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Un medicamento común para la presión arterial podría encender la "grasa buena": la inteligencia artificial revela su relación con la grasa parda

Un estudio de la Universidad Rockefeller y el Memorial Sloan Kettering, publicado en la revista Nature, analizó registros de más de 100.000 pacientes y encontró que quienes toman losartán y otros fármacos de su familia tienen más actividad de grasa parda, un tejido que quema energía. Los investigadores advierten que se trata de asociaciones y que hacen falta ensayos clínicos en humanos.

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Redacción IFM
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Un medicamento común para la presión arterial podría encender la "grasa buena": la inteligencia artificial revela su relación con la grasa parda

Imágenes de pacientes con cáncer como fuente de datos

Estudiar la grasa parda en humanos es difícil porque solo se ve con técnicas de imagen especializadas. El equipo aprovechó un recurso disponible: las tomografías PET/CT (que combinan imágenes metabólicas y anatómicas) realizadas para el seguimiento de pacientes con cáncer en el Memorial Sloan Kettering. Estas pruebas registran, de paso, la actividad de este tejido.

Con una herramienta de aprendizaje automático, una rama de la inteligencia artificial que aprende a reconocer patrones, los investigadores midieron la actividad de la grasa parda en seis regiones del cuerpo, entre ellas el cuello, las axilas y las zonas cercanas al corazón y los riñones. Luego cruzaron esa información con las historias clínicas electrónicas de más de 100.000 pacientes y con más de 500 códigos de diagnóstico. Es el doble de personas que las incluidas en un estudio previo del mismo laboratorio, publicado en 2021.

Qué encontraron

El análisis confirmó que tener grasa parda activa se asocia con menos enfermedades cardiometabólicas, como diabetes y problemas cardiovasculares, y añadió un hallazgo nuevo: una relación con menores tasas de ansiedad y depresión. También registró posibles aspectos negativos que merecen estudio, como mayores tasas de osteoporosis y de algunas enfermedades de la piel.

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Al revisar los medicamentos, el equipo observó que los pacientes que tomaban antagonistas del receptor de angiotensina II (conocidos como ARA II, la familia del losartán) tenían más grasa parda. En cambio, ciertos antidepresivos de uso común, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, se asociaron con una menor actividad de este tejido.

Pruebas en células y ratones

Para comprobar si la relación con el losartán era algo más que una coincidencia estadística, los científicos lo probaron en el laboratorio. En células de grasa parda cultivadas, el fármaco aumentó directamente su actividad metabólica. En ratones sanos, elevó el gasto de energía, el consumo de oxígeno y la producción de dióxido de carbono, sin cambios en el peso corporal.

Según Gómez-Banoy, el mecanismo por el cual el losartán actúa sobre la grasa parda es distinto del que usa para bajar la presión arterial, lo que abriría la puerta a diseñar terapias específicas en el futuro. Cohen señaló que el equipo identificó otros fármacos vinculados a la actividad de la grasa parda y que estos resultados son apenas el comienzo.

Lo que aún no se sabe

Los autores subrayan que el estudio es retrospectivo: analiza datos del pasado y muestra asociaciones, no relaciones de causa y efecto en personas. Los efectos en humanos todavía deben confirmarse con ensayos clínicos, y el trabajo no justifica que alguien tome losartán para perder peso o mejorar su metabolismo sin indicación médica.

La investigación fue financiada en parte por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos. Entre los próximos pasos, el equipo plantea estudiar la genética de las personas con altos niveles de grasa parda, profundizar en su relación con la salud mental y evaluar otros medicamentos.

Preguntas y respuestas de contexto

¿Qué relación se encontró entre el losartán y la grasa parda?

Un estudio reveló que los pacientes que consumen medicamentos de la familia del losartán presentan una mayor actividad de grasa parda, un tejido encargado de quemar energía.

¿Cómo se realizó el hallazgo y qué beneficios tiene este tejido?

Investigadores usaron inteligencia artificial para analizar tomografías de 100.000 pacientes, confirmando que la grasa parda activa se asocia con menores tasas de diabetes, problemas cardiovasculares, ansiedad y depresión.

¿Qué advierten los científicos sobre estos resultados?

Los autores aclaran que es un estudio retrospectivo que muestra asociaciones y no relaciones de causa y efecto, por lo que se requieren ensayos clínicos antes de recomendar el fármaco para fines metabólicos.

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