Gobierno confirma recorte presupuestal de $28,4 billones para 2024: Preocupaciones por déficit fiscal persisten
El Gobierno Nacional definió un recorte presupuestal de $28,4 billones para el año 2024, cifra que quedó por debajo de los $33 billones inicialmente proyectados.
El Gobierno Nacional definió un recorte presupuestal de $28,4 billones para el año 2024, cifra que quedó por debajo de los $33 billones inicialmente proyectados.
La decisión fue tomada tras semanas de análisis en medio de un contexto de caída en el recaudo tributario y presiones para cumplir con la regla fiscal.
Durante un Consejo de Ministros celebrado anoche, el Ministerio de Hacienda explicó que esta medida busca equilibrar las necesidades de los sectores clave con la necesidad de estabilizar las finanzas públicas.
Sin embargo, expertos advierten que el ajuste podría ser insuficiente para cerrar la brecha del déficit fiscal, que algunos estiman requiere un recorte de hasta $31 billones más.

El recorte y su impacto fiscal
De los $28,4 billones recortados, $20 billones ya habían sido congelados debido al desplome en los ingresos de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN). Esta situación ha profundizado las restricciones presupuestarias, obligando al Gobierno a replantear sus prioridades financieras.
El Comité Autónomo de la Regla Fiscal ha expresado preocupación, señalando que el ajuste no alcanza las metas necesarias para cumplir con los compromisos fiscales del país. «El déficit fiscal sigue siendo un desafío, y este recorte, aunque significativo, podría no ser suficiente para mantener la sostenibilidad de las finanzas públicas», apuntaron en un comunicado.

Baja ejecución presupuestal, un factor clave
Uno de los elementos que podría jugar a favor del ajuste es la baja ejecución presupuestal en sectores estratégicos. Según el Ministerio de Hacienda, $800.000 millones destinados a infraestructura en la educación superior pública no han sido comprometidos, lo que podría traducirse en ahorros indirectos mediante la figura de la «pérdida de apropiación».
La pérdida de apropiación ocurre cuando los recursos no se ejecutan antes del cierre del año fiscal, siendo eliminados automáticamente del presupuesto. Esta herramienta podría aliviar parcialmente las metas de ajuste, aunque plantea preguntas sobre la capacidad del Gobierno para ejecutar programas críticos.
El ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, no descartó la posibilidad de realizar ajustes adicionales si la situación fiscal lo exige. «Estamos monitoreando de cerca los niveles de ejecución y el comportamiento del recaudo. De ser necesario, tomaremos medidas complementarias para garantizar la estabilidad económica», afirmó.

Noticias relacionadas
Nuevo arancel de Estados Unidos golpea a la floricultura colombiana. Sector advierte impacto de US$250 millones al año
La decisión del Gobierno de Estados Unidos de elevar al 12,5% el arancel para las flores…
Daniel Briceño radicó proyecto para eliminar el negocio de patios y grúas en Colombia y propone un nuevo modelo de sanciones de tránsito
El representante a la Cámara Daniel Briceño presentó un proyecto de ley con el que busca…

Gobierno entrante y gremios económicos consolidan agenda conjunta para impulsar la competitividad y el crecimiento empresarial
Representantes del sector empresarial colombiano sostuvieron un encuentro con el vicepresidente…