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(OPINIÓN) La peligrosa apatía de la clase dirigente. Por: Álvaro Ramírez González

“No le tengamos miedo a la maldad de los malos, sino al silencio de los buenos”. Ahí en ese titular del artículo, radica una buena parte de los problemas que padece la sociedad colombiana hoy.

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Redacción IFM
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(OPINIÓN) La peligrosa apatía de la clase dirigente. Por: Álvaro Ramírez González

“No le tengamos miedo a la maldad de los malos, sino al silencio de los buenos”. Ahí en ese titular del artículo, radica una buena parte de los problemas que padece la sociedad colombiana hoy.

Una clase dirigente que cuida mucho sus empresas, negocios y bienestar, pero olvida que la empresa más importante de todas es nuestro país, pero esa apatía y falta de compromiso con las cosas comunes, es muy grave.

Es tan grave que permitió y hasta financió una clase política que se corrompió y que fue después derrotada por otra mucho más corrupta, disfrazada de izquierda, y que ofrecía un cambio.

Solo cambiaron el nombre de los ladrones y el descaro para robar, pero nada más, empieza una durísima jornada política en la que los “buenos “, no tenemos opción diferente a ganar.

Petro seguramente abandonó la peregrina idea de quedarse en el poder que lo abruma, lo avasalla y lo hace “muy infeliz”

Pero él, y la izquierda van a utilizar todos los recursos y la chequera del Estado, para quedarse a cómo de lugar, con un candidato del régimen, tenemos pues que dar una dura batalla, o perderemos el país como lo perdieron los venezolanos.

Hay en la palestra varios precandidatos del centro derecha muy interesantes que vale la pena conocer y apoyar; tuve en Pereira dos veces invitada a María Fernanda Cabal, una dura opositora del régimen Petro, una magnífica candidata.

Y esta vez, tuve invitado a Miguel Uribe Turbay, un político joven y brillante que decidió ser parte de la solución.

Por mis vínculos sociales y sobre todo empresariales, tengo cientos de amigos, empresarios y clientes, con los que interactúo permanentemente y llenarán un escenario de 500 sillas sin duda varias veces lo he hecho.

Aún así, invité a la nueva artillería del CentroDemocrático, a la mesa principal y les pedí, que llevaran su gente y todos lo hicieron juiciosos, y entre unos y otros llenamos el auditorio.

Aún así tengo una gran molestia con la clase dirigente de mi ciudad Pereira, me faltaron unos 40 empresarios amigos que son demasiado importantes e influyentes en esta comunidad y muchos de ellos confirmaron su asistencia y no aparecieron.

Como dije antes, tuve casa llena pero la presencia de estos personajes hubiera sido muy valiosa para la reunión.

Reunión que de todas maneras se dio, con éxito y mucho entusiasmo por la frescura y la claridad del invitado, el senador Miguel Uribe.

Pero entiendan amigos empresarios que van a tener que meter en sus agendas y con extrema prioridad el tema político “ o hacemos nosotros la política o nos la hacen los pillos ”.

Mi caso personal debe servirles de ejemplo, porque yo no milito en ningún partido político, ni acompaño a ningún candidato, y menos contrato alguno con el Estado, pero hago un duro esfuerzo de traerlos a Pereira y volverlos cercanos y visibles para ustedes.

Todo este operativo tiene muchos vericuetos y trabajo de agendas, logística, seguridad, alojamiento, convocatoria, prensa, desplazamientos, y coordinación de equipos, pero lo hago con todo el gusto y ustedes solo deben asistir. Nada más y no lo hacen.

Esa apatía es un peligroso síntoma social, que si no corregimos, nos va a arrasar la izquierda con la chequera oficial y las bodegas petristas, es una tarea de todos.

O defendemos este país y nos metemos en la batalla, o tendrémos que salir corriendo, porque nos lo volverán invivible.

Disculpen el regaño pero bien merecido lo tienen, pónganse finos que la cosa es muy grave.

Sobremesa 1

Unos aperezados, otros en el club, otros más, montando en bici, otros jugando golf y pádel, otros en paseos, o en reuniones insulsas, en fin y nada los detiene para acudir a Bogotá, a gastarse una millonada en un concierto y gastos colaterales y nuestro país al borde del abismo. Por Dios.

Sobremesa 2

Menos frivolidad, más compromiso.

Sobremesa 3

Menos egoísmo más país.

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