(OPINIÓN) 12 Tips a 11 meses de un nuevo amanecer. Ítems para ser Presidente. Por: Andrés Usuga
Este artículo surge de una de esas conversaciones tan interesantes que sostengo con mi hija mayor que tiene 15 años (tenía 11 cuando hablamos), la cual, me hizo una pregunta cuando conversábamos de que solo quedaba un año para elegir un nuevo Presidente, en el mes de junio de 2026, por qué habrá una
Este artículo surge de una de esas conversaciones tan interesantes que sostengo con mi hija mayor que tiene 15 años (tenía 11 cuando hablamos), la cual, me hizo una pregunta cuando conversábamos de que solo quedaba un año para elegir un nuevo Presidente, en el mes de junio de 2026, por qué habrá una segunda e inexorable vuelta.
La pregunta que parece tan simple, cuál fue: “¿Papá y que se requiere saber para ser Presidente?”, misma que se convirtió en todo un reto contestar y por lo cual terminé haciendo unas rayas y unos trazos en un papel de un restaurante que frecuentaba con ella (cuando vivíamos en Bogotá y veníamos a la tierrita a visitar la familia), decidí en un evidente atrevimiento con los politólogos, analistas o estrategas políticos, respondérsela como sigue.
Ante semejante pregunta, decidí que sacáramos entre los 2 cuáles eran esos temas y ella me sorprendió dándome unos argumentos muy valederos, que me dejan saber que los jóvenes y hoy hasta los niños, entienden más de lo que uno cree, ciertos temas que antes entendíamos hasta que éramos mayores de edad, y en la mayoría de ocasiones, ni siquiera en edades adultas se entienden bien, donde la gran confusión alimenta la desazón y el inconformismo, gran caldo de cultivo para marchas, plantones y hasta actos violentos y todo tipo de vituperios y discursos de odio en las redes.
A los que nos hemos dedicado a estudiar historia, conflictos, servicio público y biografías, nos gusta por lo general mirar con lupa, con detalle, las características de quienes han sido líderes de naciones a nivel mundial y esta vez me voy a atrever a sugerir con toda humildad, los temas que creo que debe saber (básicamente) un presidente de Colombia o incluso de otros países latinoamericanos, o al menos en un estado occidental que le apueste a ser una república y democracia.
En medio de la gran crisis que viene viviendo el sistema o modelo democrático a nivel mundial y que hace solo 200 años, está intentando gobernar los estados occidentales, creo que quienes se quieren convertir en presidentes o jefes de Estado, deben tener al menos que observar con detalle, tres variables que creo irreemplazables y son unas características de personalidad especiales, unas experiencias o vivencias especiales y el conocimiento de unos temas básicos, y es precisamente ese, el tópico que me atreveré a disertar de forma muy sucinta, luego de estudiar bastante, en más de 100 biografías de líderes a través de la historia moderna y actual, desde la revolución francesa hasta nuestros días y en los últimos años en sus memorias de gobierno, a las que cada vez se puede acceder más fácilmente que antes.
Aunque reconozco que algunos de estos temas se pueden confundir con características propias de algunas personalidades (cualidades de carácter), también debo señalar que existen unos de estos tópicos que se pueden formar, aprender, apropiar, entrenar, capacitar y mejorar ostensiblemente, pero no ya en el cargo, sino mucho antes, incluso de la campaña que se vaya a adelantar.
- Economía básica: El que quiera acceder a la primera magistratura de una democracia liberal, que pretenda proteger libertades, debe entender al menos el concepto primigenio de la propiedad privada, la libre empresa y las “leyes” estándar del mercado, macro y microeconomía (que es un monopolio, oligopolio, default, inflación, capex-opex, mercados de capital etc.), no sabrá lo que evidentemente sabe un economista -en caso de que no sea su formación básica- pero al menos las líneas más simples y las escuelas como el marxismo, la escuela austriaca y las evoluciones, transformaciones desde David Ricardo, Adam Smith, John Stuart Mill, hasta el Norteamericano Joseph Stigliz(1943) y el Francés Thomas Piketty (1971), pasando por los Austriacos Ludwig Von Misses y Friedrich Hayek, el Inglés John Maynard Keynes y los Norteamericanos Thomas Sowell (1930) y Milton Friedman. Al menos debe conocer los conceptos básicos de Economía política y Política Económica y sus diferencias, exponentes y actualidad. Ojalá no se vea seducido por los cantos de sirena de la errática interpretación de la rerun novarum de León XIII que hizo el fallecido Jhon Rawls con su concepto de Justicia Social (1971), el mismo que a pesar de tratar de corregir en sus obras posteriores hoy muchos incautos siguen esgrimiendo, pero que ya autores tan importantes como los Argentinos Alberto Venegas Linch ( padre e Hijo), los españoles Jesús Huerta de Soto y Juan Ramón Rallo, los Chilenos ex marxistas Chilenos Roberto Ampuero y Mauricio Rojas y el Maestro Estadounidense de origen cubano, Armando de la Torre profesor de la Universidad de Marroquín, quienes han desestimado con un nivel de detalle envidiable la entelequia que creo Rawls y nunca pudo desbaratar posteriormente para los que un día también creyeron que “Las venas abiertas de América Latina” eran una gran obra de peso literario y social, hasta que llegó “del buen salvaje al buen revolucionario” del Venezolano Carlos Rangel y la dejó por el piso de la intelectualidad.
- Proceso legislativo local: Me refiero a que debe entender, mínimamente, cómo se expiden las normas por parte del cuerpo colegiado, que expida las normas generales, en el estado que se quiere gobernar (no es gerenciar una empresa del sector privado), bien un congreso, bien una asamblea nacional o un parlamento. Este tópico es de suma importancia, ya que, los intríngulis de cómo se gestionan por ejemplo los cambios a una constitución o el ordenamiento legal del estado, serán parte de la agenda que quiera llevar a cabo, tanto si se es de un gobierno de cambio y transformación, como de uno de continuidad y quiera finalizar la tarea que le dejan iniciada por quien le entregaría el cargo. Se nota con preocupación que se pretende desde campaña hablar de temas que no son resorte de un presidente como si se tratara simplemente de su voluntad y no se cuenta como afrontarán o gestionarán los consensos con el cuerpo legislativo, para avanzar en las iniciativas sin perder la fuerza y autoridad moral de sus propuestas, por las cuales sea elegido por el pueblo en las urnas.
- Defensa, seguridad y orden público: Estos temas son esenciales en el conocimiento de quien se quiere encargar de proteger la vida, la integridad, los bienes y el bienestar de una población y como lo mencionaba -ya desde el medioevo- en su obra “El príncipe”, Nicolás de Maquiavelo, son estos temas, los que deban ocupar el tiempo de formación del líder de una nación y no existe excusa alguna para desconocerlos. En Colombia, por supuesto, este tema se convierte en prioritario y no tendrá tiempo de espera o una cabeza del ejecutivo, en aprender cómo actúa o qué requiere la violencia legítima del estado para garantizar al menos el artículo 11 de la carta magna de los colombianos. Obviamente, si tiene algún tipo de experiencia en estos tópicos, lleva una ventaja comparativa muy significativa sobre los otros candidatos.
- Historia Mundial, regional y local: Deberá conocer al menos las líneas del tiempo básicas y desde donde surgen o vienen las instituciones, la idiosincrasia tanto de los pueblos o razas, del vecindario de estados donde va a interactuar y sus aliados o contradictores, a través de los tiempos y en especial de la historia del país y de cada subregión que lo compone, porque como dice la frase del filósofo Hispano-Norteamericano George Santayana(erróneamente atribuida a Napoleón)“el pueblo que no conoce su historia (pasado) está condenado a repetirla”. Peor aún, sería conocerla y pretender cambiarla o modificarla a su acomodo o el de sus intereses o ideología política para sembrar un futuro en semillas de mentira.
- Concertación y negociación: Aunque estos temas hoy día tienen metodologías muy estructuradas, diseñadas, estudiadas y estandarizadas (Método Harvard, o el de Graham Allison, Warren Bennis o Moss Kanter) por solo mencionar unas, son unos de los temas de los que se pueden confundir con las habilidades o características propias de la personalidad (carácter), creo personalmente, que se puede buscar y avanzar en la formación técnica en este tipo de temas se tenga o no esa habilidad personal.
- Geopolítica: Podría verse como un tema que deviene del tema de la historia, pero no hay tal, esta disciplina que hoy tiene principios propios, autores, teorías y hasta pregrados exclusivos, creo que es de suma importancia en las primeras décadas del siglo XXI, donde la sistematización de este conocimiento se convierte en una herramienta fundamental, para los temas de proyecciones prospectivas y las relaciones internacionales. Evidentemente, no sabrá más que su secretario o ministro de Relaciones Exteriores (en Colombia no es muy difícil, como en el caso de Carlos Holmes Trujillo García, Q.E.P.D.), pero las líneas generales del mismo no son delegables en ningún otro funcionario de menor categoría. Los autores de la importancia de Kissinger, Huntington, Brzezinski serán fundamentales entre los imprescindibles para el líder que le apueste a gobernar una República.
- Estrategia, táctica, operación y maniobra: Estos conceptos triviales en la formación de niveles del mando y el liderazgo, la delegación de tareas, las jerarquías de las órdenes y la no confusión en estos tópicos tan específicos, permitirá no cometer errores, que, aunque parecen simples o básicos, se ven más de lo que se cree en el ejercicio del poder público y traen consecuencias nefastas para los estados y el propio mandatario. Designar ministros, altos consejeros o asesores del primer círculo, sin las dimensiones estratégicas, es tan o más grave que nombrar su staff directivo por amiguismos, recomendaciones a ciegas y por cumplir con cuotas políticas de cálculos electorales. Creo que aquí ayuda mucho la experiencia en manejo de grupos de personas de grandes dimensiones, esto es, no creo que baste con el manejo de una unidad de trabajo legislativo, una oficina pequeña o peor aún, quien nunca ha manejado personal bajo su mando, las dimensiones de esos grupos son muy relativos como es obvio, pero si alguien tuvo por poner un número 40 o 50 personas bajo su liderazgo, creo que en esa estructura se reflejaran los niveles mencionados a menos que sea tan plana la estructura que realmente funcione de forma precaria.
- Comunicación estratégica: No solo se trata de saber hablar en público o ahora de redactar un tweet -tema de gobernautas-, tampoco de escribir un comunicado de prensa o de dar una declaración o la respuesta habilidosa y rápida a una pregunta incómoda, inesperada o impertinente, es mucho más que eso, se comunica con todo, el movimiento de manos, de ojos, la forma de caminar, el vestirse, los aditamentos que se usan, anillos, relojes, pulseras, color de la ropa o la corbata etc., actualmente existen grandes expertos (coaching) en dichas herramientas, que pueden asesorar muy bien a quienes no tienen esa formación o esos conocimientos, y que es muy normal dicha falencia en quienes dedican su vida al servicio público y generalmente denigran o no le dan la importancia a esta herramienta imprescindible del actual gobierno. Creo que el mejor ejemplo del que no debe hacer es el actual gobierno colombiano, con sus evidentes desaciertos en actos públicos y privados.
- Mando y Liderazgo público: Es algo difícil de aprender de un día para otro, incluso en meses, existen personas que tienen esos dones desde la genética o desde lo que le hubiere tocado vivir o experimentar, como crisis y ver o presenciar cómo se solucionan en su vida, antes de acceder al servicio público, esto es, si ya se ejerció el mando en niveles inferiores del poder -o en el sector público o privado-, se puede facilitar el asunto de no haberlo hecho, porque solo se ha estado en los cuerpos colegiados como legislador o como tecnócrata, es muy importante un entrenamiento en dicha habilidad, que creo es la más compleja y la más importante al asumir el mando de un país por más pequeño que este sea. Por poner unos ejemplos claros y directos, en mi departamento ninguno de los últimos 4 gobernadores (previos al actual) habían sido diputados en la Asamblea de Antioquia, solo el actual gobernador había sido corporado en su municipio de origen, pero tampoco los mismos, fueron antes siquiera secretarios de gabinete o concejales de ciudad alguna (excepto y tampoco congresistas (Excepto Ramos Botero), esto lo expongo, ya que, no parecieran entender el rol de los cuerpos colegiados en las democracias liberales, acorde con su omisión por el paso por estos, pero tampoco de cómo se interactúa como ministro o secretario con los mismos… Pregúntenle a los diputados de hace 10 años a hoy y también entienden cómo han denigrado el papel de la Asamblea Departamental en estos años. La experiencia del actual gobernador al haber sido concejal muy joven de Rionegro Antioquia y luego Secretario de Gobierno del Departamento, creo que es invaluable y se nota mucho en su desempeño actual, que es sobresaliente, como también lo fue el del exgobernador Ramos Botero, que previo a serlo fue congresista, Embajador, alcalde de Medellín y concejal de Sonsón Antioquia.
- Un Poquito de frio y hambre: Más que un aprendizaje, es un plus que se puede convertir en algo muy óptimo a la hora de ejercer el mando y es un dicho del refranero popular (consejo para los que son padres de familia), y es conocer un poquito de frío y un poquito de hambre, evidentemente no todo el mundo ha tenido dificultades muy grandes en sus recursos económicos desde su hogar(y casi ningún candidato es la realidad), pero dificultades de otro tipo hemos soportado todos en nuestras vidas y esa sugerencia, que hace la sabiduría popular a los padres en la crianza de sus hijos, creo que aplica y de qué manera, en quien quisiera liderar cualquier estado o país, ya que, generalmente las políticas públicas que va a impulsar, promover y poner a consideración, deben ser en la búsqueda de la protección de los más vulnerables de esa población y sin esto se complica el manido término de empatía o conexión con el “pueblo irredento”.
- Segundo Idioma: Aquí los que leen podrían estar pensando que estoy solo invitando a saber, estudiar o conocer el inglés y no hay tal. Como lo dije desde el principio del escrito, es para un presidente o jefe de gobierno de cualquier país occidental o que pretenda ser democrático, entonces no solo los presidentes de Latinoamérica deben saber inglés o francés o chino, sino que los angloparlantes deben saber español u otro idioma clave como el mandarín o incluso el farsi toda vez que los países con los que debe interactuar en las relaciones internacionales y que marquen sus líneas de acción e interacción, también deben saber que ya no solo es el inglés quien marca la hegemonía lingüística en el mundo.
Dirán algunas personas que lean este escrito que no serán necesarios ciertos temas y yo contestaré de forma anticipada que, si bien en cada Ministerio o Secretaría, debe ponerse al frente de alguien absolutamente idóneo en los mismos, creo también que estos temas en específico son personales, intransferibles e indelegables, en ningún otro funcionario so pena de verse inmerso en situaciones incomodas o hasta delicadas para el estado que se quiere liderar.
Estos 12 puntos no son una receta, ni son infalibles, ni perfectos, ni son la última palabra, ya que, ni siquiera politólogo soy (como muchos se autopresentan y profesan incluso sin estudiar el pregrado en ciencias políticas), pero son mis humildes sugerencias, surgidas de una pregunta de mi hija mayor, y se escriben para quien se esté formando a largo, mediano o corto plazo para ocupar estos cargos y desde el estudio de tantos personajes y sus biografías a fondo, sus errores, tropiezos, logros, éxitos y grandes enseñanzas, sobre todo de sus memorias, costumbre bastante común en los Estados Unidos y Europa y que por estas latitudes apenas inicia. De hecho, recomiendo mucho las de Richard Nixon llamadas “En la Arena” o “In the Arena”. A Memoir of Victory, Defeat and Renewal” 1990 Plaza & Janés.
Por último, decir que este sería el paquete básico y que los demás temas dependerán de la coyuntura -por ejemplo, ahora todos deberán aprender un poco de salud pública y epidemiología básica- y de los temas que diferencien a cada país con su propia problemática bien si es social, si es económica, de salud, de infraestructura, de agricultura, de energía, etc.
Creería yo que la suma de estos elementos es lo que configura algo tan etéreo y gaseoso como el tan mencionado “Talante Presidencial” o de estadista… No son tantos los que lo poseen… Créanme.
12. Por último, en Colombia se requiere un plus que no es tan académico, ni tan técnico y me van a perdonar lo prosaico, un “PAR DE ESPUELAS” bien puestas y afiladas, porque no solo nuestra clase dirigente está llena de granujas, sino que nuestro pueblo tampoco tiene las mejores virtudes democráticas ni cívicas -no leemos ni siquiera las propuestas de los candidatos- y lo demostramos en el pasado mal llamado estallido social de 2021, que no será el último como tampoco lo será la pandemia.
PD: Mi propuesta en la academia desde hace 15 años es que ojalá tuvieran la valentía los candidatos de cualquier partido, movimiento, coalición, color o corriente de: En el programa que presentaran al país, le dijeran también a la opinión pública, quien ocuparía los ministerios o al menos los 5 más Importantes, hoy 6: Salud, Interior, Cancillería, Defensa, Hacienda y Jefe de gabinete, en caso de llegar a ganar el acceso al Solio de Bolívar, máximo al día siguiente de las elecciones a congreso, en este caso, el día lunes 9 de marzo de 2026. O sea, de hoy en 6 meses y no sea la coyuntura de las coaliciones lo que configure ese gabinete en su totalidad.
Querido ciudadano colombiano, tiene 8 meses desde hoy para que busque, mire, lea, estudie, analice, compare, investigue, indague, pregunte… Y después no digas que no te avisaron. VOTE BIEN, VOTE INFORMADO.

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