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Resistencia a los antibióticos: Colombia reporta cifras de 2025 en UCI mientras la OPS impulsa el enfoque "Una Salud"

El Instituto Nacional de Salud (INS) actualizó su protocolo de vigilancia de la resistencia bacteriana con datos de 2025 en unidades de cuidados intensivos, y la OPS impulsó el enfoque "Una Salud" en México y Colombia para coordinar la lucha contra las zoonosis y la resistencia a los antimicrobianos.

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Redacción IFM
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Resistencia a los antibióticos: Colombia reporta cifras de 2025 en UCI mientras la OPS impulsa el enfoque "Una Salud"
Foto: Cortesía Consultorsalud

La resistencia a los antimicrobianos se define como el fenómeno biológico en el cual bacterias, virus, hongos o parásitos desarrollan la capacidad de sobrevivir o crecer en presencia de medicamentos que, en condiciones normales, deberían eliminarlos o detener su crecimiento. Este proceso ocurre cuando los microorganismos dejan de responder eficazmente a los fármacos que previamente eran efectivos para su control.

En la práctica clínica, esta situación conlleva que una infección que antes era considerada común y de fácil manejo, pueda volverse significativamente más difícil de tratar. Esto puede implicar la necesidad de recurrir a fármacos de último recurso, que a menudo son más costosos, tienen mayores efectos secundarios o son menos accesibles. Además, la resistencia antimicrobiana puede prolongar el tiempo de hospitalización de los pacientes, incrementando los costos sanitarios y el riesgo de complicaciones asociadas a la estancia hospitalaria, así como la mortalidad. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha identificado la resistencia a los antimicrobianos como una de las principales amenazas para la salud pública a nivel global, dada su capacidad para comprometer la eficacia de los tratamientos médicos modernos.

En el contexto colombiano, el Instituto Nacional de Salud (INS) ha tomado medidas para fortalecer la vigilancia de este fenómeno. Específicamente, el 24 de septiembre de 2026, el INS incorporó a su biblioteca documental un protocolo actualizado para la vigilancia de la resistencia bacteriana en instituciones hospitalarias. Este protocolo se basa en datos recopilados a través del sistema de notificación WHONET, que corresponden al año 2025. La inclusión de este documento representa un avance en la estandarización y el seguimiento de la resistencia antimicrobiana en el país, proporcionando una herramienta fundamental para las instituciones de salud.

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Los datos de vigilancia correspondientes a 2025, enfocados en las unidades de cuidados intensivos (UCI) de adultos, revelaron patrones específicos de resistencia en bacterias de relevancia clínica. La bacteria Klebsiella pneumoniae, por ejemplo, mostró niveles de resistencia a las cefalosporinas de tercera generación, un grupo de antibióticos de uso frecuente en entornos hospitalarios, que oscilaron entre el 33,5% y el 34,7% de los aislamientos analizados. Adicionalmente, la resistencia de Klebsiella pneumoniae a los carbapenémicos, que son considerados antibióticos de reserva y de amplio espectro, alcanzó el 25,1%.

Por su parte, Staphylococcus aureus, otra bacteria de importancia en infecciones nosocomiales, presentó una resistencia a la oxacilina del 43% en la misma población de pacientes en UCI, lo que representa un aumento en comparación con los datos registrados en 2024. En contraste, se observó una tendencia positiva en el caso de Acinetobacter baumannii, cuya resistencia a los carbapenémicos disminuyó respecto al año anterior. De manera similar, la resistencia de Enterococcus faecium a la vancomicina experimentó una reducción, pasando del 20,9% al 17,9%.

Es fundamental interpretar estos datos con precisión, tal como lo aclara el propio documento del INS. Los porcentajes presentados corresponden a la proporción de muestras bacterianas analizadas que demostraron resistencia a un determinado antibiótico. Estos valores no deben ser interpretados como la prevalencia total de infecciones resistentes en el país. Es decir, el hecho de que el 43% de las muestras de Staphylococcus aureus analizadas fueran resistentes a la oxacilina no implica que el 43% de todas las infecciones bacterianas en Colombia sean resistentes. Esta distinción es crucial para evitar malinterpretaciones y para enfocar adecuadamente las estrategias de control.

El protocolo de vigilancia establece directrices claras para las instituciones prestadoras de servicios de salud. Se solicita a estas instituciones que realicen un análisis local de su propio perfil de resistencia antimicrobiana. Este análisis debe llevarse a cabo en el marco de los comités de infecciones intrahospitalarias. La finalidad es establecer una línea de base específica para cada servicio, por mes y según el tipo de infección, lo que permite una evaluación detallada de la situación epidemiológica interna.

El documento subraya que incluso la detección de un solo caso con un comportamiento inusual en términos de resistencia puede ser indicativo de un posible brote. En tales circunstancias, se exige que se informe de inmediato a la entidad territorial de salud correspondiente y que se envíen los aislamientos bacterianos al Laboratorio Departamental de Salud Pública para su confirmación y estudio adicional.

Para asegurar la continuidad y la calidad de la vigilancia, el protocolo establece un cronograma específico para la remisión de informes. Los reportes mensuales deben ser enviados por las instituciones prestadoras de servicios de salud entre los días 5 y 10 de cada mes. Posteriormente, el departamento consolida esta información hasta el día 20, y el INS la recibe hasta el día 30 del mismo mes.

La omisión en el envío de estos reportes se considera un "silencio epidemiológico", lo que implica una falta de información crucial para la toma de decisiones en salud pública. Adicionalmente, el protocolo recomienda fortalecer los programas de optimización del uso de antimicrobianos (PROA) en todas las instituciones. También se enfatiza la necesidad de vigilar de manera específica la resistencia a ceftazidima-avibactam en enterobacterias que ya han desarrollado resistencia a los carbapenémicos, dada la importancia de este antibiótico en el tratamiento de infecciones complejas.

A nivel internacional, la lucha contra la resistencia antimicrobiana se aborda bajo el enfoque "Una Salud", que reconoce la interconexión entre la salud de las personas, los animales y el ambiente. En este contexto, la OPS/OMS sostuvo una reunión de trabajo en Ciudad de México con la Secretaría de Salud de México y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).

En este encuentro participaron figuras como José Moya, representante de la OPS/OMS en México, y Manuel Sánchez, director del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (PANAFTOSA). La reunión tuvo como objetivo explorar vías de cooperación técnica en áreas críticas como las zoonosis, la inocuidad de los alimentos y la resistencia a los antimicrobianos, bajo la premisa del enfoque "Una Salud". La nota oficial de la OPS sobre este evento no reportó la firma de acuerdos formales, pero sí destacó el compromiso de las partes involucradas para dar seguimiento a las iniciativas discutidas.

Colombia también se alinea con esta perspectiva de "Una Salud" en sus esfuerzos nacionales. El 19 de mayo de 2026, en Bogotá, la Mesa Intersectorial de Resistencia a los Antimicrobianos, con el apoyo del Gobierno de los Países Bajos, impulsó un proyecto piloto nacional de vigilancia integrada. Este piloto se basa en el protocolo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En la iniciativa participaron diversas entidades clave del sector público colombiano, incluyendo el Ministerio de Salud, el INS, el Invima, el Ministerio de Agricultura y el Ministerio de Ciencia. Los asistentes a esta reunión destacaron la necesidad de mejorar la interoperabilidad de la información entre las diferentes instituciones y de asegurar una financiación sostenible para las estrategias de vigilancia y control. Sin embargo, en el marco de este encuentro, no se anunciaron compromisos formales específicos en cuanto a financiación o acuerdos interinstitucionales.

Preguntas y respuestas de contexto

¿Qué actualización realizó el Instituto Nacional de Salud (INS) sobre la resistencia a los antibióticos en Colombia?

El INS actualizó su protocolo de vigilancia de la resistencia bacteriana en instituciones hospitalarias, incorporando datos de 2025 recopilados en unidades de cuidados intensivos (UCI).

¿Cuáles fueron los hallazgos principales de resistencia bacteriana en las UCI colombianas durante 2025?

Se encontró que Klebsiella pneumoniae mostró resistencia del 33,5%-34,7% a cefalosporinas de tercera generación y 25,1% a carbapenémicos; Staphylococcus aureus presentó 43% de resistencia a oxacilina. Sin embargo, Acinetobacter baumannii y Enterococcus faecium mostraron una disminución en su resistencia a carbapenémicos y vancomicina, respectivamente.

¿Qué es el enfoque 'Una Salud' y quién lo impulsa en este contexto?

Es una estrategia que reconoce la interconexión entre la salud humana, animal y ambiental para abordar problemas como la resistencia antimicrobiana, y está siendo impulsada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

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