(OPINIÓN) Al perro no lo capan dos veces. Por: Álvaro Ramírez González
Cuando Gustavo Petro convocó un paro nacional para abril del 2021, afirmó que duraría dos días. Lo que nadie pudo sospechar era que se trataba de un megaplan terrorista preparado, estructurado y financiado con mucha anticipación y sigilo.
Nos tomó por sorpresa a todos: duró casi dos meses el país paralizado y sus carreteras y caminos bloqueados, pérdidas multimillonarias y el despido de 350 mil personas de sus empleos. Un evento que aterró, mejor atemorizó a la ciudadanía por su organización militar.
Buscaba sin duda asfixiar al país y forzar la renuncia del presidente Iván Duque; aunque no lo logró, sí envalentonó a Petro y lo volvió presidente. Hoy está de salida por la derrota de su pupilo Cepeda.
Con un mandato fracasado y un desprestigio internacional enorme, producto de su lengua larga y su mal comportamiento, Petro no se resigna a la derrota. Ha tratado por todos los caminos de enredar la pita, pero la autoridad electoral declaró oficialmente y le entregó la credencial de presidente de Colombia a Abelardo De la Espriella.
Petro insiste en que él representa a la otra mitad del país lo cual es falso. Un altísimo porcentaje de la votación de Cepeda obedece a tres factores:
1. Compra multimillonaria de votos. Hablan de 32 billones en 88.000 contratos.
2. Constreñimiento a empleados y contratistas de todas las instituciones del gobierno.
3. Aumento de la burocracia y contratistas en un 40%
4. Operación fusil en 10 departamentos
Esas 4 variables subieron la votación de Cepeda más de 3 millones de votos, pero esos votos no son reales son prestados. Esa radiografía es falsa, ahí es donde Petro se equivoca.
Pero ya arrinconado por la proclamación de la autoridad electoral, la presencia de cientos de observadores internacionales y un alud de mensajes de mandatarios del mundo felicitando al Tigre, Petro sigue divagando y trinando sandeces. Dijo que “él representaba a la mitad del país, y que si en el nuevo gobierno no concertaba con él, habría una revolución!”
La mala noticia para Petro es que el nuevo gobierno no va a concertar ni con él ni con la bancada del Pacto Histórico, nada. No los necesita.
Petro tiene muchas ganas de tratar de repetirnos la dosis de bloqueos y terrorismo del 2021 y seguramente lo intentará, pero esta vez tanto el Tigre como todo el gobierno y la sociedad colombiana estamos preparados. Nada nos va a tomar por sorpresa.
El Tigre dijo recientemente: “Sé que Petro y su primera línea terrorista van a intentar recibirme con paros y bloqueos como hicieron con el presidente Iván Duque”, “Yo no soy Iván Duque”, “Estoy preparado para atender a sus amigos terroristas de la primera línea como se merecen”
Les tengo una sorpresa, van a ver lo duro que muerde el tigre, inténtalo Petro a ver qué te pasa. Incendiario, lunático, fracasado.
Sobremesa: ¿Recuerdan el evento de posesión de Petro, es decir su exigencia de que le trajeran la espada de Bolívar para poder continuar la ceremonia? Paralizar un acto de esta solemnidad con tantos embajadores y delegados internacionales y con la prensa de todo el mundo es el acto de arrogancia más grande que yo haya conocido.
Se sentía un emperador.
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