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(ESPECIAL DÍA DE LA MUJER) El papel de las mujeres en Colombia y el de otras inmersas en diferentes culturas

La realidad de las mujeres varía ampliamente entre países y culturas, y aunque no se les puede definir, si se puede hablar del papel que estas tienen en las sociedades. Ya que, mientras en algunas ocupan roles centrales en la estructura familiar y económica, en otras aún enfrentan barreras para acceder a derechos, oportunidades laborales …

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Redacción IFM
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(ESPECIAL DÍA DE LA MUJER) El papel de las mujeres en Colombia y el de otras inmersas en diferentes culturas

La realidad de las mujeres varía ampliamente entre países y culturas, y aunque no se les puede definir, si se puede hablar del papel que estas tienen en las sociedades. 

Ya que, mientras en algunas ocupan roles centrales en la estructura familiar y económica, en otras aún enfrentan barreras para acceder a derechos, oportunidades laborales o espacios de decisión. 

Por ejemplo, en el caso específico de Colombia, las mujeres han logrado avances importantes en materia legal y social, pero, a pesar de esto, todavía persisten desigualdades frente a otros contextos culturales del mundo.

Durante las últimas décadas, el país ha fortalecido su marco jurídico para la protección de los derechos de las mujeres, precisamente, uno de los avances más significativos fue el reconocimiento del derecho al voto en 1954. 

Pero además de esto, el país ha ratificado tratados internacionales y ha desarrollado leyes orientadas a prevenir la violencia y la discriminación de género, entre estas se destaca la Ley 1257 de 2008, que estableció medidas para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, así como disposiciones incluidas en la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras.

Estas leyes han tratado de responder a la multiplicidad de roles que desempeña en Colombia su población femenina, ya que, dada la diversidad cultural es posible encontrar mujeres que realizan todo tipo de trabajos, ya sea campesinas, trabajadoras incansables por la educación, empresarias, madres, líderesas, entre otras.   

Un dato que no puede pasar de agache es que a nivel internacional, organismos como ONU Mujeres han señalado que el fortalecimiento de los derechos femeninos es un factor clave para el desarrollo social y económico de los países, ya que la igualdad de género contribuye a reducir la pobreza y a mejorar la participación política y laboral de estas. 

Este tipo de iniciativas, a su vez, fortalecen la agencia de las mujeres lo que conlleva a que los roles puedan ser mucho más variados, y como se dijo antes, no se pueda definir a la mujer de nuestro país bajo unas categorias estáticas. 

En el día de la mujer es importante recordar los legados de personajes que han sido protagonistas de procesos históricos importantes, como Betsabé Espinal que encabezó una huelga de trabajadoras textiles en Bello, Antioquia, logrando mejoras laborales por las que se convirtió en un referente en la lucha por los derechos laborales de las mujeres en el país.

De igual forma, no esta de más recordar a una artista tan prominente como Débora Arango, escritoras como Marbel Moreno, periodistas como Soledad Acosta de Sámper, y proceres de la independencia como María Martínez de Nisser, quien decidió vestirse de soldado y combatir junta al coronel Braulio Henao. 

El legado de estas mujeres y de muchas más debe preservarse, pero hay que traer a colación que a pesar de los avances legislativos, las estadísticas muestran que las brechas de género siguen presentes. 

Pues, de acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, las mujeres presentan mayores tasas de desempleo en comparación con los hombres. La entidad también ha reportado que gran parte del trabajo doméstico y de cuidado en el país recae sobre ellas.

Según la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo del DANE, las mujeres dedican en promedio cerca de siete horas diarias al trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, mientras que los hombres destinan alrededor de tres horas a estas actividades. Esta diferencia limita en muchos casos la participación femenina en el mercado laboral y en otros espacios sociales.

Por otro lado, y al comparar la situación colombiana con otras culturas del mundo, se encuentran modelos sociales muy diferentes, ya que, en algunas comunidades, las mujeres tienen un rol predominante dentro de la organización familiar.

Como es el caso del pueblo mosuo, en China, donde la descendencia y la herencia se transmiten por línea materna, lo que otorga a las mujeres un papel central en la administración del hogar y las decisiones familiares.

Algo similar se da con el pueblo minangkabau, en Indonesia, considerado la sociedad matrilineal más grande del mundo,l la cual, esta cultura, las tierras y propiedades familiares pasan de madres a hijas, lo que refuerza el liderazgo femenino dentro de la estructura social.

También existen comunidades donde las mujeres asumen gran parte de la actividad económica, por ejemplo, en el pueblo brasileño de Noiva do Cordeiro, muchas mujeres lideran proyectos productivos y la organización comunitaria, debido a que numerosos hombres trabajan en otras ciudades durante la semana.

Estas diferencias, como se adelantó antes al hacer referencia al papel de las mujeres en el territorio nacional, demuestran que el papel de la mujer no es uniforme en el mundo, sino que está determinado por factores históricos, sociales y culturales propios de cada sociedad.

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