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(OPINIÓN) A los indecisos: a inclinar la balanza por Paloma. Por: Johel Moreno S

Solo nos queda el recurso del voto de los indecisos, el de colombianos que aún no han tomado partido y pueden definir la próxima elección presidencial.

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(OPINIÓN) A los indecisos: a inclinar la balanza por Paloma. Por: Johel Moreno S

¿Será que Colombia, como lo afirmó el Dr. Gaona, está ad portas de elegir el próximo 31 de mayo al último presidente con el heredero de Petro? ¿Iván Cepeda, para continuar la transición hacia un modelo totalitarista, igual al de países que hoy están en ruina como Cuba, Venezuela, Nicaragua? No hubo asaltos al gobierno de turno con tanquetas y fusiles, sino que por la vía democrática se hicieron al poder con promesas imposibles de cumplir y, una vez montados en él, expidieron decretos populistas, tal como se inició aquí en el 22 y cuyo objetivo no es otro que el de imponer una ideología comunista.

Haber entregado en la antesala electoral “y a dedo” 80.734 contratos por valor de $31 billones a cabildos, resguardos y juntas comunales; no solo fue una violación a los principios de transparencia que obliga la ley 80/93, la ley de Contratación Estatal, sino un acto de corrupción para comprar votos.

Y los resultados están a la vista, pues del total de votos logrados por el Pacto Histórico el pasado 8 de marzo: 4.413.636, 2.295.156 corresponden en buena parte a municipios que la MOE identificó como zonas peligrosas de alto riesgo. Preocupante que se repita la dosis en las presidenciales de la primera vuelta del 31 de mayo.

Una izquierda que se hizo al poder por las vías democráticas, ahora quiere perpetuarse utilizando todas las formas de lucha para atornillarse a él, destinando recursos públicos del presupuesto para la compra de votos y conciencias, e intentar imponernos un modelo de gobierno estatista que ha fracasado en todo el mundo. Una endeble democracia que retrocedió lo logrado con Uribe, cuando en mala hora, mediante el fatal acuerdo de la impunidad con la JEP, nos impuso el gobierno Santos y les regaló 10 curules en el Congreso a ese grupo criminal.

Un gobierno que ha irrespetado la separación de poderes y, según lo afirmara el constitucionalista Mauricio Gaona: “La esencia de la separación de poderes es la de impedir el regreso a formas despóticas de gobierno como la tiranía y, cuando eso no se respeta, la democracia está en riesgo y lo que sigue es una dictadura constitucional”.

Corremos entonces el riesgo de repetir la historia del 2022, cuando, al llegar dividida, el voto de opinión facilitó el cuestionado triunfo de Petro; lo que sería un suicidio electoral porque, según las encuestas, Cepeda, con una izquierda unida, ganaría con el 35%; no olvidar que vivimos en un país donde 20 millones de colombianos aptos para votar se abstienen de hacerlo, por aquello de que “no les gusta la política”; ignoran que es ella la que decide para todos.

Solo nos queda el recurso del voto de los indecisos, de quienes aún no cuentan en las encuestas de opinión, que los sitúan entre el 25% y el 30%; el de los colombianos que aún no han tomado partido y pueden definir la próxima elección presidencial, sumándose a Paloma como la mejor opción y así contrarrestar y superar las redes clientelistas, la maquinaria política, particularmente en las zonas de alta pobreza y de baja presencia institucional.

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