Saltar al contenido

Medellín requiere cuidados especiales

Por Alonso Salazar y la Red Cívica Como ciudadanía pedimos que, respetando los marcos institucionales, se actúe para superar los graves problemas de corrupción y la crisis de gobernabilidad que padece Medellín. Aunque el presidente nombró como alcalde encargado a Juan Camilo Restrepo, por complejida

R
Redacción IFM
3 min lectura
Escuchar artículo
IFM Noticias

Por Alonso Salazar y la Red Cívica

Como ciudadanía pedimos que, respetando los marcos institucionales, se actúe para superar los graves problemas de corrupción y la crisis de gobernabilidad que padece Medellín.

Aunque  el presidente nombró como alcalde encargado a Juan Camilo Restrepo, por complejidades de la ley, y la decisión de Tribunal Superior de Antioquia, el suspendido Daniel Quintero, sigue manejando hilos corruptos en la administración. Así sucede con una licitación amañada con la que repetirán el daño que se ocasionó al programa Buen Comienzo. Se le entregarán cincuenta mil millones de pesos ($ 50.000.000.000) en todas las modalidades de atención del  Adulto Mayor, a un solo operador que no cuenta ni con la experiencia, ni  con la infraestructura requerida, con un pliego hecho a su medida, desplazando a  operadores históricos que han prestado con excelencia el servicio. 

Esa es la impronta que sigue dejando Quintero y su séquito. Ahora él habla de persecución simplemente porque la institucionalidad ha operado en el caso de Medellín. Pero la verdad que hay que repetir es que él desperdició la oportunidad de contar con amplia aceptación ciudadana y la disposición de muchos a cooperar con su gestión. Trajo, en cambio, un estilo pendenciero y mentiroso. Dijo ser independiente, pero tenía el apoyo secreto de clanes políticos con largos desprestigios. En vez de nombrar hombres y mujeres de nivel, para superar problemas históricos de la  ciudad, trajo cuadrillas sin empatía con la ciudad que, al día de hoy, tienen como balance bajos niveles de ejecución y sucesivos escándalos de clientelismo, nepotismo y  corrupción.

Con desgobierno y saqueo, entre otras cosas, ha puesto en riesgo a nuestras Epm, ha deteriorado programas que atendían con éxito a las poblaciones más vulnerables, ha llevado a crisis el sistema hospitalario municipal, ha destruido el Inder y ha impedido las buenas acciones de muchos funcionarios de carrera.

Adicionalmente, en actitud altanera, y dando la apariencia de ser un infante, se saltó la prohibición que tienen los mandatarios, de participar en política electoral; razón por la cual se entablaron varias quejas disciplinarias, entre ellas una de la Veeduría TodosXMedellín y otra de diputado Luis Peláez, que motivaron, en primera, su suspensión por parte de la Procuraduría General de la Nación.

No nos compete resolver las desavenencias jurídicas que se presentan entre entidades del Estado. Lo que sabemos es que la institucionalidad de Medellín está en la mayor crisis de su historia. Como ciudadanía pedimos que actuando, de  conformidad con la ley, se le devuelva estabilidad al gobierno de la ciudad y, al mismo tiempo, se detengan las actuaciones corruptas del gabinete de Quintero.

Como medellinenses hemos aprendido lecciones inolvidables. Ya sabemos que los avances de la ciudad, que nos llenan de orgullo, no deben obnubilarnos al punto de dejar de atender inequidades históricas. Que el control social, la veeduría, debe ejercerse sobre todo tipo de gobiernos, aún sobre los que sean de nuestra simpatía. Una sociedad civil vigilante frente al manejo de lo público ayuda a profundizar nuestra democracia y a racionalizar el gasto, haciéndolo más eficiente en la búsqueda de la equidad. Y, además, en unas próximas elecciones se examinará con rigurosidad a los candidatos para evitar que nuevos camaleones nos engañen.

Medellín merece que la abracemos. Así como en crisis pasadas, está creciendo  un amplio consenso de ciudadanía para contener la destrucción y fortalecer un capital humano y social que, como en el pasado, nos permitirá superar este escollo.  Es un consenso plural en diversos sentidos que cree que la transparencia en el primer mandamiento del ejercicio público.

Compartir:

Noticias relacionadas