Saltar al contenido

Precauciones ante la ola de calor que se está viviendo

En Colombia, la temporada se ha visto marcada por una intensificación del Fenómeno del Niño, desencadenando olas de calor en todo el territorio nacional. Este aumento de las temperaturas no solo ha exacerbado la sensación de calor sino que también ha traído consigo serias implicaciones para la salud

R
Redacción IFM
2 min lectura
Escuchar artículo
Precauciones ante la ola de calor que se está viviendo

En Colombia, la temporada se ha visto marcada por una intensificación del Fenómeno del Niño, desencadenando olas de calor en todo el territorio nacional.

Este aumento de las temperaturas no solo ha exacerbado la sensación de calor sino que también ha traído consigo serias implicaciones para la salud, incluido un notable incremento en los riesgos de deshidratación y otros problemas relacionados con el tema.

Por ello, se recomienda tomar medidas preventivas para mitigar los efectos adversos de estas altas temperaturas.

Entre las recomendaciones más destacadas se encuentran:

  • Evitar la exposición prolongada al sol.
  • Buscar refugio en lugares frescos.
  • Vestir ropa ligera y de colores claros que faciliten la ventilación.
  • Usar tapabocas en caso de que sea necesario.
  • Incrementar el consumo de líquidos, especialmente durante la exposición solar.
  • Utilizar protector solar para minimizar el impacto de los rayos UV.

La situación se complica aún más debido a los múltiples incendios, atribuidos tanto al Fenómeno del Niño como a la acción de pirómanos, que han contribuido a una significativa degradación de la calidad del aire en diversas regiones del país.

La ausencia de vientos fuertes ha impedido la dispersión del humo, resultando en un incremento de casos de alergias y enfermedades respiratorias, caracterizadas por síntomas como picazón en los ojos y dificultad para respirar.

En Bogotá, según el monitor de calidad del aire GAIA, se ha catalogado en rangos que van desde «no saludable para grupos sensibles» hasta «peligroso», afectando principalmente a personas con condiciones preexistentes, y son el asma, entre otras enfermedades respiratorias, los ancianos y niños.

Adicionalmente, el sistema de salud se encuentra bajo presión, particularmente en Medellín, donde la ocupación de los servicios de urgencias ha alcanzado cifras que oscilan entre el 85% y el 90%, principalmente por casos de enfermedades respiratorias.

Ante este panorama, se subrayan los riesgos particularmente altos para los más vulnerables, incluyendo a niños y ancianos, en donde es de suma relevancia mantener una hidratación adecuada. Esto se ha vuelto una prioridad máxima para prevenir golpes de calor y otros efectos adversos.

Compartir:

Noticias relacionadas