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Con alza del 23,7% salario mínimo alcanzará los 2 millones de pesos en 2026

En la noche de este lunes 29 de diciembre, el presidente Gustavo Petro realizó una nueva alocución presidencial para anunciar el incremento del salario mínimo que regirá a partir del 1 de enero de 2026, luego de que no se alcanzara un consenso en la mesa de concertación entre Gobierno, empresarios y

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Redacción IFM
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Con alza del 23,7% salario mínimo alcanzará los 2 millones de pesos en 2026

En la noche de este lunes 29 de diciembre, el presidente Gustavo Petro realizó una nueva alocución presidencial para anunciar el incremento del salario mínimo que regirá a partir del 1 de enero de 2026, luego de que no se alcanzara un consenso en la mesa de concertación entre Gobierno, empresarios y centrales sindicales.

El mandatario confirmó que el aumento será del 23,7%, tanto para el salario mínimo como para el auxilio de transporte, lo que llevará el ingreso mensual, antes de retenciones, a una cifra cercana a los 2 millones de pesos.

Durante su intervención, Petro señaló que la decisión se adoptó con base en variables que, según explicó, no se limitan al ajuste nominal del salario, sino a su comportamiento en términos reales frente a la inflación y a la productividad del trabajo.

El jefe de Estado afirmó que el salario mínimo no solo impacta a los trabajadores que lo devengan de manera directa, sino que tiene efectos sobre otros segmentos de la economía, incluidos quienes perciben ingresos ligeramente superiores y quienes desarrollan actividades en la economía popular.

El presidente expuso que el aumento salarial incide en el consumo de los hogares y en la demanda agregada, lo que, desde su perspectiva, repercute en el desempeño de pequeñas, medianas y grandes empresas. En ese marco, insistió en que el salario no debe ser entendido únicamente como un costo dentro de la estructura empresarial, sino como un ingreso que influye en la dinámica económica general y en el presupuesto nacional.

Uno de los ejes centrales de la alocución fue la introducción del concepto de salario mínimo vital familiar, una figura que, de acuerdo con Petro, está contemplada en la Constitución Política de 1991 y en convenios de la Organización Internacional del Trabajo, pero que no había sido aplicada de manera explícita en Colombia.

El mandatario explicó que este enfoque tiene en cuenta no solo al trabajador individual, sino al núcleo familiar promedio, su tamaño y el número de personas que generan ingresos en el hogar.

Según las cifras presentadas, el cálculo partió de un promedio de 3,4 integrantes por familia y de 1,5 trabajadores por hogar, así como del costo estimado de la canasta familiar. Con base en esas variables, el Gobierno estableció que el salario mínimo vital familiar para 2026, sin auxilio de transporte, será de $1.746.882, mientras que con el auxilio señaló que el salario mínimo para el año 2026 será de $1.746.882 pesos, mientras que el auxilio de transporte quedó sobre los $253.000 pesos, para lo cual el salario alcanzará los $2.000.000 mensuales.

El presidente detalló que el porcentaje de aumento se traduce en un incremento del 23% sobre el salario base y de 24,5% en el auxilio de transporte, aclarando que este último no aplica de manera uniforme en todo el país. La medida fue formalizada mediante decreto, ante la falta de acuerdo en la negociación tripartita, y entrará en vigencia al inicio del próximo año.

Frente a esos señalamientos, el presidente aseguró que, hasta el momento, los indicadores laborales muestran una reducción del desempleo y de la pobreza, cifras que calificó como las más bajas del siglo. Indicó que el Gobierno espera que en 2026 continúe la tendencia a la baja en ambos indicadores y planteó que el aumento del salario mínimo busca incidir directamente en la reducción de la pobreza, a partir del fortalecimiento del ingreso disponible de los hogares.

En su intervención, Petro reiteró que el incremento del salario tiene efectos sobre la demanda interna, al aumentar la capacidad de consumo, lo que, según su planteamiento, se traduce en mayores ventas para las empresas y, en consecuencia, en una mayor necesidad de mano de obra.

Bajo esa lógica, defendió que el salario no debe entenderse únicamente como un costo empresarial, sino como un componente central del ingreso que dinamiza la economía.

El mandatario también afirmó que, en términos reales, el aumento acumulado del salario mínimo durante su administración alcanzaría cerca del 36%, una cifra que, según dijo, no se habría registrado desde la década de los años 60. En ese contexto, recordó que Colombia pasó de tener uno de los salarios mínimos más altos de América Latina a ubicarse entre los más bajos, situación que atribuyó a procesos históricos de concentración de ingresos y desigualdad.

Petro reconoció que el ajuste salarial podría generar presiones inflacionarias y señaló que este fenómeno responde a disputas por la distribución del ingreso. Aseguró que la política salarial del Gobierno apunta a modificar esa distribución sin afectar de manera directa los ingresos de otros sectores, con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de la población trabajadora y fortalecer la economía interna a partir del consumo.

Noticia en desarrollo…

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