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La obsesión de Gustavo Petro es Uribe

En la última semana se han calentado las campañas políticas por la presidencia, gracias a una serie de debates donde han participado varios de los precandidatos que esperan llegar a la contienda electoral. En todos estos debates, el candidato comunista Gustavo Petro, ha estado presente, incluso uno

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Redacción IFM
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IFM Noticias

En la última semana se han calentado las campañas políticas por la presidencia, gracias a una serie de debates donde han participado varios de los precandidatos que esperan llegar a la contienda electoral.

En todos estos debates, el candidato comunista Gustavo Petro, ha estado presente, incluso uno promovido por el grupo prisa en horas de la mañana con la presencia de dos candidatos más.

Las intervenciones de Gustavo Petro, incluyendo las que realiza en plaza pública a lo largo y ancho del país en su mayores demostraciones de populismo, siempre hacen referencia a Álvaro Uribe Vélez o al movimiento uribista.

No hay una intervención del Petro donde no se mencione de manera negativa los años en que Álvaro Uribe Vélez fue Presidente de Colombia, hasta el punto de ejemplificar todo aquello contra lo que pretende decir que lucha con la imagen del político antioqueño.

Este discurso va dirigido a despertar ánimos viscerales, aprovechando la polémica que suele rodear a Uribe Vélez por su enfática postura en contra de las estructuras de los grupos al margen de la ley que delinquen en Colombia y de las que Gustavo Petro hizo parte cuando fue miembro del M-19

Los seguidores del candidato comunista suelen aplaudir este tipo de referencias, aunque las utilice, incluso en sus intervenciones en medios de comunicación cuando no está rodeado por el comite que le celebra todo lo que dice.

Según algunos especialistas en comportamiento humano, algunos lideres políticos, sobre todo los de izquierda suelen utilizar este tipo de discursos, poniendo nombre y cara a su blanco de odios y de políticas que supuestamente atacan las bases sociales del un país con el fin de impedir que la atención se centre en sus propuestas, que habitualmente no tienen profundidad o son irrealizables, premisas que serían fácilmente desmontables por expertos.

También las utiliza como cortina de humo cuando a través de redes sociales le recuerdan su pasado guerrillero o su fallido paso por la Alcaldía de Bogotá, que, además, es muestra de la incapacidad política y administrativa de Gustavo Petro.

Contrario a lo que busca lograr, los ciudadanos no entienden la razón por la cual esta obsesión se han mantenido en el discurso político de Petro, alejándolo de comunicar las propuestas que piensa poner en practica en caso de llegar a la Casa de Nariño.

¿Será que el problema de Petro es que sufre de limercia?

Nota: La limercia es una enfermedad mental que se traduce en un trastorno obsesivo compulsivo de amar a alguien y no ser correspondido.

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