La Justicia Especial para la Paz
Por My. (RA) Álvaro Martínez G. La JEP es un engendro del mal llamado proceso de paz implementado en la Habana durante el gobierno de Farc-Santos y concebido a criterio y formalidad de los Castro. Mediante la ley 1820 de 2016, y en medio de la más vulgar improvisación, lo montaron con una infraestru

Por My. (RA) Álvaro Martínez G.
La JEP es un engendro del mal llamado proceso de paz implementado en la Habana durante el gobierno de Farc-Santos y concebido a criterio y formalidad de los Castro. Mediante la ley 1820 de 2016, y en medio de la más vulgar improvisación, lo montaron con una infraestructura administrativa muy costosa para el país.
Se supone que tiene un régimen legal propio y con autonomía, cuya vigilancia la ejerce el Consejo Superior de la judicatura.
Únete al canal de WhatsApp de IFMNOTICIAS para estar informado de manera oportuna y con detalle. IFMNOTICIAS · Información de VerdadUnirmeEn cinco años de existencia, se ha convertido en un confesionario cuyas penas son padrenuestros y avemarías. Allí han desfilado, como en una pasarela, los peores genocidas y violadores de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario; saliendo tranquilos y orondos a decir mea culpa, después de confesar a medias la verdad y seguir la sarta de mentiras. Pareciera que sus jefes son la izquierda radical narcocomunista terrorista, porque solo les favorece a ellos, convirtiéndola en un imperio de la impunidad, la quieren para lavarle la cara a personajes como los camaradas Ernesto Samper Pizano y Juan Manuel Santos, éste último copartícipe de los falsos positivos. «Mientras no haya justicia, jamás se allanarán los caminos para la paz».
Entre las promesas no cumplidas del presidente Duque, está el desmonte de este esperpento que favorece a unos y solo condena a los miembros de las Fuerzas Armadas. La paz y la democracia no tienen precio, la primera muy lejos de la realidad y la otra mancillada.
Decía W. Churchill: «El que se arrodilla para conseguir la paz, se queda con la humillación y con la guerra». Estas palabras me retumban en la mente, recordando el momento en que el presidente Iván Duque las pronunció en un Twitter a los meses de su posesión.
¡Colombia no puede permitir que nos arrebaten la Democracia! Aunque está agonizando, la podemos resucitar el 29 de mayo, cuando la voz del pueblo se haga sentir en las urnas, ejerciendo el derecho constitucional del sufragio.

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