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La posesión de Abelardo De la Espriella incluyó un momento de oración y diálogo interreligioso por el futuro de Colombia

La ceremonia de posesión del presidente Abelardo De la Espriella incorporó un espacio de reflexión espiritual que reunió a representantes de distintas confesiones religiosas del país. Tras los actos protocolarios de investidura, líderes del judaísmo, iglesias cristianas y la Iglesia católica elevaron oraciones por el nuevo mandatario, el vicepresidente José Manuel Restrepo, y por Colombia, en un mensaje centrado en la unidad, la sabiduría y el servicio al país.

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La posesión de Abelardo De la Espriella incluyó un momento de oración y diálogo interreligioso por el futuro de Colombia

Un momento de reflexión tras la investidura presidencial

Luego de la toma de juramento, la imposición de la banda presidencial y las palabras pronunciadas por el presidente del Congreso de la República, la ceremonia de posesión dio paso a un espacio de carácter espiritual solicitado por el presidente Abelardo De la Espriella.

La apertura estuvo a cargo de la cantante colombiana Maía, quien interpretó una versión en español del Aleluya, dando inicio a un momento de recogimiento que marcó un contraste con el protocolo institucional desarrollado hasta ese momento.

La presentación musical sirvió como introducción a las intervenciones de representantes de diferentes comunidades religiosas, quienes elevaron oraciones y mensajes dirigidos al nuevo Gobierno y a todos los colombianos.

El gran rabino invitó a mantener a Dios en el centro del servicio público

El primero en intervenir fue el gran rabino David, quien dirigió una oración de bendición por el nuevo presidente de la República.

Durante su mensaje, expresó deseos de protección y sabiduría para Abelardo De la Espriella en el ejercicio de sus responsabilidades al frente del Estado.

Asimismo, le recordó la importancia de mantener siempre a Dios como guía en cada una de las decisiones que deberá adoptar durante su mandato.

La intervención concluyó con una bendición dirigida al jefe de Estado y a su equipo de gobierno.

Oración por el Gobierno, las instituciones y los colombianos

Posteriormente, tomó la palabra el pastor cristiano Eduardo Cañas, quien elevó una oración por quienes asumirán la conducción del país durante los próximos años.

En su plegaria pidió que el presidente fuera revestido de justicia, discernimiento y sabiduría para enfrentar los desafíos propios del ejercicio del poder público.

También solicitó protección para el mandatario frente a cualquier riesgo contra su integridad y pidió que mantuviera siempre una vocación permanente de servicio hacia los ciudadanos.

El pastor extendió igualmente su bendición al vicepresidente José Manuel Restrepo y oró por quienes integran el nuevo gabinete de gobierno.

Su mensaje incluyó peticiones por la seguridad del país, el bienestar de las familias colombianas, la salud de la población y oportunidades para las nuevas generaciones.

Asimismo, elevó oraciones por los integrantes de las Fuerzas Militares y de Policía, por los niños, los adultos mayores, el Congreso de la República, las altas cortes y todos los ciudadanos.

La Iglesia católica llamó a renovar la esperanza del país

El momento espiritual continuó con la participación de la Iglesia católica.

El capellán de la Presidencia de la República dirigió una invocación al Espíritu Santo, pidiendo fortaleza y sabiduría para quienes asumen la responsabilidad de conducir el país.

En su oración hizo un llamado a trabajar por la paz, la reconciliación y la esperanza, al tiempo que pidió bendiciones para Colombia y para el nuevo Gobierno.

Antes de concluir su intervención invitó a los asistentes a unirse en la invocación "Ven, Espíritu Santo", dando paso posteriormente al presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Francisco Múnera.

Un llamado a la unidad y al servicio de los más vulnerables

Durante su intervención, monseñor Francisco Múnera expresó sus deseos de bienestar para el presidente Abelardo De la Espriella y el vicepresidente José Manuel Restrepo al iniciar sus funciones.

El prelado citó el Salmo 84, destacando el llamado a que "la verdad brote de la tierra y la justicia descienda del cielo", como inspiración para el nuevo tiempo institucional que comienza en el país.

Asimismo, invitó a construir una unidad basada en la armonía y el respeto por las diferencias, subrayando que la cohesión nacional no implica uniformidad, sino la capacidad de trabajar conjuntamente desde la diversidad.

Monseñor Múnera hizo un llamado a sumar el aporte de todos los ciudadanos para avanzar hacia el desarrollo integral del ser humano, sin discriminación y con un compromiso permanente con la reconciliación y la paz.

Finalmente, pidió especial atención hacia las personas más vulnerables de la sociedad y elevó una oración por el bienestar de Colombia.

Con estas intervenciones concluyó el espacio espiritual de la ceremonia de posesión presidencial, un momento que reunió a representantes de distintas tradiciones religiosas en torno a un mensaje común de esperanza, servicio, unidad y acompañamiento para el nuevo Gobierno y para el país.

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