(OPINIÓN) Origen del nombre de nuestros países. Por: Diego Arango O
Existen significados muy interesantes que ayudan a entender esas raíces culturales que mucha gente desconoce.
Conversando con una amiga historiadora quise averiguar un poco sobre el origen de los nombres de nuestros países latinoamericanos; de hecho, conocía algunos por lo aprendido en mis estudios y otros que me di la tarea de investigar. Existen significados muy interesantes que ayudan a entender esas raíces culturales que mucha gente desconoce. Por tal razón me he motivado a escribir este artículo para compartir esa importante información con quienes se sientan interesados en conocer de dónde salieron dichos nombres. Me referiré solamente a algunos de ellos puesto que las naciones latinoamericanas son 33, pero las consideradas de origen hispano y portugués solo 20.
Comienzo por el nombre del continente “América”, pues viene por asignación del cartógrafo alemán Martin Walldseesmüller quien lo bautizó en 1507, es decir 15 años después de que Cristóbal Colón hubiese pisado por primera vez estas tierras. Lo hizo en reconocimiento a Américo Vespucio quien visitó estas tierras y trazó el primer mapa del nuevo continente, pues aún se creía que Colón había trazado una nueva ruta para las Indias Orientales, razón por la cual a los aborígenes encontrados se les dio el nombre de “indios”, vigente hasta nuestros días.
Ahora bien, comienzo con Colombia que se debe al precursor Francisco de Miranda quien utilizó este nombre para todo el continente americano en honor a Cristóbal Colón; además, escogió los colores amarillo, azul y rojo para la bandera, pero concretamente fue Simón Bolívar en el Congreso de Angostura de 1819 quien designó la República de Colombia que reunía a tres países (Colombia, Venezuela y Ecuador), luego “La Gran Colombia”, el mismo que a la disolución de esta, oficialmente fue adoptado por la Constitución de 1863 como Estados Unidos de Colombia.
Sigo con Venezuela curioso nombre, pues este fue asignado por Américo Vespucio en 1499 por lo que en su viaje observó las chozas de los indígenas Añu, que con palafitos las construían sobre el hoy lago de Maracaibo. Ese nombre lo tomó del diminutivo de “Pequeña Venecia”, Venezziola en italiano por la similitud que este observó con esa ciudad.
El nombre Ecuador proviene de la línea ecuatorial que divide el planeta en dos hemisferios, razón de su ubicación indicada como la “mitad del mundo”.
Continúo con Perú, cuyo nombre se produce por la confusión de los españoles que con su acento gutural no pronunciaban bien el nombre del cacique Birú en épocas de la conquista.
Ahora continúo con Bolivia, cuyo nombre original fue República de Bolívar, pero posteriormente en 1825 en la Asamblea nacional se le cambió a Bolivia para simplificarlo sobre la frase “Si de Rómulo viene Roma, de Bolívar vendrá Bolivia”.
De los países bolivarianos paso a Chile cuyo nombre aún no se define el auténtico origen; hay quienes dicen que proviene del fruto chili, otros a que en lengua quechua o aimara se decía del frío chilli, chilli o también al canto de un pájaro andino cuyo sonido era ¡chile, chile!
Paso a Argentina que fue bautizada así a raíz de las riquezas de plata encontradas por los españoles (argenta).
El nombre de Brasil curiosamente viene de pau-brasil (palo de Brasil), un árbol nativo de la costa sudamericana cuya madera que es roja y brillante semejaba al color de una brasa ardiente.
Ahora veamos Uruguay que sale del vocablo urugua que significa caracol o mejillón en lengua guaraní, nombre que también vendría del río del ave uru. (Río Uruguay)
Vamos a Paraguay; sobre este nombre no existe mucha claridad. Hay versiones que lo asignan a “agua que viene del mar” en lengua guaraní y que se desglosa de “para” (mar) y “gua”,, que viene de.. La “y” que sería agua = Paraguay.
Con lo anterior me he referido solamente a los países suramericanos por ser los que conformamos esta porción de tierra que nos une. Considero que estos aspectos de orden cultural y geográfico nos aportan conocimiento sobre nuestros orígenes. Quizás más adelante me referiré a los países centroamericanos y norteamericanos que también hacen parte de nuestra porción terrestre.
Noticias relacionadas
(OPINIÓN) Mujeres, ¿y si el equilibrio no existe? Por: María Fernanda Valdivieso
A todas nos han dicho que tenemos que encontrar un equilibrio. Como si en algún lugar de la vida…
(OPINIÓN) Antioquia, un lugar donde las excusas brillan por su ausencia. Por: María Alejandra Jaramillo Puerta
Una reflexión sobre la confianza, la infraestructura, la gerencia y esa capacidad de no…
(OPINIÓN) El Estado niñera. Por: María Clara Posada
El sueño de toda autocracia es acompañar al ciudadano desde la cuna hasta la tumba.