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(DENUNCIA) Nuevo escándalo por abuso sexual en dependencia de la Alcaldía de Medellín

Preocupante se viene tornando la edad mental de los funcionarios de la Alcaldía de Medellín y sus dependencias, que son del círculo cercano al Alcalde Daniel Quintero y sus comportamientos incontrolados. Desde la llegada del gobierno, el propio alcalde Daniel Quintero ha sido objeto de reiterados se

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Redacción IFM
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IFM Noticias

Preocupante se viene tornando la edad mental de los funcionarios de la Alcaldía de Medellín y sus dependencias, que son del círculo cercano al Alcalde Daniel Quintero y sus comportamientos incontrolados.

Desde la llegada del gobierno, el propio alcalde Daniel Quintero ha sido objeto de reiterados señalamientos de acoso y abuso sexual y tras él, se han presentado quejas y demandas por comportamientos obscenos en contra de las mujeres que trabajan en la administración.

Esta vez el escándalo se produjo en el INDER, en donde con nombre propio y cédula, Mariana Arroyave Parra, una funcionaria de esta entidad, acusó al denominado «violinista del INDER», Alejandro Estrada Moreno, de haber cometido acciones censurables que comenzaron con sutiles insinuaciones que se fueron intensificando hasta convertirse en acoso sexual.

El violinista Alejandro Estrada Moreno, se desempeña al interior del INDER Medellín, en el cargo de Subdirector de Escenarios y su apodo se lo ha ganado, según cuentan las fuentes, porque se la pasa tocando el violín en un rincón de su oficina y lo lleva consigo a donde va.

Estrada Moreno tiene grandes credenciales académicas e investigativas que rayan con las cualidades propias de un profesor investigador universitario, especializaciones en ingeniería y tecnología, áreas en las que también coincide con el alcalde Daniel Quintero.

Los señalameintos de la funcionaria Mariana Arroyave, fueron expuestas con detalle en una carta de denuncia entregada a Lenin Cardona Puerta, Jefe de la Oficina de Control Interno, Johary Alberto Delcado Peña, Subdirector Administrativo y Diana Brunal, profesional de Gestión Humana y Control Interno Disciplinario; en las que narra los hechos como víctima.

Mariana Arroyave, actúa valientemente con su nombre y cédula y soporta su carta con los nombres y cédulas de quienes son testigos de los hecho. Es claro que tienen temor de ser despedidas o de sufrir represalias por denunciar los abusos; pero su valentía es un ejemplo de que por encima del temor, está la dignidad y el respeto.

En la narración de los hechos, la víctima cuenta que «el subdirector dio la orden que todos los radicados debían ser revisados por mi y después de esto debía ser yo quien los llevara a su oficina para su firma, pero es desde ese momento en donde empiezan las insinuaciones y el acoso, el cual con el tiempo se fue intensificando».

Igualmente explica que «me decía todo el tiempo que yo le gustaba, que estaba enamorado de mí, que lo debía mirar como un hombre y no como un papá, incluso en varias ocasiones me presentó como su novia a personas externas del INDER que yo no conocía» explica Mariana en su carta.

Señala además que «me hacia llamadas fuera de horarios laborales para preguntarme que estaba haciendo y con quien estaba (…) Me regaló ropa con frecuencia e incluso una vez me dio ropa interior y yo siempre le decía que no me gustaba que me diera cosas y mucho menos ropa interior, porque sentía una segunda intención y que me irrespetaba».

Luego vinieron los abusos físicos: «Me comenzó a coger la mano, a dar picos en la mano y a abrazarme. Yo siempre lo retiraba y le decía que no me gustaba y me cogía a la fuerza, pero él con su corpulencia lograba retenerme a tal punto que yo no era capaz de soltarme. Me decía que soñaba como era un beso mío y anhelaba estar sexualmente conmigo, incluso me llego a tocar la nalga».

Denuncia además que otras compañeras vivieron acoso laboral y fueron despedidas cuando denunciaron. Al respecto dice en su carta que «el equipo de las tres (3) sociales: Angela María Bastidas y Eliana Sepúlveda, habían puesto queja o denuncia de acoso laboral ante Gestión Humana y Control Interno, sin respuesta efectiva al respecto y al parecer archivaron el caso y a ellas no les renovaron el contrato, incluida Ana Maria Benitez».

La víctima cuenta sobre cómo las cosas se iban saliendo de control tras la muerte de su mamá y es cuando acudió al administrador del complejo deportivo Atanasio Girardot, Juan José Moreno, quien habló con Alejandro Estrada y medió en el asunto, y si bien el subdirector le pidió disculpas a la víctima, la cambió de puesto, le dejó de hablar y comenzó a hablar de Mariana señalándola de malagradecida según narra en su denuncia.

La carta de Mariana Arroyave finaliza con el listado resumen de los hechos de debió soportar:

  • «Llamadas fuera de horario laboral, donde sus conversaciones se resumían en decirme que le gustaba mucho y que estaba enamorado de mí.
  • Pedirme en repetidas ocasiones que le diera besos.
  • Invitaciones a comer, cine y llevarme a mi casa que nunca acepté.
  • Tocarme y cogerme la nalga de manera forzada en varias ocasiones.
  • Regalar prendas de vestir y entre ellas, ropa interior.
  • Abrazos a la fuerza sin mi consentimiento.
  • Tocada de piernas.
  • Cogerme la mano para besármela y morderla.
  • Celarme con los compañeros de trabajo.
  • Decirle a la gente que yo era su novia.
  • El decir que mi trabajo era por él y se lo debía agradecer solo a él»

La carta de denuncia la firma ella con cinco compañeras que sirven de testigos y la fecharon el 18 de enero pasado mientras aseguran que «Se enviará copia de esta denuncia ante el Ministerio del Trabajo y la fiscalía General de la Nación.«

Esta es la carta de denuncia:

Denuncia Mariana 2 by Ifm Noticias on Scribd

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