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Colombia Vs. Suiza, no hay mañana, es hoy

La hora de la verdad ha llegado para la Selección Colombia en la Copa Mundial de la FIFA 2026. Hoy, a partir de las 3:00 p.m. (hora colombiana), el combinado dirigido por Néstor Lorenzo saltará al terreno de juego para enfrentarse a Suiza en un trascendental choque por los octavos de final.

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Colombia Vs. Suiza, no hay mañana, es hoy
Foto: Cortesía FIFA

La hora de la verdad ha llegado para la Selección Colombia en la Copa Mundial de la FIFA 2026. Hoy, a partir de las 3:00 p.m. (hora colombiana), el combinado dirigido por Néstor Lorenzo saltará al terreno de juego para enfrentarse a Suiza en un trascendental choque por los octavos de final. Tras dejar en el camino a Ghana en un compromiso donde el equipo exhibió autoridad, paciencia y un fútbol de alta escuela, la Tricolor se cita con la historia con la ilusión intacta de meterse entre las ocho mejores selecciones del planeta.

El ambiente en la concentración nacional es de optimismo moderado. Saben que están ante una oportunidad de oro, pero también que los europeos representan un examen táctico de primer nivel, caracterizados por su orden, disciplina y presión alta. Sin embargo, en las últimas horas, el tablero estratégico del encuentro sufrió un vuelco inesperado que sacudió los planes del campamento helvético.

Las alarmas se encendieron de forma dramática en la selección de Suiza durante su último entrenamiento previo al compromiso. Johan Manzambi, la joven estrella de 20 años y el futbolista más desequilibrante del ataque dirigido por Murat Yakin, sufrió una grave lesión en su rodilla que lo dejará definitivamente fuera del partido contra Colombia.

Manzambi venía de ser la gran figura en la fase de grupos, deslumbrando al mundo en el cierre de la primera ronda ante Argelia, donde una soberbia acción individual suya destrabó el partido para habilitar a Breel Embolo. Su potencia por la banda izquierda y su capacidad para romper líneas en el mano a mano eran las principales armas con las que Suiza planeaba lastimar a la defensa colombiana. Sin su presencia, Yakin pierde el factor sorpresa y se ve obligado a recomponer un once que ahora dependerá en exceso de la veteranía de Embolo y el despliegue de Dan Ndoye. Para Colombia, esto supone un alivio en las coberturas laterales, aunque Lorenzo ha advertido que una Suiza herida puede ser aún más impredecible en su propuesta colectiva.

Por su parte, Colombia llega a este compromiso en un estado de gracia futbolístico y físico idóneo. Néstor Lorenzo podrá disponer de su nómina de gala, manteniendo el esquema 4-3-3 que le ha otorgado equilibrio en la medular y una dinámica temible en el frente de ataque, con la salvedad que el combinado sufrió en el último encuentro la lesión de Jhon Córdoba.

Se espera que Camilo Vargas custodie el arco, respaldado por la sólida pareja de centrales Davinson Sánchez y Jhon Lucumí. En los costados, Daniel Muñoz y Mojica tendrán la doble función de frenar los avances suizos y proyectarse como dagas en fase ofensiva. El mediocampo volverá a ser el motor del equipo, con el despliegue de Jefferson Lerma, la frescura de Gustavo Puerta y el sacrificio de Jhon Arias, autor del gol que selló el pase a esta instancia. Arriba, la magia de James Rodríguez buscará los espacios ideales para explotar la velocidad de Luis Díaz y el olfato de Luis Suárez.

El favoritismo, sustentado en el juego vistoso y los elogios de grandes estrategas mundiales, recae sobre los hombros colombianos. No obstante, en un Mundial, las diferencias se reducen a la mínima expresión. A partir de las 3:00 p.m., el balón rodará y Colombia tendrá noventa minutos para demostrar que tiene la jerarquía y el fútbol necesarios para seguir firmando su página más gloriosa en la cita del 2026.

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