(OPINIÓN) Vida después de la muerte. Por: Diego Arango O
En este artículo voy a tratar un tema que es muy delicado
En este artículo voy a tratar un tema que es muy delicado debido a las creencias que existen en relación con cuál es el camino que una persona toma al morir, lo que origina indiferencia en algunos, preocupaciones en otros, pero también tranquilidad en unos.
Según la creencia cristiana, cuando la persona muere, se produce una transición del alma separándose del cuerpo carnal, que definitivamente se descompone y se transforma en cenizas, bien sea por cremación o en osario al ser inhumado. Pero el alma toma otro camino, se separa de la tierra y se traslada a otro estado según haya sido su vida terrenal. El alma se ubica en tres estados: uno de ellos se conoce como el cielo o paraíso, lugar eterno donde gozará de una paz y armonía eterna hasta la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo; el otro estado, que es transitorio, se conoce como purgatorio, donde recibe un juicio que lo lleva a purificar sus errores y pecados con el fin de alcanzar el cielo; y el tercero es el infierno o el hades, donde el alma recibe la condenación eterna sin posibilidad de alcanzar la paz espiritual.
Otras creencias, como la judía, lo consideran de varias maneras; no hay un criterio unificado como en el cristianismo; se piensa que el alma se traslada a un juicio para su purificación y que se inmortaliza en el legado de la familia para alcanzar el descanso eterno.
Ahora bien, el hinduismo lo ve como la separación de alma y cuerpo, reencarnándose en un nuevo cuerpo, proceso al que lo denominan el Samsara ósea el ciclo de reencarnaciones según su karma o destino, tal como haya sido su vida presente, que afecte a la siguiente vida, hasta que, de acuerdo a sus obras, obtenga el Mosha o destino donde el alma se une con la divinidad, finalizando así su ciclo de reencarnaciones.
La religión islámica coincide mucho con la creencia cristiana en que el alma es analizada por los ángeles según haya sido su vida terrena; creen en la resurrección y la vida eterna del espíritu, pasando por el Barzakh (Estado Intermedio), en el que los justos descansan en paz, mientras los pecadores experimentan el castigo.
Pero bueno, existen muchas otras teorías conforme a las creencias humanas, tales como la evolucionista que venimos de seres inferiores, pero lo cierto es que cuando la persona muere su alma se separa, observa su momento, muchas veces no comprende ese estado del espíritu y según personas que han experimentado la muerte habiendo regresando nuevamente a su cuerpo, algo que se conoce como ECM (experiencias cercanas a la muerte) manifiestan haber ingresado a un túnel oscuro aunque sin determinación de tiempo, pero luego sienten que ascienden a un hermoso lugar lleno de luz y paz, algunos encontrándose con sus seres queridos que ya partieron y hay otros quienes aseguran haber visto a Jesús.
Teorías reencarnacionistas afirman y demuestran con muchos testimonios veraces, que una persona vive muchísimas veces, el doctor Brian Weiss un serio psiquiatra e investigador norteamericano ha comprobado en sensatos testimonios con miles de pacientes que recuerdan sus vidas anteriores, regresando nuevamente al aquí y ahora, en algunos casos reencontrándose con seres queridos de vidas pasadas, pero en otros cuerpos, lugares y circunstancias.
El caso es respetar la validez de las diferentes culturas y creencias, dado el libre albedrío de lo que cada quien crea, lo cierto es que el alma estará en paz a su muerte según como hayan sido sus actos en esta vida, porque si se obra bien, bien se termina o quien obra mal, mal termina, pues no sería justo e igual que criminales, malvados y personas que hayan cometido actos atroces en su vida, puedan gozar del mismo estado glorioso de personas de bien que supieron llevar sus vidas por el buen camino, esto no es solamente asunto de creencias, teorías o religiones, es simplemente cierto, que como es aquí es allá, que de la manera como hemos llevado nuestras vidas terrenas, será la vida en el más allá.
Por lo pronto yo me quedo con la teoría cristiana debido a mi fe.
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