Saltar al contenido

Colombia en Alerta Roja. Veranillo y Proyecciones Climáticas Disparan el Riesgo de Incendios Forestales

Colombia enfrenta una creciente preocupación por los incendios forestales, con más de 600 municipios en alerta roja. Expertos vinculan este aumento al 'veranillo' de mitad de año y advierten sobre un panorama aún más seco en el futuro cercano, exigiendo medidas preventivas urgentes.

IFMNOTICIAS-01
IFMNOTICIAS-01
4 min lectura
Escuchar artículo
Colombia en Alerta Roja. Veranillo y Proyecciones Climáticas Disparan el Riesgo de Incendios Forestales
Foto: IFMERAImagen procesada con IA

Colombia atraviesa un periodo de alta preocupación debido al incremento de los incendios forestales, una situación que ha puesto a más de 600 municipios en alerta roja, según datos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam). La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ha reportado recientemente más de 20 incendios activos en el país y cerca de 80 ya liquidados, evidenciando la magnitud de la emergencia.

El aumento de estos eventos durante las últimas semanas está directamente relacionado con las condiciones climáticas típicas de mitad de año, conocidas como el “veranillo”. Jesús Adolfo Anaya, profesor del programa de Ingeniería Ambiental de la Universidad de Medellín, explica que este periodo seco, que se presenta entre dos temporadas de lluvias, favorece la ocurrencia y propagación de incendios en diversas regiones del territorio nacional.

El Veranillo, un factor clave en la propagación del fuego

El profesor Anaya detalló que el “veranillo” es un lapso entre la época de lluvias de abril y la que usualmente se registra en octubre. “En la mayoría del país por estos días tenemos una especie de veranillo, es decir, un momento entre la época de lluvias de abril y una época de lluvias que normalmente tenemos en octubre. Entonces esta época de julio y agosto normalmente es seca, tenemos menos lluvias, aumentan las temperaturas y eso hace que tengamos mayor cantidad de incendios”, señaló el experto.

Esta combinación de factores ambientales crea un escenario propicio para la ignición y rápida expansión de las llamas. La disponibilidad de vegetación seca, las altas temperaturas y la presencia de fuertes corrientes de viento son elementos que, al unirse, aumentan significativamente el riesgo de emergencias forestales.

Factores ambientales y humanos, el cóctel perfecto para incendios

La propagación del fuego no solo depende de las condiciones climáticas, sino también de las actividades humanas. Anaya enfatizó que para la ocurrencia de un incendio se necesitan ambas cosas: “que tengamos las condiciones de temperatura y que el material vegetal esté seco; y por otro lado, el uso cultural del fuego”. Durante esta época del año, los vientos intensos son un factor crítico, ya que incrementan la posibilidad de que pequeños focos se conviertan en incendios de gran magnitud.

El uso del suelo y ciertas prácticas humanas configuran un escenario aún más vulnerable. “El uso del suelo, sumado al material vegetal seco, la temperatura alta y fuertes corrientes de viento son el cóctel perfecto para incendios no deseados”, advirtió el experto. Es fundamental comprender que no todos los incendios de origen humano están asociados a actividades recreativas.

En muchos casos, las llamas se originan por quemas utilizadas para eliminar residuos, preparar terrenos para cultivos o limpiar potreros. “Puede ser también porque se quiere quemar basura, quemar desechos de cosechas, porque se quiere limpiar un potrero o para una siembra y se usa el fuego, pero en unas condiciones de alta temperatura y mucho viento es muy posible que el fuego se escape a zonas cercanas y se genere un incendio no deseado”, explicó Anaya, subrayando la importancia de la responsabilidad en el manejo del fuego.

Proyecciones climáticas y la amenaza de El Niño

Más allá de la coyuntura actual, las proyecciones climáticas generan una preocupación adicional para los próximos meses y años. El profesor Anaya alertó sobre advertencias internacionales de la NASA y la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), que apuntan a la posible presencia de condiciones asociadas al fenómeno de El Niño. Este fenómeno podría traducirse en una reducción de las lluvias y un incremento de los periodos secos.

“Esperamos que vaya a llover menos y hacia noviembre, diciembre y especialmente los tres primeros meses del año entrante, enero, febrero y marzo, van a ser muy secos”, pronosticó el experto, señalando un panorama desafiante para el país en el mediano plazo.

Llamado urgente a la prevención y la responsabilidad

Ante este complejo panorama, el llamado del profesor Anaya es contundente: las autoridades locales deben comenzar desde ahora a fortalecer sus planes de prevención y respuesta. Es crucial que los consejos municipales implementen medidas efectivas contra los incendios y promuevan campañas para el uso responsable del fuego.

“Es allí donde los consejos municipales tienen que implementar sus medidas en contra de los incendios, hacer campañas para hacer uso del fuego responsable porque es allí donde vamos a ser más vulnerables ante la ocurrencia del fuego”, concluyó Anaya, enfatizando la necesidad de una acción coordinada y preventiva para mitigar los riesgos futuros.

Compartir:

Noticias relacionadas