EPM advirtió sobre posibles riesgos para el sistema eléctrico ante la probabilidad del fenómeno de El Niño
El Grupo EPM informó que el fenómeno de El Niño presenta una probabilidad superior al 90 % de desarrollarse durante el segundo semestre de 2026 y advirtió que, aunque no existe un racionamiento decretado, el país enfrenta condiciones que podrían aumentar la presión sobre el sistema eléctrico nacional.
Empresas Públicas de Medellín (EPM) explicó por medio de un comunicado que, de acuerdo con información del IDEAM y la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) las probabilidades de que se consoliden condiciones asociadas al fenómeno de El Niño aumentaron durante los últimos meses.
Sobre el tema, se explicó que los pronósticos indicaron que el evento podría alcanzar su mayor intensidad entre diciembre de este año y febrero del próximo año. Por lo anterior EPM explicó que este fenómeno climático estaba relacionado con el calentamiento anormal de una zona del océano Pacífico y puede generar una reducción en la cantidad y frecuencia de las lluvias en varias regiones del país.

Según los escenarios analizados, El Niño podría extenderse hasta el primer trimestre de 2027 y coincidir con una de las temporadas más secas del año en Colombia. EPM señaló que el sistema eléctrico colombiano enfrenta un escenario de presión asociado a factores estructurales que se han acumulado durante los últimos años.
Entre ellos destacó el incremento sostenido de la demanda de energía. Acerca del tema, la compañía indicó que en el mes de mayo Colombia registró el consumo diario más alto de su historia, con 261 gigavatios hora por día, una cifra superior a la proyectada en las subastas de energía más recientes.

A este panorama se sumó la disminución de la autonomía de los embalses del país. Mientras hace dos décadas podían respaldar la demanda durante 89 días consecutivos en épocas de sequía, en los últimos años ese indicador se ha reducido a 61 días.
Además, EPM señaló retrasos en proyectos de generación y transmisión eléctrica, así como el ingreso parcial de nuevas fuentes energéticas previstas para fortalecer la oferta nacional. Frente a la posibilidad de cortes programados de energía, la compañía aclaró que no existía un racionamiento anunciado ni una decisión tomada en ese sentido.
Sin embargo, explicó que podrían surgir escenarios de riesgo si coinciden factores como una sequía severa, un aumento sostenido de la demanda, bajos niveles de almacenamiento de agua en los embalses y limitaciones en la generación térmica necesaria para respaldar el sistema.
Por esa razón, EPM afirmó que trabajaba junto con el sector energético para adoptar medidas preventivas orientadas a reducir los riesgos y fortalecer la confiabilidad del servicio. La empresa informó que al 30 de mayo sus embalses registraban un nivel agregado de almacenamiento del 80,3 %, superior al promedio nacional del sistema, ubicado en 64,8 %. “Contar con el mayor volumen de embalse posible en Ituango es clave en momentos de sequía. En términos sencillos: el embalse funciona como una gran pila de agua. Entre más agua almacenada, más días podemos generar electricidad sin depender de las lluvias”, se mencionó desde Empresas Públicas.

Por otra parte, añadieron que esa energía adicional equivalía a tener disponible una planta térmica de 130 MW funcionando de forma continua, suficiente para abastecer una ciudad como Medellín durante 15 días. “En épocas de El Niño, cada día de generación adicional cuenta”, se lee.
Igualmente, la compañía indicó que aumentar la capacidad de almacenamiento en el embalse permitiría contar con más días de generación de energía durante periodos de escasez de lluvias, fortaleciendo así la estabilidad del sistema eléctrico nacional.
Dentro de las acciones propuestas, EPM solicitó al Gobierno Nacional y a los organismos reguladores acelerar decisiones relacionadas con el sector energético, actualizar la normatividad sobre racionamiento, garantizar el pago de obligaciones pendientes con las empresas del sector e impulsar mecanismos que incentiven el ahorro voluntario de energía.

La compañía también aseguró que contaba con protocolos definidos para atender eventuales contingencias, incluyendo esquemas de desconexión rotativa que priorizarían servicios esenciales como hospitales, acueductos, centros de emergencia y hogares geriátricos, en caso de que fuera necesario implementar medidas extraordinarias.

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