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Área Metropolitana del Valle de Aburrá apoyó a Cali tras el sismo con 21 profesionales y tecnología especializada

Un equipo interdisciplinario de 21 profesionales del Área Metropolitana del Valle de Aburrá se desplazó hasta Cali para apoyar la atención de la emergencia provocada por el sismo del pasado 10 de agosto. La misión incluyó más de 70 evaluaciones técnicas, 61 vuelos con drones especializados y el análisis de 77 edificaciones que representan 678 unidades habitacionales y una población estimada de 5.470 personas.

REDACCIÓN
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Área Metropolitana del Valle de Aburrá apoyó a Cali tras el sismo con 21 profesionales y tecnología especializada

La respuesta institucional frente a la emergencia generada por el sismo que afectó a Cali el pasado 10 de agosto contó con el apoyo técnico y operativo del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, que desplegó durante cinco días un equipo interdisciplinario de 21 profesionales para fortalecer las labores de evaluación, coordinación y atención en los sectores afectados.

La misión se desarrolló en articulación con el Área Metropolitana del Suroccidente, la Alcaldía de Cali, los organismos de socorro, entidades técnicas y el Puesto de Mando Unificado, PMU, con el propósito de aportar conocimiento especializado, herramientas tecnológicas y capacidad humana para apoyar las decisiones de las autoridades frente a los daños ocasionados por el movimiento telúrico.

El despliegue permitió intervenir en diferentes sectores priorizados y fortalecer la evaluación de las condiciones de seguridad de las edificaciones, además de mejorar la organización de los equipos que trabajaban directamente en territorio.

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“Cuando una emergencia supera fronteras territoriales, la solidaridad y el conocimiento técnico se convierten en herramientas fundamentales para salvar vidas y acelerar la recuperación”, afirmó Paula Andrea Palacio Salazar, directora del Área Metropolitana del Valle de Aburrá.

La funcionaria destacó que la entidad puso a disposición de la capital del Valle del Cauca sus capacidades técnicas y tecnológicas durante una situación que exigía una respuesta coordinada entre diferentes instituciones.

“Desde el Área Metropolitana del Valle de Aburrá pusimos al servicio de Cali nuestra experiencia, tecnología y talento humano para fortalecer la respuesta institucional y acompañar a las comunidades afectadas en un momento difícil”, señaló Palacio Salazar.

Uno de los componentes centrales de la misión estuvo relacionado con el manejo y organización de la información generada durante la emergencia. Para ello fueron implementadas herramientas tecnológicas destinadas a facilitar el seguimiento de las intervenciones y permitir que las autoridades contaran con información actualizada para orientar sus decisiones.

Entre estas herramientas se encuentra el Gestor de Zonas, una plataforma web desarrollada para centralizar la información cartográfica de la ciudad, distribuir equipos de trabajo, hacer seguimiento al avance de las verificaciones y consolidar datos provenientes de diferentes fuentes en tiempo real.

La plataforma permitió organizar las 103 zonas priorizadas para la atención de la emergencia, facilitando la asignación de recursos y reduciendo el riesgo de duplicar esfuerzos en un mismo sector.

A esta herramienta se sumó el Tablero EDE, diseñado para consolidar las evaluaciones de daños en edificaciones, analizar información georreferenciada y presentar indicadores estratégicos que facilitaran la toma de decisiones. Ambas soluciones tecnológicas fueron entregadas al Distrito de Santiago de Cali con el propósito de que puedan continuar utilizándose y fortalecerse después de finalizada la misión.

El componente técnico también incluyó apoyo para la implementación del Sistema Comando de Incidentes, así como capacitación dirigida a funcionarios locales y voluntarios que participaron en las labores de respuesta. Los profesionales acompañaron la aplicación de metodologías para la Evaluación de Daños en Edificaciones, EDE, y la consolidación de información utilizada por el Puesto de Mando Unificado.

Uno de los aspectos más relevantes de la intervención fue precisamente la evaluación de las estructuras afectadas. Este procedimiento permitió revisar elementos como el sistema portante, entrepisos, cubiertas y componentes no estructurales, además de analizar las condiciones de riesgo existentes alrededor de las edificaciones.

Las inspecciones fueron fundamentales para determinar el nivel de afectación de los inmuebles, establecer condiciones de habitabilidad e identificar posibles riesgos para sus ocupantes y comunidades cercanas.

En total, los equipos técnicos realizaron más de 70 evaluaciones especializadas en sectores como Los Cámbulos, Tequendama, El Lido, Nueva Granada, San Fernando, Terrón Colorado, Alameda, Santa Anita, Guadalupe, El Cedro, Panamericana y Olímpico, entre otros puntos priorizados por las autoridades de Cali.

Como resultado de este trabajo fueron evaluadas 77 edificaciones de carácter residencial, comercial, institucional y de salud. Los inmuebles analizados corresponden a 678 unidades habitacionales y una población aproximada de 5.470 personas.

Las inspecciones permitieron identificar casos de afectaciones severas, daños estructurales y condiciones que podían comprometer la estabilidad de algunas construcciones. Entre los sectores donde se encontraron situaciones de mayor gravedad estuvieron Los Cámbulos, Tequendama, Nueva Granada y Terrón Colorado.

En algunos de estos puntos fueron identificadas edificaciones con colapso total o daños estructurales severos, lo que permitió entregar información técnica a las autoridades para definir medidas de protección, priorizar intervenciones y orientar los recursos disponibles durante la emergencia.

La tecnología aérea también tuvo un papel determinante. El equipo del Sistema de Alerta Temprana del Valle de Aburrá, SIATA, realizó 61 vuelos con drones especializados para apoyar las labores de reconocimiento. Las aeronaves fueron utilizadas para generar cartografía, adelantar inspecciones térmicas y verificar estructuras que podían representar un riesgo de colapso.

Las operaciones permitieron monitorear más de 1.700 hectáreas y obtener información cartográfica de alta precisión. Además, facilitaron la inspección de determinadas edificaciones sin exponer innecesariamente a los equipos de respuesta a zonas potencialmente peligrosas.

Dentro de las labores de teledetección también se realizó una revisión del monumento de Cristo Rey, uno de los puntos de referencia de la ciudad, como parte del seguimiento técnico adelantado durante la emergencia.

La misión tuvo además un componente relacionado con la protección de animales afectados por el sismo. El Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre, CAVR, acompañó las labores de búsqueda, rescate y atención veterinaria.

Durante los cinco días de operación se desarrollaron 21 acciones relacionadas con animales afectados. Entre ellas estuvieron el rescate con vida de cinco perros y cuatro gatos, la instalación de trampas para facilitar capturas en lugares de difícil acceso, 11 atenciones médico-veterinarias a animales domésticos y la atención de un ejemplar de fauna silvestre.

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