Saltar al contenido

De la Espriella fija una política de seguridad sin negociación con grupos armados y promete un gobierno con respeto institucional

En el primer discurso de su mandato, pronunciado desde el Batallón Pichincha de Cali tras su posesión como presidente de la República, Abelardo De la Espriella presentó las principales líneas de su política de seguridad, defensa e institucionalidad. El mandatario anunció una ofensiva frontal contra los grupos armados ilegales, el narcotráfico y la corrupción, al tiempo que reiteró su compromiso con la separación de poderes, el respeto por la Constitución y el fortalecimiento de las instituciones democráticas.

IFMNOTICIAS-01
IFMNOTICIAS-01
6 min lectura
Escuchar artículo
De la Espriella fija una política de seguridad sin negociación con grupos armados y promete un gobierno con respeto institucional

Un llamado a la unidad y al servicio de todos los colombianos

Minutos después de asumir oficialmente la Presidencia de la República, Abelardo De la Espriella dirigió su primer mensaje a la nación desde Cali, acompañado por altas autoridades nacionales e internacionales, entre ellas expresidentes colombianos, mandatarios de América Latina y el rey Felipe VI de España.

El mandatario inició su intervención con una invocación a Dios y expresó su gratitud por acompañar al pueblo colombiano durante "las horas más oscuras de su existencia", afirmando que su elección representa el comienzo de una nueva etapa para el país.

"He venido a cerrar un largo capítulo de resignación nacional y a emprender la transformación más profunda de nuestro destino”, afirmó.

Desde la capital del Valle del Cauca, De la Espriella señaló que su administración buscará recuperar el orden, la libertad y la autoridad del Estado en todo el territorio nacional.

También dirigió un mensaje a quienes no respaldaron su candidatura en las urnas, asegurando que gobernará para todos los colombianos.

“Ejerceré esta responsabilidad al servicio de todos porque una administración sin principios está condenada al fracaso. Quienes no creyeron en mi propuesta encontrarán en los hechos la demostración de que este proyecto sirve al bien común y a toda la Nación", manifestó.

Asimismo, aseguró que su gobierno estará abierto al diálogo democrático y descartó cualquier forma de intransigencia política.

Una ofensiva contra los grupos armados y el narcotráfico

Uno de los ejes centrales del discurso estuvo dedicado a la seguridad.

El presidente impartió una instrucción directa a la Fuerza Pública para intensificar las operaciones contra los grupos armados ilegales y reiteró que mantendrá abierta la posibilidad de sometimiento a la justicia para quienes decidan abandonar las actividades criminales.

En materia de narcotráfico, anunció una política de confrontación directa contra las organizaciones dedicadas a esa actividad ilícita.

Entre las medidas planteadas, confirmó la erradicación de cultivos ilícitos y manifestó que su administración implementará mecanismos de fumigación utilizando métodos que, según indicó, respeten los parámetros fijados por la Corte Constitucional.

De la Espriella sostuvo que durante su mandato no existirán territorios donde los delincuentes puedan sentirse protegidos.

"La victoria a toda costa", expresó el mandatario al señalar que la recuperación del control del territorio será una prioridad permanente del Estado.

Como parte de esa estrategia anunció la expedición de un listado oficial de organizaciones narcoterroristas con el propósito de fortalecer la capacidad operativa de las autoridades para combatirlas.

Al mismo tiempo afirmó que, a su juicio, la etapa del diálogo con esas estructuras ya concluyó.

Más respaldo para la Fuerza Pública

El presidente también anunció un fortalecimiento institucional para las Fuerzas Militares y la Policía Nacional.

Indicó que su administración impulsará la construcción de nuevos centros penitenciarios de alta capacidad para recluir a quienes sean condenados por delitos graves.

Asimismo, aseguró que los integrantes de la Fuerza Pública contarán con mayores garantías jurídicas para el cumplimiento de sus funciones y tendrán respaldo institucional cuando actúen dentro del marco legal.

En su intervención destacó que militares y policías desempeñarán un papel fundamental en la construcción de lo que denominó la “Patria Milagro”, concepto con el que ha identificado su proyecto de gobierno.

Revisión de la JEP y prioridad para las víctimas

Durante su intervención, De la Espriella reiteró la posición que había expresado durante la campaña presidencial frente a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

El mandatario afirmó que respetará el ordenamiento jurídico vigente, aunque anunció que revisará con rigor la naturaleza y los efectos de esa jurisdicción.

Según expresó, una sociedad que ha sufrido durante décadas la violencia no puede perder de vista los derechos de las víctimas.

En ese contexto, sostuvo que la reconciliación deberá construirse sobre la base del reconocimiento a quienes padecieron el conflicto y señaló que los responsables de delitos graves no recibirán tratamientos privilegiados.

Control territorial y presencia institucional

El nuevo jefe de Estado afirmó que uno de los principales desafíos del país consiste en recuperar plenamente el control territorial.

Para ello anunció que fortalecerá la presencia institucional en los más de 1.100 municipios del país y que su administración gobernará desde las regiones.

El mandatario aseguró que recorrerá de manera permanente el territorio nacional para conocer directamente las necesidades de las comunidades y evitar que alguna región permanezca abandonada por el Estado.

"Colombia podrá afirmar que la autoridad volvió a sentirse en cada rincón de la patria”, expresó.

Respeto por la Constitución y la separación de poderes

Otro de los apartados del discurso estuvo dedicado al funcionamiento de las instituciones democráticas.

De la Espriella afirmó que respetará plenamente la independencia de las distintas ramas del poder público y reiteró que las relaciones entre el Ejecutivo y el Congreso estarán regidas por la transparencia.

Señaló que durante su mandato no existirán acuerdos políticos reservados y que toda la relación con el Legislativo será pública e institucional.

También garantizó igualdad de condiciones para todas las fuerzas políticas, tanto las que respalden al Gobierno como aquellas que ejerzan la oposición.

En cuanto a la Rama Judicial, manifestó que la independencia de los jueces constituye una garantía para los ciudadanos y un límite al ejercicio del poder.

Indicó que mantendrá una relación de colaboración armónica y respeto recíproco con las altas cortes y descartó cualquier intervención en sus competencias.

Sin reformas para ampliar el mandato

En la parte final de este segmento de su intervención, el presidente aseguró que durante su administración no promoverá procesos constituyentes ni impulsará reformas orientadas a modificar la duración del período presidencial o alterar la estructura institucional del Estado.

De la Espriella afirmó que entregará el poder dentro de cuatro años con las instituciones fortalecidas y plenamente respetadas.

Finalmente, identificó la corrupción como uno de los mayores desafíos del país y la calificó como un enemigo que afecta directamente a todos los colombianos.

"Los corruptos son forajidos que atentan contra todos los colombianos", concluyó al introducir el siguiente eje de su programa de gobierno, enfocado en las medidas de transparencia y lucha contra el desvío de recursos públicos.

Compartir:

Noticias relacionadas