombia con su esposo y que nada positivo le ha aportado al país, un hijo cuestionado y demandado por corrupción y un hermano en igual condición.

Pero la gota que rebosa la taza ha sido los últimos nombramientos ministeriales, como el ministro de la Igualdad, un vulgar actor porno, quien el mismo se confiesa en trinos desde su cuenta X y en entrevistas periodísticas que es una mujer siendo hombre, que ha sido vagabunda de calle, consumidor de drogas, que obedece a gustos sexuales exóticos, que es portador de VIH es decir sida, así como también haber nombrado como viceministro de la equidad para la mujer a un travesti, lo cual es una ofensa al sexo femenino, con ello tratando de mostrar igualdad de géneros, cuando la naturaleza ha dotado de características muy diferentes a cada sexo, que si bien es cierto que existen personas bajo esas condiciones, son una minoría a quienes se les debe respetar su condición, y no llevar aquello a un modelo ejemplar.

Todo esto es producto de la personalidad de este presidente que como vox populi se dice de sus gustos desviados, preferencia por los travestis, amante del alcohol y sustancias psicoactivas, así mismo por su doble moral. Personalmente, nada de eso me consta, ya que no tengo ninguna relación ni contacto con él, pero es solo ver lo que dicen personas allegadas a él, que sí lo afirman, así mismo videos que muestran su situación y actos irresponsables que degradan y degeneran a nuestro país.

Solo nos queda como actitud responsable y decidida que es salir democráticamente en marzo próximo de este terrible gobierno en las elecciones de 2026.

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