(OPINIÓN) La patria boba. Por: Óscar Ricardo Colorado Barriga
Entre el 20 de julio de 1810 y 1816 vivimos una época absurda, centralistas y federalistas peleando a muerte al NO llegar a un acuerdo frente al método de administración que se debería adoptar luego de conseguir la independencia de los españoles.
210 años después, tristemente, estamos repitiendo la misma historia, palomistas y abelardistas enfrascados en una guerra sin cuartel, buscando cómo desacreditarse unos con otros y desconociendo la verdadera amenaza.
El principal problema de Colombia ya ha sido sobrediagnosticado y tiene nombres propios: Gustavo Petro, Pacto Histórico, Iván Cepeda como heredero y candidato de las guerrillas y sus hordas de seguidores; es por ello que el esfuerzo principal de las personas sensatas debe estar encaminado a derrotar en las urnas a esta recua de criminales y desadaptados, que convirtieron la casa de Nariño en un verdadero lupanar.
Celebro la euforia que los candidatos Paloma Valencia y Abelardo De la Espriella han despertado en sus seguidores; es imposible desconocer el trabajo legislativo de Paloma y su lealtad con el doctor Uribe, lo que habla muy bien de ella. De igual modo, se debe reconocer la extrema coherencia del doctor De la Espriella y su fórmula vicepresidencial a la hora de identificar los cientos de problemas legados de este desgobierno y sus posibles soluciones. Preocupa el fanatismo sin sentido de algunos seguidores en ambas campañas, quienes, si traslaparan ambos programas de gobierno, encontrarían para su sorpresa coincidencias que superan el 75 %.
Aprovechemos los nuevos aires en esta campaña, un registrador que se ha mantenido firme a las pretensiones petristas, distinto a Alexander Vega un mamerto disfrazado, una Venezuela imposibilitada para inundarnos con dineros sucios, Maduro preso esperando al último Aureliano el cola de cerdo como compañero de celda, los Estados unidos con la lupa puesta, la inteligencia cubana aguantando hambre y a oscuras, Piedad Córdoba en el averno, Cepeda obligado a reconocer la coacción de las guerrillas en 171 municipios, Roy traicionado respirando por la herida, Petro día a día mas drogado y desaforado y la mejor: la suma entre Abelardo y Paloma en TODAS las encuestas y mediciones le sacan más de doce puntos al candidato de los terroristas.
Si no queremos asistir a las últimas elecciones democráticas, salgamos de la Patria Boba; ni Paloma o Abelardo son el problema; aun con sus imperfecciones, ellos son la solución. Dediquémonos a multiplicar nuestros votos y pensemos en el escenario ideal, que estos dos candidatos pasen a segunda vuelta y borren del tarjetón al antihigiénico de Cepeda. De no ser así, por el bien de la Patria, abelardistas y palomistas unidos con sus votos en segunda vuelta VOTANDO por cualquiera de los dos.
La maleta de Paloma o Abelardo siempre pesará menos que la tiranía marxista-leninista que encarna Cepeda.
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