(OPINIÓN) ¿Cómo enfrentar la reconstrucción postterremoto? Por: Álvaro Ramírez González
El 25 de enero de 1999 fue el fuerte terremoto que afectó muy fuerte al Eje Cafetero, Armenia la ciudad más afectada con más de mil personas fallecidas y con la mayor cantidad de destrucción física. El gobierno del entonces presidente Andrés Pastrana creó el FOREC (Fondo de Reconstrucción del Eje Cafetero), y designó al exministro pereirano Luis Carlos Villegas como su director general.
Una estructura administrativa descentralizada, un equipo humano de excelsas calidades y un manejo riguroso y honorable de los recursos obraron el milagro.
Hoy, 27 años después, Colombia enfrenta una catástrofe similar, pero con 9 departamentos y 450 municipios afectados por el terremoto del pasado lunes 10 de agosto. Está comprometida más de la tercera parte del país.
Iniciar cuanto antes el colosal plan de reconstrucción es la decisión del presidente Abelardo De la Espriella y su gobierno. Su dinámica de trabajo, compromiso y sensibilidad social tiene admirado al país.
El modelo FOREC, que fue exitoso y reconstruyó al eje cafetero en menos de 5 años es el indicado para asumir esta tarea. Se llama Fondo Milagro. Es una especie de ONG (organización no gubernamental) que de manera autónoma maneje todos los recursos y la contratación correspondiente para esta monumental misión.
Y debe ser ONG, con una total autonomía y un blindaje total del alcance de los políticos, que tienen tan mala fama en temas de contratación pública. El Fondo Milagro va a manejar muchos billones y el encargo del Tigre es que será muy vigilante de que no haya corrupción.
En su intervención televisiva fue reiterativo sobre ese aspecto. Según las cifras del presidente la reconstrucción costará $ 30 billones.
¿Quién pagará esa reconstrucción? Veamos
El presupuesto que va a manejar el Tigre en sus 4 años vale como $2.300 billones. Las compañías aseguradoras que tienen los seguros de miles de casas, apartamentos, oficinas y bodegas que se han hecho en estos últimos 30 años, más otras propiedades más que ya estaban aseguradas, pagarán a mi juicio un 30% del valor total de la reconstrucción, o sea $ 9 billones.
Los $ 21 billones restantes se deben dividir mínimo de 4 años; eso da como $ 5.2 billones por año, pero allí llegarán recursos de: Gobierno Nacional, gobiernos departamentales, gobiernos municipales, empresarios privados y, finalmente, muchas otras ONG, como Proantioquia, la Fundación Santo Domingo y cientos de más, que van a intervenir sin duda.
Es un esfuerzo colectivo y diluido en 4 o 5 años que hace claramente viable la financiación de la reconstrucción en estos 450 municipios afectados por el terremoto del 10 de agosto.
Sobremesa: La emergencia económica decretada hace pocas horas por el presidente le abre la puerta a que todos municipios puedan recibir obras de infraestructura, de parte de los empresarios privados, en pago del impuesto de renta. Esto se llama “obras por impuestos”.
Será otra magnífica herramienta para reconstruir las ciudades y municipios que el terremoto arrasó.
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