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(OPINIÒN) Dejemos los egos y pensemos en el futuro de Colombia

El riesgo al que estamos exponiendo la democracia en Colombia es enorme, para nadie es sensato contar con cerca de 102 precandidatos a la presidencia, con tendencias del centro y la derecha enfrentados a un solo candidato ya definido por la izquierda; esta situación nos pone en evidencia una gran ir

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Redacción IFM
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(OPINIÒN) Dejemos los egos y pensemos en el futuro de Colombia

El riesgo al que estamos exponiendo la democracia en Colombia es enorme, para nadie es sensato contar con cerca de 102 precandidatos a la presidencia, con tendencias del centro y la derecha enfrentados a un solo candidato ya definido por la izquierda; esta situación nos pone en evidencia una gran irresponsabilidad de aquellos aspirantes y quienes los apoyan, a sabiendas de que no tienen posibilidades de llegar a la presidencia, porque no son sujetos de reconocimiento de todo el país. Casi todos están anteponiendo sus egos y ansias de poder ante una comunidad expectante, en vez de reconocer sus propias realidades y declinar en favor de unos pocos que tienen más reconocimiento, experiencia y los votos que les garantizarían enfrentarse al candidato del progresismo, para asegurarle al país continuar con el sistema democrático, hoy amenazado por las fuerzas oscuras del Foro de Sao Paulo.

La nueva política le ha permitido a una cantidad de oportunistas, con ansias de obtener un escaño en la política, creyendo tener la fórmula salvadora para darle solución a la crisis institucional a la que nos ha llevado Gustavo Petro y aprovechando la visibilidad que les da ser candidatos a la presidencia, para ganarles a otros aspirantes al congreso, utilizando los medios y mostrándose en las redes, sin pensar que otros muy pocos son los elegibles para llegar a la Casa de Nariño.

El tiempo corre y el ego de muchos de esos precandidatos, solo está generando desconcierto y falsas expectativas ante la opinión pública, cuando lo que exige este momento de incertidumbre, es unirse y trabajar por un solo candidato que les permita a los colombianos, escuchar sus programas, sus ideas y la comunidad los acompañe informando las reales necesidades, que es lo que requiere conocer un buen gobernante para darle solución a los problemas de salud, educación, empleo, vivienda, que le permita apoyar a la actividad privada, al desarrollo empresarial y del campo y promover la infraestructura que requiere el país para su desarrollo.

No solo debemos pensar en un solo candidato a la presidencia, también los colombianos debemos votar con responsabilidad en las elecciones al Congreso de la República, para obtener las mayorías tanto en la Cámara como en el Senado y así garantizarle la gobernabilidad al nuevo presidente. Se hace urgente una campaña para presentar los diferentes candidatos a ocupar esas curules, con el fin de presentarle a la opinión pública las hojas de vida y así garantizar la elección de personas bien preparadas, incorruptibles, con el conocimiento de sus regiones y afines a los planes y programas del nuevo presidente, para garantizarle al país que se erradicarán definitivamente las malas prácticas que son usuales en la mayoría de los funcionarios que han acompañado a este gobierno progresista de Gustavo Petro.

Ojalá que antes de finalizar el año, recapaciten aquellos aspirantes a la presidencia de la república, depongan sus egos y reconozcan que esta es una oportunidad única en la historia de Colombia, que le permita reconstruir los daños que ha hecho este gobierno, se corrijan los errores del pasado y entre todos, se trace la agenda que les garantice a los colombianos un mejor futuro.

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