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El primer día oficial de gobierno de Abelardo de la Espriella estuvo marcado por el terremoto que sacudió al país

Abelardo de la Espriella apenas había asumido la Presidencia cuando un terremoto de gran magnitud obligó a modificar por completo la agenda prevista para el inicio de su administración. El mandatario pasó de preparar su primer Consejo de Ministros y revisar las instituciones heredadas del Gobierno anterior a coordinar la respuesta nacional desde las regiones más afectadas.

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El primer día oficial de gobierno de Abelardo de la Espriella estuvo marcado por el terremoto que sacudió al país

Un comienzo de gobierno alterado por la emergencia

El primer día oficial de trabajo de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia estuvo lejos de la agenda que había preparado durante el fin de semana. Después de posesionarse el pasado viernes en Cali, el nuevo mandatario tenía previsto dedicar sus primeras jornadas a organizar el Gobierno, revisar el estado de las instituciones y avanzar en la agenda territorial que había anunciado durante su campaña.

La planificación contemplaba, entre otras actividades, el desplazamiento hacia La Guajira y la realización del primer Consejo de Ministros fuera de Bogotá. El vicepresidente José Manuel Restrepo también había iniciado desde las primeras horas del lunes la reorganización de los equipos de trabajo de la nueva administración.

Sin embargo, el terremoto registrado durante la mañana cambió completamente las prioridades. El movimiento telúrico provocó graves afectaciones en diferentes regiones del país y obligó al Gobierno Nacional a concentrar sus esfuerzos en la atención de la emergencia.

Un país golpeado y un Gobierno recién instalado

El balance conocido durante las primeras horas mostró una emergencia de grandes proporciones. Cali, Manizales, Armenia, Pereira y Quibdó, junto con numerosos municipios de sus departamentos, reportaron daños y colapso de viviendas, edificios, hospitales, escuelas, iglesias y otras estructuras.

Las afectaciones se extendieron por varios departamentos. En Antioquia, las autoridades reportaron daños en 40 municipios, mientras que Chocó, Risaralda y Caldas enfrentaron una situación particularmente compleja. En el Valle del Cauca también se registraron afectaciones en numerosos municipios.

Para el nuevo Gobierno, la emergencia llegó en un momento especialmente exigente. La administración apenas comenzaba a conformar sus equipos, mientras todavía debía establecer con precisión las condiciones institucionales y financieras encontradas tras el cambio de gobierno.

Pese a ello, la respuesta presidencial se concentró desde el primer momento en la coordinación con alcaldes y gobernadores. El esquema utilizado buscó trasladar la atención hacia los territorios afectados y articular las capacidades disponibles desde diferentes regiones.

Una respuesta con enfoque territorial

La emergencia puso a prueba desde el comienzo uno de los planteamientos centrales de la administración De la Espriella: gobernar desde las regiones.

Además del Puesto de Mando Unificado nacional, se establecieron mecanismos de coordinación regional para consolidar los reportes y organizar las acciones de respuesta. Los gobiernos departamentales y municipales comenzaron a intercambiar información sobre daños, víctimas, infraestructura y necesidades prioritarias.

Uno de los ejemplos de esta articulación fue la respuesta de Antioquia frente a la situación del Chocó. La red hospitalaria antioqueña fue activada para recibir pacientes procedentes del departamento vecino, mientras organismos de socorro y equipos especializados fueron enviados hacia las zonas que requerían apoyo.

Las Fuerzas Militares y los organismos de emergencia también fueron desplegados en diferentes puntos del territorio para participar en las labores de búsqueda, rescate y atención de damnificados.

De la agenda política a la atención de la tragedia

El presidente tenía previsto pasar sus primeros días revisando el funcionamiento de las entidades recibidas y avanzando en la conformación de su equipo de Gobierno. En cambio, terminó recorriendo zonas afectadas y coordinando directamente la respuesta institucional.

De la Espriella se desplazó al Chocó y posteriormente al Valle del Cauca, mientras desde los puestos de mando mantenía comunicación con las demás regiones. El vicepresidente, el ministro del Interior y otros integrantes del gabinete fueron enviados a diferentes zonas para acompañar las operaciones.

El terremoto convirtió así el primer día oficial de la nueva administración en su primera gran prueba de gestión. La emergencia obligó al Gobierno a actuar antes de completar su proceso normal de instalación y puso a las regiones en el centro de la respuesta.

Más allá de los balances iniciales, las próximas jornadas estarán determinadas por las labores de búsqueda y rescate, la atención de los heridos, la asistencia a los damnificados y la evaluación de la infraestructura destruida o afectada.

El inicio de la administración De la Espriella, por tanto, no estuvo marcado por los primeros anuncios ordinarios de un nuevo gobierno, sino por la necesidad de responder de inmediato a una de las mayores emergencias naturales que ha enfrentado el país en las últimas décadas.

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