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Roy Barreras revive el fantasma de la dictadura en Colombia

El fantasma de la dictadura en Colombia sigue asustando a los colombianos que temen que Gustavo Petro se pretenda perpetuar en el poder privando el poder de la democracia que hasta ahora ha primado en el país. Uno de los argumentos más poderosos en contra de Petro durante las elecciones presidencial

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Redacción IFM
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IFM Noticias

El fantasma de la dictadura en Colombia sigue asustando a los colombianos que temen que Gustavo Petro se pretenda perpetuar en el poder privando el poder de la democracia que hasta ahora ha primado en el país.

Uno de los argumentos más poderosos en contra de Petro durante las elecciones presidenciales fue, precisamente, el que aludía que este se tomaría la presidencia de manera permanente, como en Venezuela y aquellos países en donde el comunismo ha logrado la victoria, fracturando la constitución y la democracia.

Aunque desde el Pacto Histórico y el mismo Gustavo Petro han tratado de calmar a los colombianos con declaraciones que insisten en que él no buscará perpetuarse en el poder, la opinión pública sigue dudando de la veracidad de estas afirmaciones.

«Tengan la seguridad de que yo no buscaré la reelección. Creo firmemente que cuatro años son suficientes para lograr grandes cosas y sentar las bases para una transformación en nuestro país», han sido las palabras de Gustavo Petro.

No obstante, las alertas en el país se encendieron nuevamente con las recientes declaraciones del senador electo por el Pacto Histórico Roy Barreras, entregadas al periódico El Colombiano.

«Yo espero que dure 12 años, porque las transiciones toman tiempo», afirmó Barreras.

Y acto seguido numeró una lista de aspectos que, según Barreras, toman más de cuatro años para realizar una transición completa y que serían la base de su propuesta para que Gustavo Petro esté en la presidencia como mínimo doce años.

«La energética, la del fracaso de la guerra contra las drogas por una posición de derecha que ha sometido a Colombia a la maldición del narcotráfico y que ha fracasado; mientras en las tiendas de Europa y Estados Unidos hoy venden marihuana de todas las maneras, aquí seguimos matándonos. Esa transición hacia la regulación del mercado y la legalización global de las drogas no se hace en cuatro años; la reforma rural integral, tampoco», afirmó.

Aunque el mismo Gustavo Petro ha dicho en diferentes entrevistas que la continuidad no sería de su mandato, esta sí sería del Pacto Histórico. Es decir, según él, en cuatro años que haya elecciones nuevamente él no estaría como candidato de manera personal, sino alguien que represente la continuidad de sus políticas para realizar la «transformación que requiere el país».

Analistas, expertos y voces ciudadanas declarados en oposición continúan en alerta porque afirman que frente a alguien que una vez fue guerrillero puede esperarse cualquier cosa y no confían en las palabras de Gustavo Petro ni de su bancada del Pacto Histórico por lo que reiteran que, si bien los partidos tradicionales se le vendieron al presidente electo, desde las calles ellos serán oposición.

Una oposición que tratará de salvaguardar los principios de Colombia y que tratará de impedir que Gustavo Petro se haga reelegir con miras a perpetuarse en el poder y hacer realidad la dictadura que estaría buscando establecer en el país, según algunas voces, así como en aquellos países donde hoy gobierna la izquierda.

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