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(OPINIÓN) ¡Parias, ustedes! Por: Álvaro Ramírez González

El retiro de la visa de un país, para un ciudadano, lo pone en una condición de indeseable, e indigno en ese territorio. Paria, “persona excluida de las ventajas de que gozan los demás, incluso de su trato, por ser considerada inferior” Hay muchas hipótesis que justifican semejante afrenta al hombre

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Redacción IFM
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¡Parias, ustedes! Por: Álvaro Ramírez González

El retiro de la visa de un país, para un ciudadano, lo pone en una condición de indeseable, e indigno en ese territorio. Paria, “persona excluida de las ventajas de que gozan los demás, incluso de su trato, por ser considerada inferior” Hay muchas hipótesis que justifican semejante afrenta al hombre más poderoso de la tierra.

No parece tener mucho sentido que la “causa Palestina”, haya sido el “letmotiv” para semejante burrada. Pasaron muy pocos minutos después de esa payasada, que es infracción o delito, según como se le mire, para que Petro y el mundo vieran un comunicado del Departamento de Estado de los Estados Unidos, donde se le “revoca” la visa Usa al presidente de Colombia.

Petro, según mi informante, cercano al consulado en NY, tenía la intención de permanecer dos días más en territorio norteamericano, pero fue notificado de inmediato en su domicilio, que “debía abandonar el país de inmediato.” Era obvio. Revocada su visa y expulsado de los Estados Unidos.

¡Vaya palmarés! Una de las hipótesis que justifica semejante cagadón, es la victimización del gobernante fracasado. La única carta que tiene hoy Petro para jugar es la electoral. Su tiempo de gerenciar y gobernar terminó. No hay obras para inaugurar, como lo hacen todos los presidentes salientes. Un país descuadernado y bañado en sangre. ¡Y un coro ensordecedor de “fuera Petro!”, en todos los eventos públicos. Solo le quedan las elecciones, para tratar de mostrar una fuerza que no tiene.

Hasta hace muy poco estuvo tentado a montar una Constituyente para meter allí las reformas que le fracasaron en el Congreso y las Cortes. Y además para abrir la puerta de la reelección. Petro quería quedarse. Por esa razón tuvo “aguantados”, sin avanzar, a candidatos como Gustavo Bolívar, que estuvo de co-líder en las encuestas. ¡No lo dejó avanzar más! Pero esa vía Constituyente también le fracasó.

Entonces cobra vivencia la hipótesis de la victimización. Detrás de ese desafortunado evento se vinieron las renuncias a la visa de Pinturita, próximo a mudarse a la cárcel, y algunos ministros. Y el Departamento de Estado revocó unilateralmente la visa de otros ministros más, incluida la Canciller y la directora del Dapre.

Además, ordenó la congelación de los activos y las cuentas de Gustavo Petro. Y la congelación de cuentas y la apertura de una investigación por lavado de activos contra Pinturita. Una verdadera moñona contra el gobierno Petro. Pero no contra el país. Por ahora.

A Petro no le quedan muchos caminos. Victimizarse y echarle la culpa de todo su fracaso a Estados Unidos, es una estrategia. ¡Pero hoy, nadie la cree! Su narrativa arrevesada y enfermiza, acusa a Trump de bloquear el ingreso de los inmigrantes. Pero no menciona que casi la totalidad de ellos, escapan de la tiranía y el hambre en Venezuela. Ese hecho inocultable que tiene a 7 millones de desplazados buscando una vida digna, lo esconde con su narrativa estúpida y mentirosa.

Como ya ve el fin de su mandato y la fuerza arrolladora de la oposición que lo va a sacar del poder con una diferencia gigante de votos, imagino yo que buscará hacer un cagadón mayor, para dejar un país con sanciones económicas fuertes. Pero Trump es demasiado hábil.

Tiene muy claro que Petro no representa a la sociedad colombiana. Y no va a sancionar a todo un país que necesita, como su aliado, por las cagadas de un pendejo. Los parias son Ustedes los del gobierno. ¡Los colombianos no!.

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