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¿Se acabó el gobierno y comenzó la campaña? Petro cambió las prioridades con la «Constituyente»

El presidente Gustavo Petro acaba de dejar el Gobierno a la deriva en segundo plano de importancia y se mete de lleno en la campaña para la Asamblea Nacional Constituyente, una campaña que lo llevará a recorrer el país para organizar «al pueblo» a través de «Cabildos Abiertos» en una aventura políti

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Redacción IFM
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¿Se acabó el gobierno y comenzó la campaña? Petro cambió las prioridades con la «Constituyente»

El presidente Gustavo Petro acaba de dejar el Gobierno a la deriva en segundo plano de importancia y se mete de lleno en la campaña para la Asamblea Nacional Constituyente, una campaña que lo llevará a recorrer el país para organizar «al pueblo» a través de «Cabildos Abiertos» en una aventura política que sume al todo el gobierno en un debate político con orden directa a sus ministros para que trabajen en consecuencia.

La confirmación se dio en la cuenta de X del presidente, en dos trinos en los que anuncia que la campaña constituyente inicia ya y que iniciará por el Caribe con todo su gabinete, en donde además vincula la Asamblea a las inversiones; una frase que ha sido entendida como un chantaje a las comunidades que visitará.

Lo curioso es que el presidente, jurídicamente, no podría estar participando en Política y debería dedicarse a gobernar el país y el proceso de consolidar la Constituyente, significa que se dedicará a la campaña en plaza pública en vez de dar paso al proceso por las vías constitucionales a través del Congreso.

Para Humberto de la Calle, exministro de Estado y Senador, plantea que en el proceso constitucional tardaría al menos dos años mientras se tramita; pero si lo hace por vías no constitucionales sino agitando las calles y el pueblo a través de cabildos, considera que no tiene la fuerza en las calles para hacerlo porque no tiene fuerza.

De la Calle dice que la Constituyente no tiene futuro, pero no hay que desconocer la intención del presidente, señalando que no hay que juzgarlo hoy y que lo que está ocurriendo es comenzar la campaña presidencial del 2026 del progresismo, llevando a que estos dos años que faltan sean de «pura agitación». «No ha podido sacar unas reformas, va a poder sacar una constituyente» señala De la Calle poniendo en duda el éxito de la iniciativa.

Petro estaría pensando en saltarse el Congreso y la vía Constitucional, utilizando a la gente en las regiones en donde él se convierte en agitador y promotor en el terreno puramente política que terminará llevando a las Cortes y a las organizaciones a enfrentarse a un panorama inédito en el campo normativo, que le puede salir mal.

Entre el discurso que Petro dio en Cali, cuando lanzó la propuesta explicando las motivaciones de plantear la Constituyente alrededor de que era necesaria porque el Congreso, las Cortes, los jueces y otras entidades, no le han permitido realizar «el Cambio» prometido, sugiriendo que es esta la vía para saltarse a la institucionalidad y replanteando su función; y la manera como ahora acomoda el discurso para el inicio de la campaña sugiriendo que es a través de «gobernar con el pueblo»; hay diferencias retóricas.

El tamaño de la retórica es tan clara como hacer creer, como lo dice Humberto de la Calle, que Petro quiere llevar a pensar a la gente que «el cambio lo busca el pueblo y yo soy el pueblo», justificando el inicio de la campaña, pero no de la Constituyente sino a la Presidencia del 2026.

Si bien Petro dice que el espíritu de lo que propone no es en el sentido de permanecer en el tiempo, sí plantea la necesidad que la ideología progresista sea la que continúe, con el peligro de lo que dijo en Cali, sobre que él es la Primera Línea, dando a entender que era el «Comandante de la Primera Línea». Esto ha sido interpretado con el inicio de una campaña que será acompañada de la agitación en las calles y que basará su campaña con quienes ejecutaron la desestabilización social en las calles y le prepararon el camino a la campaña a la Presidencia.

Por eso es curioso que el discurso en Cali se hiciera cuando allí, en esa misma ciudad, estaba la Minga Indígena, también protagonista del proceso de «precampaña» dejando la duda de si quiere repetir la historia, para chantajear a los colombianos con violencia callejera, a cambio de que le aprueben el proceso de Constituyente.

Lo cierto es que Gustavo Petro afirma que comenzó el proceso y se verá en los próximos días si, esto es un «globo» lanzado como cortina de humo para desviar la atención sobre los múltiples problemas que tiene el país o en realidad, es un proceso serio.

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