(OPINIÓN) El fondo milagro y los políticos. Por: Álvaro Ramírez González
Estaba leyendo en el periódico local la columna de un doble colega, por ser exalcalde y columnista regular. Liberal por convicción, ha sido siempre un defensor del Estado como actor, gestor y gerente de proyectos, empresas y recursos.
Yo estoy en la otra orilla. Entre más Estado, más trámites, más permisología y mucha más corrupción. Javier Milei en Argentina lo acaba de demostrar.
El Forec de 1999 y el Fondo Milagro del 2026 son organizaciones no gubernamentales (ONG), que buscan alejar los recursos de la reconstrucción del alcance de los políticos que ya roban sin piedad. Con un régimen de administración y contratación que se asimila al privado y es mucho más ágil que el público.
Naturalmente esta fórmula exige que tanto directivos como ejecutivos de este nuevo aparato sean personas no solo capaces sino honorables. De otro modo la sola fórmula no será exitosa y eficaz.
Le recuerdo a mi colega y amigo que la Avenida de los Colibríes, de solo 3.4 kilómetros, terminará costando $ 140 mil millones, cuando su costo real no supera los $ 35 mil millones. Los pereiranos pagaremos 4 veces esa obra Cortesía de la corrupción de un alcalde y su equipo. Se la robaron en nuestras narices.
El Hospital de Alta Complejidad tiene ya un inexplicado sobrecosto de $ 120 mil millones. Y ya no costará $ 600 mil millones sino $ 1.2 billones.
La voracidad y la corrupción que reinan en el sector público son hoy insaciables. Hay que robar mucho, para que al dejar el cargo, haya recursos para comprar fiscales, jueces y fallos benignos. Le perdieron así el miedo a la justicia.
La compran. Santos hizo a Colombia Humanitaria para reconstruir a Mocoa. Institución pública, ¿saben qué pasó? Hace 15 años se inició con Colombia Humanitaria esa reconstrucción. Y no ha reconstruido ni el 30% de lo proyectado.
Los dineros se han esfumado. El Forec que dirigió Luis Carlos Villegas, con régimen privado, fue muy exitoso; fue el responsable de la reconstrucción del Eje Cafetero. Sin un solo escándalo de corrupción.
El Fondo Milagro será un Forec, corregido y mejorado, así lo anunció el presidente. Una aclaración pertinente los políticos estarán cerca del Fondo, gestionando recursos y tramitando solicitudes.
Una sociedad sin políticos es como un bosque sin árboles, pero definitivamente nuestra misión como directivos del Fondo Milagro es tener lo más alejados a esos políticos de toda la contratación.
En esta materia, lo que tocan los políticos se enreda y se corrompe; los recursos son limitados y hay que hacerlos rendir.
¿La mejor manera? Mantengamos alejados a los políticos de la contratación; esa fue la magia del Forec y será la del Fondo Milagro.
Sobremesa: Con los políticos, como dijo Cantinflas: “Con distancia y categoría”
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