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México rechazó integrar la Junta de Paz para Gaza y participó solo como observador

El gobierno de México decidió no sumarse como miembro fundador a la Junta de Paz para Gaza, iniciativa promovida por Donald Trump con el propósito de diseñar un esquema de estabilidad y reconstrucción para ese territorio tras los enfrentamientos con Israel. En lugar de asumir un puesto dentro del or

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Redacción IFM
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México rechazó integrar la Junta de Paz para Gaza y participó solo como observador

El gobierno de México decidió no sumarse como miembro fundador a la Junta de Paz para Gaza, iniciativa promovida por Donald Trump con el propósito de diseñar un esquema de estabilidad y reconstrucción para ese territorio tras los enfrentamientos con Israel. 

En lugar de asumir un puesto dentro del organismo, la administración mexicana optó por participar únicamente en calidad de observador, la decisión fue dada a conocer por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien explicó que la postura se debió a la ausencia de Palestina dentro del formato planteado para la Junta. 

México, recordó, que había reconocido oficialmente a Palestina como Estado, por lo que consideró indispensable que ambas partes involucradas en el conflicto, Israel y Palestina, estuvieran representadas en cualquier mecanismo que buscara una salida política en la región.

La invitación fue extendida por Washington para que México se incorporara formalmente a la instancia internacional, cuya sesión estaba prevista en la capital estadounidense. 

El organismo surgió como respuesta al plan impulsado por la Casa Blanca para supervisar la aplicación de una hoja de ruta orientada a la reconstrucción y administración de Gaza en un escenario de posguerra, sin embargo, la exclusión palestina generó objeciones en el gobierno mexicano.

A través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, México comunicó su decisión a las autoridades estadounidenses, la cancillería argumentó que la determinación se sustentó en el marco jurídico nacional en materia de tratados y en los principios constitucionales que rigen la política exterior del país. 

Entre ellos, destacó la solución pacífica de controversias, la autodeterminación de los pueblos y la igualdad soberana de los Estados, en su posicionamiento, el gobierno mexicano reafirmó su respaldo a la llamada solución de dos Estados como base para resolver el conflicto en Medio Oriente. 

Bajo esa lógica, sostuvo que cualquier iniciativa orientada a alcanzar una paz duradera debía contemplar la participación directa de ambas partes involucradas, la ausencia de Palestina en la Junta de Paz fue considerada incompatible con esa postura histórica.

Pese a declinar su integración como miembro pleno, México decidió mantener presencia en el proceso, la presidenta informó que se designó a Héctor Vasconcelos, embajador ante la Organización de las Naciones Unidas, para acudir en calidad de observador. 

Con esto, el país buscó dar seguimiento a las discusiones sin asumir compromisos vinculantes ni intervenir en la toma de decisiones del organismo.

El carácter de observador implicó acompañar los debates y mantenerse informado sobre los avances de la iniciativa, pero sin participar en las determinaciones formales de la Junta. Según lo expresado por el gobierno, esta fórmula permitió a México respaldar los esfuerzos internacionales por la paz sin contradecir su reconocimiento diplomático de Palestina.

Cabe recordar, que la Junta de Paz fue formalizada en enero de 2026 durante el Foro Económico Mundial en Davos, donde se firmó su carta constitutiva. De acuerdo con información difundida por la Casa Blanca, al menos 35 jefes de Estado y de Gobierno habían aceptado formar parte del mecanismo, entre los países latinoamericanos que confirmaron su adhesión figuraron Argentina, El Salvador y Paraguay.

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