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Brote de ébola en el Congo supera los 2.000 casos y deja más de 750 fallecidos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó sobre el acelerado crecimiento del brote de ébola por la variante Bundibugyo en la República Democrática del Congo, donde ya se han confirmado más de 2.000 casos y 754 fallecidos desde mayo.

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Brote de ébola en el Congo supera los 2.000 casos y deja más de 750 fallecidos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó su preocupación por el acelerado avance del brote de la especie Bundibugyo del virus del Ébola en la República Democrática del Congo, al advertir que la epidemia registra las cifras más altas desde su declaración oficial y que una gran proporción de los nuevos contagios proviene de cadenas de transmisión que aún no han podido ser identificadas.

El director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, Chikwe Ihekweazu, entregó la actualización tras una visita a Bunia, capital de la provincia de Ituri, donde se concentra el mayor número de casos. Informó que, con corte que son 2.011 casos confirmados y 754 fallecidos desde que el brote fue declarado el pasado 15 de mayo.

Según el balance oficial, la tasa de letalidad alcanza el 37,5 %, una cifra que mantiene la preocupación de las autoridades sanitarias debido a la velocidad con la que continúa propagándose la enfermedad.

La OMS informó que durante los últimos días se han reportado algunos de los mayores incrementos diarios desde el inicio de la emergencia sanitaria.

De acuerdo con Chikwe Ihekweazu, en una sola jornada fueron confirmados más de 80 nuevos casos, lo que refleja un aumento sostenido de la transmisión del virus en las zonas afectadas.

El funcionario explicó que uno de los aspectos que más preocupa a los equipos de respuesta es que numerosas personas fallecieron en sus comunidades sin haber llegado a un centro asistencial ni recibir atención médica, situación que dificulta la detección oportuna de nuevos contagios y favorece la propagación del virus.

Aunque las labores de diagnóstico y seguimiento de contactos continúan fortaleciéndose, la entidad informó que el 80 % de los casos confirmados recientemente no figuraba en los registros de vigilancia epidemiológica, lo que indica que provienen de cadenas de transmisión aún desconocidas.

Este panorama complica las estrategias de contención, ya que limita la capacidad de las autoridades para rastrear la circulación del virus y aislar oportunamente a las personas expuestas.

Ante esta situación, la OMS considera que el alcance real de la epidemia podría ser considerablemente mayor al registrado oficialmente. Según sus estimaciones, el número de contagios podría situarse entre dos y cuatro veces por encima de las cifras actualmente notificadas.

Aunque cerca del 95 % de los casos continúa concentrándose en la provincia de Ituri, donde se detectó el brote, las autoridades sanitarias confirmaron que el virus ya se ha extendido a las provincias de Haut-Uele y Tshopo.

Frente a este escenario, la OMS explicó que su estrategia se basa en dos líneas de acción principales. La primera consiste en reforzar la respuesta sanitaria en Ituri mediante el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico y la atención médica.

La segunda busca identificar las rutas de desplazamiento de la población para anticipar la aparición de nuevos focos de transmisión y contener la expansión del virus hacia otras regiones del país.

Durante su intervención, Chikwe Ihekweazu pidió a la comunidad internacional mantener el respaldo a las acciones de respuesta y evitar que la rapidez del brote reduzca los esfuerzos para contener la enfermedad. El funcionario subrayó que el momento exige fortalecer las medidas de vigilancia, atención médica y cooperación internacional para limitar la propagación del virus.

"Ahora no es el momento de bajar la guardia", afirmó el director del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS.

La organización reiteró que continuará apoyando a las autoridades de la República Democrática del Congo en las labores de vigilancia epidemiológica, atención de pacientes y control de la propagación del virus, mientras persiste la preocupación por el crecimiento sostenido de los contagios y la existencia de múltiples cadenas de transmisión aún sin identificar.

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