Saltar al contenido

Crece la polémica por el esquema de seguridad de la UNP asignado a Beto Coral tras su regreso a Colombia

La asignación de un esquema de protección de la Unidad Nacional de Protección (UNP) al activista Franklin Alberto Coral Garrido, conocido públicamente como Beto Coral, desató una nueva controversia política y administrativa. El Sindicato de la UNP cuestionó que la medida se habría adoptado de manera expedita, sin que hasta el momento se conozca públicamente la resolución ni el estudio de nivel de riesgo que, según los procedimientos establecidos, debe sustentar la entrega de medidas de protección a cualquier ciudadano.

IFMNOTICIAS-01
IFMNOTICIAS-01
4 min lectura
Escuchar artículo
Crece la polémica por el esquema de seguridad de la UNP asignado a Beto Coral tras su regreso a Colombia

Sindicato de la UNP cuestiona el procedimiento

El debate surgió luego de que el Sindicato de la Unidad Nacional de Protección manifestara su preocupación por la rapidez con la que habría sido asignado un esquema de seguridad a Beto Coral, quien regresó a Colombia el pasado jueves tras ser deportado desde Estados Unidos.

De acuerdo con la organización sindical, hasta ahora no se conoce la resolución administrativa que sustente la decisión ni el estudio técnico de riesgo que normalmente realiza la entidad antes de autorizar esquemas de protección.

La inquietud radica en que la normativa vigente establece que las medidas de seguridad otorgadas por la UNP deben estar precedidas por una evaluación especializada que determine el nivel de amenaza contra el solicitante y justifique la asignación de recursos públicos destinados a su protección.

El sindicato señaló que, por el momento, esa documentación no ha sido divulgada, lo que ha generado interrogantes sobre el procedimiento aplicado en este caso.

El regreso de Coral reavivó el debate

Franklin Alberto Coral arribó a Bogotá en un vuelo procedente de Estados Unidos, luego de permanecer bajo custodia de las autoridades migratorias de ese país. El activista había solicitado asilo político durante su permanencia en territorio estadounidense, proceso al que finalmente renunció antes de su deportación.

Su llegada al Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam) estuvo acompañada por una amplia presencia de funcionarios, congresistas y representantes del Gobierno Nacional, quienes le dieron la bienvenida en medio de un operativo que también contó con medidas especiales de seguridad.

Posteriormente, comenzó a circular una fotografía de la camioneta que habría sido asignada para su protección, situación que incrementó las preguntas sobre el procedimiento mediante el cual se autorizó el esquema.

Interrogantes sobre la asignación de medidas de protección

Uno de los aspectos que ha concentrado la atención pública es la rapidez con la que se habría dispuesto el esquema de seguridad.

Diversos sectores han planteado interrogantes acerca de si el procedimiento cumplió con los requisitos técnicos exigidos para todos los ciudadanos que solicitan protección ante la Unidad Nacional de Protección.

Las dudas también se centran en los criterios utilizados para determinar la necesidad de las medidas, teniendo en cuenta que la UNP evalúa cada caso mediante estudios individuales de riesgo antes de autorizar escoltas, vehículos blindados u otros mecanismos de seguridad.

Hasta el momento, la entidad no ha divulgado información oficial sobre el proceso administrativo relacionado con el caso de Coral ni sobre el resultado de una eventual evaluación de riesgo.

Debate político alrededor del caso

La asignación del esquema también generó cuestionamientos desde distintos sectores políticos.

Algunos dirigentes han preguntado por las razones que justifican un tratamiento prioritario para el activista, considerando que actualmente no ejerce funciones públicas ni hace parte del Gobierno Nacional.

Las críticas se han centrado en establecer si existieron circunstancias excepcionales que motivaran la adopción inmediata de las medidas de protección o si la decisión obedeció al cumplimiento de los procedimientos ordinarios previstos por la ley.

Hasta ahora, el Gobierno Nacional no ha entregado una explicación detallada sobre los criterios que llevaron a la asignación del esquema de seguridad.

La UNP y los procedimientos de evaluación

La Unidad Nacional de Protección tiene como función implementar medidas dirigidas a salvaguardar la vida e integridad de personas que enfrentan riesgos extraordinarios o extremos debido a sus actividades, funciones o circunstancias particulares.

Para ello, la entidad desarrolla un proceso técnico que incluye la recepción de la solicitud, la valoración de amenazas, el análisis del nivel de riesgo y la expedición de una resolución administrativa que define las medidas correspondientes.

Ese procedimiento busca garantizar que la asignación de recursos públicos destinados a protección responda a criterios objetivos y verificables.

Precisamente sobre este punto gira la controversia planteada por el sindicato de la entidad, que insiste en la necesidad de conocer la documentación que respalda la decisión adoptada en el caso de Beto Coral.

A la espera de una respuesta oficial

Mientras continúan las reacciones políticas y administrativas, permanece la expectativa sobre un eventual pronunciamiento oficial de la Unidad Nacional de Protección o del Gobierno Nacional que permita esclarecer el procedimiento seguido para la asignación del esquema.

Por ahora, la discusión se concentra en la transparencia del proceso y en la aplicación uniforme de los criterios establecidos para todos los ciudadanos que solicitan protección estatal.

El caso continúa generando debate público sobre el funcionamiento de la UNP, el uso de los recursos destinados a la protección de personas en riesgo y los mecanismos de control que acompañan este tipo de decisiones administrativas.

Compartir:

Noticias relacionadas