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Domingo de elección

Por: Carlos Andrés Echavarría Blandón El día de hoy se llevarán a cabo las elecciones regionales dentro del territorio colombiano. Los comicios serán bastante atípicos por la coyuntura actual que atraviesa el país en donde el mismo Gobierno Nacional solicitó ayuda a grupos terroristas para la distri

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Redacción IFM
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Domingo de elección

Por: Carlos Andrés Echavarría Blandón

El día de hoy se llevarán a cabo las elecciones regionales dentro del territorio colombiano. Los comicios serán bastante atípicos por la coyuntura actual que atraviesa el país en donde el mismo Gobierno Nacional solicitó ayuda a grupos terroristas para la distribución de la documentación electoral en las regiones en donde tienen absoluto control. Incluso, la cúspide del sometimiento de la administración Petro se presentará en la apertura de la jornada electoral cuando el registrador nacional del estado civil, Alexander Vega, estará en la compañía del criminal Iván Mordisco en el departamento del Cauca dando apertura a la fiesta democrática.

Las campañas en general fueron muy sucias centrando la discusión en los ataques personales y no en las ideas. En Democracia, la altura del debate se basa en la búsqueda de la victoria de la razón, para ello es fundamental la presentación de ideas y modelos donde cada quien defiende sus posturas con argumentos independientemente de su afiliación política. Hay un solo punto en común, todos los candidatos buscan generar prosperidad a la sociedad. En Oclocracia, la situación actual de la política dentro del país, las ideas fueron abandonadas porque no existen, y los candidatos se enfocan exclusivamente en agredir y ofender a sus rivales, insultar las posturas políticas, no desde la ideología, sino en las alianzas y manejos del pasado. En resumen, en Democracia se pueden atacar los argumentos, nunca las personas; en Oclocracia, se atacan a las personas sin tener en cuenta los argumentos que por lo general no existen.

Es por ello que los ciudadanos cada vez son más renuentes a querer participar en los deberes democráticos. Simplemente ignoran la contienda hasta el punto de no conocer siquiera a los candidatos que están aspirando a los cargos. Lo más terrible de la situación es que con o sin el interés de los ciudadanos los comicios se realizan y serán muy pocos los que tienen el poder de elegir a un muy mal candidato. “Quien desconoce la política, está condenado a padecerla.”

La experiencia ha demostrado que muy pocos pueden elegir mandatario. También la experiencia ha demostrado que un mal gobernante puede destruir aceleradamente el progreso de una región. Los ejemplos en las ciudades capitales son evidencia clara del retroceso de un proyecto de desarrollo. El presidente actual obtuvo 11 millones de votos en segunda vuelta, en un país de más de 50 millones de habitantes. Solo el 20% impuso un mandatario por la apatía de millones a la hora de asumir la responsabilidad de elegir y de elegir bien.

Con la suerte prácticamente echada y a pocas horas de la apertura de las urnas, no sé espera grandes cambios en la política regional. Se van a cambiar los nombres, pero no las ideologías. El país ante la desastrosa administración Petro, no le va a dar la espalda a la izquierda como tantos creen. Los candidatos que están punteando en todos los rincones del país, en su gran mayoría son socialdemócratas, socialistas light y globalistas, solo cambian las caras y los modales, pero la ideología que ha gobernado al país durante las últimas décadas seguirá intacta.

Que no se crea en algún momento que la Derecha, y menos aún el libertarismo, tendrá cabida en las administraciones municipales; la izquierda, desde la radical del Pacto Histórico o Partido Verde, la de buenos modales del Nuevo Liberalismo o Partido de la U, hasta la muy moderada de los partidos Centro Democrático o Creemos; coparán todos los cargos que están en juego.

El mal del socialismo está incrustado en el ADN del país; el adoctrinamiento del ministerio de Educación en concordancia con las directrices de la ONU dio sus frutos. Las personas quieren un Estado omnipresente y paternalista; El mayor éxito del Estado, es que las personas crean que es necesaria su existencia, cuando en realidad es el Estado quien no puede existir sin las personas que lo alimentan.

Así que hoy intentemos votar por el menor de los males, ser objetivistas y darle el voto, no la confianza, a los candidatos que estén más a las antípodas de la administración de Gustavo Petro y exigir el cambio de modelo de educación, para que lentamente, ese adoctrinamiento recibido por años, comience su declive y las personas puedan tener una verdadera conciencia democrática y que sea la ciudadanía quien exija ideas, quien exija argumentos, quien exija planteamientos claros y que desprecien a candidatos que durante muchos meses presentaron la mayor degradación de todo lo que significa la política.

La responsabilidad para con el futuro de la sociedad es de todos, el país necesita a los mejores en cada uno de los cargos públicos, elegir bien es una obligación. Vote y vote bien para que en un futuro no se queje por la mala administración.

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