Saltar al contenido

(OPINIÓN) ¿Aceptar la eutanasia? Por: Diego Arango O

Existe una enorme duda sobre este difícil y espinoso tema, pero a su vez comporta aspectos de humanidad que son reconocidos por la ley

REDACCIÓN...
REDACCIÓN...
4 min lectura
Escuchar artículo
(OPINIÓN) ¿Aceptar la eutanasia? Por: Diego Arango O

Existe una enorme duda sobre este difícil y espinoso tema, pero a su vez comporta aspectos de humanidad que son reconocidos por la ley de algunos países, dentro de ellos Colombia. No obstante, de cualquier manera, se trata de la pérdida de una vida por decisión propia; es un hecho trascendental que causa un efecto bien sea negativo o positivo.

Veámoslo de la siguiente manera: la vida es una sola, nos trae innumerables situaciones que todos atravesamos, así sean salvables o no; dentro de ellas enfermedades terminales que alteran el desarrollo de la vida de la persona haciéndola imposible y más aún sin tener posibilidad alguna de continuarla en aspectos normales a sabiendas que de todas maneras va a morir, no sin antes haber cargado una existencia de sufrimiento y desolación tanto para la misma persona como para sus seres queridos. Son en estos casos quienes ya han sido declarados como enfermos terminales apelan a la eutanasia para así liberarse y a su familia de ese sufrimiento.

Desde el punto de vista humanitario es comprensible; por eso los protocolos establecidos en la ciencia médica son muy precisos y aquellos médicos que les toca practicar la eutanasia lo hacen con extremo profesionalismo, fundamentados en su deber de evitar el sufrimiento de un paciente que no tiene ninguna posibilidad de curación.

Únete al canal de WhatsApp de IFMNOTICIAS para estar informado de manera oportuna y con detalle. IFMNOTICIAS · Información de Verdad

Ahora bien, no se puede confundir la eutanasia palabra proveniente del griego Eu que significa bueno y Thanatos muerte, es decir “Muerte buena”, con un procedimiento regular de quitarse la vida por mano propia, pues ahí sí existe una enorme diferencia, ya que el suicida puede tener padecimientos tanto físicos como afectivos, económicos, frustraciones, desengaños, adicciones, alteraciones psicológicas y algunas otras, pero todo aquello es tratable y susceptible de curación; entonces no se pueden confundir ambas situaciones.

Pero la eutanasia no es aceptada primordialmente por aspectos religiosos y de fe; la gran mayoría de confesiones no la admiten, principalmente el cristianismo tanto el catolicismo como la ortodoxia y así mismo la mayoría de las denominaciones protestantes y evangélicas. Todas las anteriores rechazan la eutanasia activa como también el suicidio asistido por considerarlos contrarios a la ley divina y a la dignidad de la vida. No obstante, admiten la eutanasia pasiva o la limitación del esfuerzo terapéutico (dejar de aplicar tratamientos desproporcionados o dolorosos cuando la muerte es inevitable). El islam se opone firmemente; consideran que la vida es sagrada y que solo Alá decide el momento de la muerte. Ahora bien, el judaísmo ortodoxo considera que acelerar la muerte deliberadamente está prohibido por su fe, aunque en la práctica existen debates sobre no prolongar artificialmente la agonía lo equivalente a la eutanasia pasiva.

Pero de otra parte hay religiones y filosofías con posturas más flexibles o favorables tales como el budismo que valora la compasión y el estado de la mente al morir; además, creen que la muerte no es el final de una persona. También está el sintoísmo una religión predominante en el Japón, quienes aceptan la eutanasia pasiva voluntaria cuando es solicitada por el paciente mismo o su familia ya que consideran que la prolongación artificial de la vida vulnera el orden natural.

En este orden de ideas la postura de aquellas personas que por padecer enfermedades incurables y de enorme sufrimiento, acuden a la protección de la ley, como es el caso de varios países que solamente a partir del presente siglo legalizaron la eutanasia como Países Bajos que fue el pionero, seguido por Bélgica y Luxemburgo, después Colombia bajo las leyes 1733 de 2014, 1751 de 2015 y 1996 de 2015 mediante estrictos diagnósticos de una condición grave e incurable que produzca en el paciente un sufrimiento físico o psicológico incompatible con la idea de una vida digna.

He querido tratar este difícil tema debido al intenso debate que produce en cuanto se ha visto algunos pacientes que ansiosamente solicitan este procedimiento; sin embargo, la medicina es muy cuidadosa en la práctica y respeto a la ley cuando la eutanasia es autorizada formalmente.

En Colombia ha sido el caso de dos pacientes en 2022: Víctor Escobar y Martha Sepúlveda que recibieron la autorización de muerte digna a través de la eutanasia, hecho que generó fuerte controversia.

Finalmente, en mi caso personal me es difícil aceptar este procedimiento debido a mis creencias católicas y respeto religioso al quinto mandamiento de la Ley de Dios: “No matarás”, pero no condeno a quienes lo han practicado; solamente Dios lo juzgará.

Compartir:

Noticias relacionadas